Capítulo 24 (Segunda Temporada)

martes, 2 de junio de 2009
Narra Andre:

Ése día me levanté bastante temprano. Me duché, vestí y cuando salí a desayunar no creí que tendría compañía, pero al parecer Joe tampoco tenía sueño.
Andre: Buen día.
Joe: Hola. ¿Quieres jugo? (ofreció).
Andre: Esta bien. ¿Te caíste de la cama? Porque no acostumbras levantarte a esta hora.
Joe: Jajaja. No, no me caí de la cama. Sólo no podía dormir.
Andre: ¿Algo en especial que te lo impida?
Joe: No es algo malo, todo lo contrario. Simplemente… amo a mi novia (sonrió ampliamente). Ayer hablamos de eso con Fran. Me dijo que me amaba y me di cuenta que yo también estaba enamorado de ella.
Andre: Wow… ¡es genial! Estoy muy feliz por ustedes (lo abracé).
Mientras felicitaba a Joe alguien carraspeó a mi espalda. Volteé y vi a mi novio con expresión celosa.
Kevin: Creo que es mejor que me vaya, estoy sobrando.
Andre: No te vayas. Lo que pasa es que ayer Fran y Joe se dijeron que se amaban. ¿No es lindo?
Kevin: ¿Así que se reconciliaron? ¡Que bien! Estoy orgulloso por ustedes, hermano.
Joe: Muchas gracias a los dos. Ahora me voy al gimnasio. ¿Alguien me acompaña?
Kevin: Yo paso.
Andre: Quizás otro día.
Joe: OK. Si Fran despierta díganle que me busque.
Joseph se fue y Kevin preparó el desayuno. Era muy extraño el hotel porque como éramos mucha gente teníamos todo un piso, que estaba acondicionado para que pareciera una casa. Tenía cocina y salas de juego sólo para nosotros, aparte de las que había para todos los que se hospedaban en el hotel.
Andre: Que romántico. Es demasiado tierno que tú novio te diga que te ama.
Kevin: Eh… ¿es una indirecta? (preguntó preocupado).
Andre: ¡No! ¡Claro que no! Sólo creo que es dulce, pero estoy preparada para decirlo. ¿Tú sí? (me alarmé).
Kevin: Creo que no. No es que no te quiera, pero… es un gran paso. Y porque ellos se lo digan no quiere decir que nosotros también debemos hacerlo. Digámoslo cuando lo sintamos.
Andre: Tienes razón. Te quiero mucho.
Kevin: Yo también te quiero mucho, pequeña.

Narras Tú:

Estaba sola en la cocina poniendo los platos en la mesa para que cenáramos cuando unas manos se apoyaron en mis caderas y alguien depositó un beso en mi mejilla.
Tú: Nick, me asustaste (dije sobresaltada).
Nick: Lo lamento. No era esa mi intención.
Sus brazos me rodearon y comenzó a besar mi cuello suavemente.
Tú: No puedo terminar de ordenar la mesa si haces eso.
Nick: Entonces no termines de colocar los platos (sonrió contra mi piel).
Me volteó con un fluido movimiento y su boca se apoderó de mis labios, pero corrí la cara y me alejé de él.
Tú: Le dije a Denise que lo iba a hacer (respondía seria).
Nick: ¡¿Qué te pasa ______?! (preguntó molesto).
Tú: Nada, sólo quiero terminar esto para que podamos comer.
Nick: ¿Y por eso no dejas que te bese?
Tú: Tus hermanos tienen hambre y hay muchas cosas por hacer, no podemos perder tiempo.
Nick: ¿Así que si estás conmigo pierdes el tiempo?
Tú: No, pero no quiero que después nos regañen…
Nick: ¡Por favor! Deja de usar a los demás como excusa y dime la verdad.
Tú: ¿Y cuál es según tú la verdad?
Nick: Que ya no quieres estar conmigo.
Tú: Las cosas que dices Nick, es ridículo (di la vuelta pero él me sujetó el brazo obligándome a mirarlo).
Nick: ¿Entonces qué es lo que te pasa?
Tú: Nada.
Nick: ¡¿Por qué no puedes confiar en mi ______?! ¿Cómo quieres que te entienda si nunca me dices lo que sientes o piensas? Además ni siquiera has sido lo suficientemente valiente para decirme en que estamos, porque sinceramente esto no parece un noviazgo.
Tú: ¡Claro, ahora todo es mi culpa! Yo soy la que no confía y que está confundida. Por si no lo sabías, Nicholas, las relaciones son de dos personas (reclamé enfadada).
Nick: Pero el problema es que tú no cooperas. Yo siempre soy el que tiene que ceder, el que pide perdón y el que te busca. Estoy harto de esto.
Tú: Bien, entonces dejémoslo hasta aquí.
Nick: Es una perfecta idea, adiós.
Nick se fue a su habitación dando grandes zancadas y con la cara roja de furia.

Narra Nick:

Después de la comida fui al cuarto de ______. Me sentía terrible. Verla en la cena intentando hacer como si nada estuviera pasando para no tensar el ambiente. ¡Ni siquiera me miró! Pero yo en cambio no dejaba de fijarme en sus acciones. No debí hablarle así, me dejé llevar por el momento…
Toqué la puerta y cuando ______ abrió me miró sin ninguna expresión en el rostro. No pude descubrir nada en sus ojos y eso me puso aún más nervioso de lo que estaba.
Nick: ¿Puedo pasar? (pregunté despacio. Ella se hizo a un lado como respuesta). Necesitamos hablar, ______ (dije una vez adentro).
Tú: Pensé que ya lo habías dicho todo.
Nick: ¡No! Mira, yo no quise decir esas cosas…
Tú: Uno no dice las cosas que no quiere decir, Nick.
Nick: ¿A qué te refieres? ¿Tú no te arrepientes de lo que dijiste? (ella bajó la mirada). ¡Mírame, ______!
Luego de un suspiró volví a encontrarme con sus ojos. Me preocupé. Sentí un miedo en mi interior muy extraño. No quería que esto pasara…
Tú: Nick… yo… realmente creo que es lo mejor…
Nick: ¿Qué es lo mejor?
Tú: Sé que no fue la mejor manera de decirlo… (miró a la ventana que tenía a su lado apretando los labios. Sabía que estaba conteniéndose). Pero creo que ya no debemos estar juntos…
Nick: ¡¿Por qué?! ¿Qué pasa? ¿Ya no me quieres?
Tú: No, no. No es eso Nick. Yo te quiero (respondió mirándome fijamente a los ojos).
No entendía, absolutamente nada de lo que pasaba. Cuando vi sus ojos, ahora vidriosos, me quedé sin palabras. Conocía a ______ y sabía que no diría estas cosas sin estar segura, y eso precisamente era lo que más me dolía.
Nick: Entonces explícame, porque no estoy comprendiendo.
Tú: Es lo mejor para los dos…
Nick: ¡¿Cómo puedes decir eso?! ¡Tú no sabes...!
Tú: ¡No, no sé! No sé qué es lo mejor, pero intento hacerlo, Nick. ¡Míranos, no podemos estar un momento sin discutir! Yo te quiero, y mucho, pero eso no es suficiente. Esto nos hace mal a los dos, o por lo menos a mí, y no podemos seguir así. No quiero seguir así…
Nick: Podemos intentar, ______. Yo puedo poner más de mi parte.
Tú: No, Nick, no podemos mantener esta relación así. Un tiempo solos nos haría bien para pensar…
No sabía que decir. Me sentía tan mal… y no quería perderla. Aunque peleáramos o discutiéramos todo el día (aunque no era así) no me importaba, porque habían muchas cosas buenas en ella que no cambiaría. Pero tampoco te puede forzar a estar en una relación…
Nick: ¿Estás segura de esto? (me di cuenta que una lágrima caía por su mejilla mientras asentía con la cabeza). Entonces supongo que no hay nada más sobre que hablar… (______ mantuvo la mirada baja mientras caminaba lentamente hacia la puerta). Nos vemos mañana… (dije sin mirarla).
Cerré la puerta y caminé hasta mi habitación con las manos en los bolsillos y la vista en el suelo. Llegué a buscar un lápiz y una hoja para ver si salía algo bueno de todo esto.

Capítulo 23 (Segunda Temporada)

jueves, 7 de mayo de 2009
Narra Fran:

Después de almorzar salí a dar un paseo con mi mamá. Siempre estaba tan preocupada de mí y mis hermanos que casi no podía darse tiempo para ella o tomar unas vacaciones, lo que me impulsó aún más a invitarla a Nueva York. Además, era una de las ciudades más fabulosas de E.E.U.U., tenía derecho a disfrutarla.
Después de varias horas deambulando una fuerte brisa nos azotó y cuando me di cuenta ya se había oscurecido, por lo que decidimos volver al hotel.
Entre a mi habitación, recogí unas bolsas que estaban a los pies de mi cama y me dirigí al cuarto de Joe. Toqué la puerta un par de veces y la abrió con aspecto somnoliento.
Fran: ¿Te desperté?
Sonrió, se restregó los ojos y me invito a pasar. Me senté al borde de su cama, él se recostó a mi lado y nos miramos en silencio por unos segundos hasta que me preguntó si había ido al centro comercial otra vez.
Fran: ¿Lo preguntas por las bolsas? (carcajeé). La verdad es que el día que todos fuimos de compras me aproveché de la tarjeta de crédito de mi mamá y te compré un par de cosas.
Joe: No tenías por que hacerlo (dijo mientras recibía los paquetes).
Fran: ¡Claro que sí! Tú siempre me haces regalos y… estoy segura que te verás adorable con esto.
Joe: Muchas gracias. Eres un encanto.
Se levantó lentamente hasta llegar a mi altura y me besó, haciéndome caer a la cama. Suavemente se puso encima de mí tratando de no hacer mucho peso, pero eso ya no me importaba. Puse mis manos en su nuca y las enredé en su sedoso cabello. Él ubicó las suyas en mi cintura, acariciando con delicadeza mi espalda y abdomen. Nuestras respiraciones se agitaban mediante nos besábamos con más pasión. Ambos sabíamos que no llegaríamos a términos mayores, pero debía aceptar que me encantaban las sensaciones que Joe provocaba en mí. Cuando estaba así con él me costaba pensar con claridad, un millón de mariposas se apoderaba de mi estómago y me sentía bien, muy bien. Como si nada pudiera interponerse entre nosotros y nuestros sentimientos.
Después de estar bastante rato ocupada en mis labios, su boca trazó un camino de pequeños besos por mi mejilla y mandíbula para llegar a su siguiente objetivo, mi cuello. Barría mi piel con suaves besos que me estremecían. Era dulce pero intenso a la vez, una mezcla extraña, pero adictiva.
Mis manos recorrieron su espalda acariciando sus marcados músculos y se detuvieron en sus hombros, arrugando la tela de su camisa. Inconscientemente, casi por instinto, acerqué mi boca a su oreja y…
Fran: Te amo (susurré).
Dejó de besarme y me miró atónito. En ése momento me di cuenta de lo que había dicho y lo miré igual de sorprendida. Él sólo me observaba, callado, por lo que no atiné a nada más que empujarlo a un lado y salir corriendo a mi habitación. Ni siquiera volteé para ver si me seguía, cerré la puerta y mis lágrimas de deslizaron rápido por mis mejillas. Había arruinado todo.

Narra Joe:

Cuando sentí el fuerte golpe de la puerta al cerrarse supe que Fran se había ido, pero mis músculos no se movían por más que lo intentara. Estaba en shock. Tampoco podía pensar ya que mi mente estaba en blanco. Sólo escuchaba esas dos palabras una y otra vez… te amo. Me quedé quieto mirando a la nada y sin saber qué hace por varias horas. Ni siquiera me di cuenta que tenía compañía hasta que mis hermanos me zamarrearon para que despertara.
Nick: ¿Joe, estas ahí? (preguntó pasando sus manos por delante de mis ojos).
Kevin: ¡Planeta Tierra llamando a Joe! Tenemos que ir a cenar.
Joe: No tengo hambre (murmuré).
Nick: ¿Hablas enserio? ¿Acaso olvidaste donde estamos? ¡Toda la comida que quepa en tu estómago y más!
Kevin: Vamos, hermano. No tenemos tiempo para bromas.
Joe: Ya lo dije, no voy comer.
Kevin: ¿Te encuentras bien? (tocó mi frente). No tienes fiebre. ¿Te duele algo?
Joe: No, yo sólo… quiero estar solo, eso es todo.
Kevin: ¿Por qué no nos dices de una vez que paso con Fran?
Era increíble la intuición que tenía mi hermano mayor. Lo sabía todo antes de que se lo dijeran.
Joe: Eh… ella dijo que… que me amaba (respondí con un poco de temor).
Nick: Oh… y… ¿qué le dijiste?
Joe: Nada.
Kevin: ¡¿Nada?!
Joe: Digo, no me dio tiempo para decirle algo, se fue enseguida. Nunca creí que lo diría tan pronto.
Nick: ¿Crees que esta arrepentida?
Joe: No… ella nunca se arrepiente de las cosas que hace. Dice que todo tiene una razón (sonreí).
Kevin: ¿Y tú? ¿Sientes lo mismo? ¿La amas?
Joe: No lo sé. Cada vez que estamos juntos todo pierde sentido y razón, lo único que me importa es ella. Cuando nos separamos, una parte de mi se va, y vuelve cuando la veo otra vez. Sé que no es perfecta, pero la quiero como es, la adoro hasta con sus defectos. Me encanta todo de ella y podría observarla sin cansarme por días. Desde que la conocí soy más feliz y la necesito a mi lado para estar bien. Es algo que me supera, que va mas allá de todo lo imagine sentir por una persona. Yo la… la amo. Sí, la amo. ¡LA AMO! ¡ESTOY PROFUNDA Y LOCAMENTE ERAMORADO DE ELLA! Gracias, chicos. Son los mejores.
Revolví el cabello de cada uno y salí de la habitación lleno de energía. Ahora todo estaba claro, ya no tenía miedo. Fran debía saber que la amaba, que nos amábamos.

Narra Fran:

Estuve en mi cuarto llorando toda la noche. No le abrí la puerta ni a los insistentes golpes de mis amigas ni a los de mi madre y no salí a cenar. Quería estar sola y sacar toda la tristeza que tenía en mi interior. Quizás más de alguno lo hubiera creído masoquista, pero tenía tanta necesidad de llorar que para hacerlo más efectivo vi en la televisión la película “The Notebook”, la historia de amor más tormentosa de todos los tiempos, la única que me hacia llorar como si el dolor fuera más físico que emocional y secaba completamente mis lagrimales. Después de estar horas sufriendo por lo que había provocado mi estúpida bocota y mi impulsividad, intente relajarme y despejar mi mente con un baño caliente. Cuando ya estaba un poco más calmada me acosté e intente dormir, pero unos extraños ruidos en el balcón captaron mi atención.
Fran: ¿Hay alguien ahí?
Traté de no sonar asustada, pero estoy segura de que haya dado resultado. Caminé sigilosamente hacia la ventana armándome de coraje y dispuesta a enfrentarme a cualquier cosa, pero antes de que pudiera salir de mi habitación una sombra entró en ella.
Fran: ¡¿QUIÉN ERES Y QUÉ QUIERES?! (pregunté tomando un jarrón con la intención de golpear al visitante).
Joe: Tranquila, soy yo.
Fran: ¿Joe? (verifiqué que era él gracias al reflejo de la luna). ¿Qué hacías en mi balcón?
Joe: Yo… tenía que hablar contigo con urgencia. Toqué la puerta un millón de veces y no abriste así que salté del balcón de la habitación del lado para verte.
Fran: ¡¿Estás loco?! ¡Son más de dos metros! Podrías haberte caído y no quiero ni imaginar lo que te hubiera pasado.
Joe: Cálmate. Estoy vivo, no me paso nada.
Fran: ¡Pero de todos modos! ¿En qué estabas pensando?
Joe: En que tenemos que hablar por lo que paso esta tarde.
Fran: Ah… eso… ¿sabes? No estoy de ánimo para hablar de eso.
Caminé rápidamente hasta mi cama y me tapé con las mantas hasta la cabeza.
Joe: Vamos, no seas infantil…
Fran: Ya te dije que no voy a hablar de eso (dije desde mi “guarida”).
Joe: Entonces me vas a escuchar a mi (se sentó a mi lado). No voy a negar que tu declaración me tomo por sorpresa, completamente. Nunca imaginé que llegaríamos a este punto, no porque no te quiera, sino porque nunca nadie me lo había dicho. El amor es un sentimiento muy fuerte, donde aceptas a la persona tal como es y te entregas completamente sin esperar nada a cambio. Estas dispuesto de dejar todo sólo por verla un par de minutos y se proyectan juntos. Superan los problemas juntos y van creciendo, complementándose. Todo eso y más es lo que siento por ti. Te amo, preciosa.
No podía creer lo que me estaba diciendo. Era tan romántico… como un cuento de hadas. Nuestro cuento de hadas. Pero a pesar de eso, aún no estaba segura de si lo decía de verdad.
Fran: Estas mintiendo. Sólo lo dices para que no me sienta mal por lo que te dije.
Joe: ¡Ey! ¿Realmente crees que jugaría con algo así? (levantó el acolchado para poder mirarme a los ojos son seriedad).
Fran: No, pero me cuesta creer todo lo que dijiste. Suena como si estuviera soñando (admití con los ojos llenos de lágrimas).
Joe: Cariño, es la realidad. Te amo (lo dijo de manera tan dulce que no pude evitar comenzar a llorar). ¿Por qué lloras? (preguntó desconcertado).
Fran: No lo sé… es que estoy muy emocionada. Lo siento, soy una tonta.
Joe: No, no lo eres. Eres la persona más adorable que he conocido y que voy a conocer en toda mi vida (dijo mientras secaba mis lágrimas).
Fran: Yo… yo también te amo, bebé.
Me acerqué para besarlo, aunque fue un poco raro por la humedad y el sabor salado de mis labios debido a las lágrimas. Fue beso lento y dulce, muy dulce. En él, nos declarábamos amor y prometíamos estar juntos por siempre. Pero lamentablemente no sabíamos las vueltas que daría la vida, ni a donde nos llevaría.

Capítulo 22 (Segunda Temporada)

domingo, 3 de mayo de 2009
Narras Tú:

Salí del cuarto de Nick y caminé por los pasillos hasta llegar a la planta principal del hotel. Abrí una puerta que daba al jardín y me senté al borde de una pileta que salpicaba un poco de agua. Necesitaba pensar muchas cosas y pensé que el aire fresco y estar lejos de todos me ayudaría.
Sabía que quería a Nick, de eso estaba completamente segura. Y también él me quería, no dudaba de ello. Pero… ¿acaso el cariño era suficiente? Estaba segura que había oído a más de una persona decir que no. Y yo era feliz con Nick, pero no me sentía completa. Faltaba confianza, por sobre todo. No sabia porque, pero estaba muy insegura de nuestra relación. Tendíamos a ser muy celosos, y siempre peleábamos por cosas sin sentido. Quizás era porque no somos lo suficientemente maduros para enfrentar una relación, con todo lo que implica. Pero tampoco sabía si estaba tan confundida como para terminar lo que teníamos. Llevábamos un poco más de tres meses juntos y habíamos pasado por muchas cosas lindas. Y es mi primer novio. Tal vez debería ponerle muy poco más de empeño, luchar por lo nuestro. Averiguar si de verdad merece la pena.
Deje de pensar en eso. Quería relajarme y pasar un momento tranquila. Volví a mi habitación porque estaba haciendo frío y busqué bajo la almohada el cuaderno que había escondido de Nicholas. Tome un lápiz, la goma de borrar, saqué la foto de mi novio y seguí con mi trabajo. Esperaba mostrárselo sólo cuando estuviera completamente terminado.

Narra Kevin:

Vi a ______ salir de la habitación de mi hermano, pero ella ni siquiera se dio cuenta de mi presencia. Entre y encontré a Nick tumbado en la cama y mirando al techo mientras jugaba con una pequeña pelota.
Kevin: ¿Se puede?
Nick: Sí, pasa (se sentó en la cama).
Kevin: ¿Paso algo? Ya sabes, ______ y tú. La vi salir hace un rato.
Nick: No estoy muy seguro de que paso… a veces es mejor dejarla sola, para que piense. Aunque no entienda muy bien porque (dijo pasando la mano por su cabeza).
Kevin: ¿Nunca escuchaste a papá decir que a las mujeres no hay que entenderlas, hay que quererlas? (sonreí).
Nick: Pues la verdad es que no (me imitó). Pero tiene mucha razón.
Kevin: ¿Quieres hablar sobre esto? A pesar de que no estés muy seguro que fue lo que paso.
Nick: Yo… ella desconfía de mí. Cree que la voy a engañar, que no la quiero, que me gusta Cata (suspiró).
Kevin: ¿Cata? ¿Catalina? ¿La hija de Brad? (pregunté sorprendido). Creo que ______ no la conoce.
Nick: ¡Eso es lo que yo le digo! Cata es muy cariñosa y ______ no puede entender eso. Es como… enfermizamente celosa.
Kevin: ¿Pero lo es que todas o especialmente con ella?
Nick: En general con todas, pero especialmente con ella.
Kevin: Debe ser porque desde un principio no se llevaron bien. Pero ahora se arreglaron las cosas entre ellas, ¿verdad?
Nick: Eso creo, pero… estoy tan confundido. No se que es lo que tengo que hacer. Y tampoco se si lo hago bien.
Kevin: En las relaciones tienes que arriesgarte. No existe un manual, lamentablemente, que nos diga como hacer que un noviazgo funcione. Sólo tienes que intentarlo.
Nick: Pero para ustedes parece tan fácil. Tú nunca peleas con Andre y Joe cada vez que se enoja con Fran, lo arregla enseguida y es como si nada hubiera pasado.
Kevin: Eso es lo que tú crees, lo que se ve desde afuera. Y bueno, por suerte en mi relación ambos cedemos bastante, pero también tenemos roces. No todo es color de rosa, Nick. Quizás lo vez todo mal porque no eres lo suficientemente maduro para enfrentar una relación. Recién tienes 16 años hermano, anda con calma.
Nick: ¡Pero si Andre también tiene 16!
Kevin: Pero ella es mucho más madura que tú (dije como si fuera lo más obvio del mundo). Además, los hombres son dos años más inmaduros emocionalmente, o sea, que las mujeres están con hombres como mínimo dos años mayores. Creo que esa es una de las razones porque lo de ustedes no funciona.
Nick: Gracias, eres un gran hermano (dijo irónico).
Kevin: Lo siento, creo que pensé en voz alta. Como sea, piensa un poco en eso. ¡Y madura enano! (desordené su cabello).
Nick: ¡Por suerte tú eres el mayor y más maduro!

Dejé a mi hermano menor a solas para que pudiera pensar en lo que le acababa de decir. Sabía lo que era que una relación amorosa estuviera en “crisis”, y lo mejor era pensar muy bien las cosas para después no equivocarse.
En la sala estaban Frankie, Joe, Nacho, Andre, Fran y Big Rob jugando Monopoly. Me acerqué y uní al juego.
Joe: ¿Estabas con Nick? (preguntó).
Kevin: Sí, no se siente muy bien.
Nacho: Es por ______, ¿verdad?
Fran: Ya lo creo. Y todo por esa tonta de Catalina.
Frankie: A mi me cae bien… me gusta su perrita. Aunque a veces me aprieta las mejillas.
Andre: ¡¿La perrita?!
Kevin: No pequeña, Cata.
Andre: Ah… (suspiró aliviada). Yo no opino de ella, no la conozco. Pero de todos modos, ______ no es de las que se pone celosa por cualquier cosa. Tiene que haber una razón de fondo.
Nacho: Tal vez ella no quiere tanto a Nick como cree…
Fran: ¡Nacho! No digas esas cosas. Ella lo quiere, sólo que no sabe como demostrarlo y se confunde con todo esto. Aunque si yo fuera ella ya le habría sacado los ojos por mirar a mí novio y le hubiera arrancado su cabeza de muñeca (dijo mientras retorcía algo imaginario con sus manos).
Big Rob: Eh… me llevo a Frankie. Es muy pequeño para ideas tan maquiavélicas.
Andre: ¡Francisca! ¿Cómo se te ocurre decir eso? Me das miedo.
Fran: Lo siento, pero es verdad. Y es tan mala hermana con Joaquín. No se como la soporta.
Nacho: Será porque es su hermano. La sangre es más fuerte que cualquier cosa. Y si me preguntan a mí, creo que ella es muy agradable y ______ esta ocultando algo. No es normal que se comporte así. Ella sabe como es el trabajo de los chicos, lleno de fans y días completamente ocupados.
Catalina se disculpó, quedaron bien pero sus peleas con Nick siguen. No es una cosa de Cata, es algo exclusivamente de Nick y ______.
Fran: Sigo creyendo que es una víbora.
Andre: Como sea. ¿Podemos seguir con el juego? Que Nick y ______ arreglen sus problemas solos, ya están grandes. Y es muy feo de tu parte Fran que diga eso de alguien que apenas conoces.
Joe: Sí. A mi ella me cae bien. Y yo no digo nada por que tu seas amiga de Joaquín, siendo que él tampoco me agrada.
Fran: Y no tendrías por que decir algo, ya que sabes que sólo te quiero a ti, cariño. Pero bueno, sigamos con el juego antes de que nos llamen a cenar. ¡Y el que pierde le regala a los demás un chocolate!

Capítulo 21 (Segunda Temporada)

sábado, 2 de mayo de 2009
Caminamos hasta la heladería pero un poco antes de llegar vimos a Nick y a ______, acompañados por Cata y Joaquín, los hijos de Brad. Cuando nos encontramos con ellos Fran abrazo muy afectuosa a Joaquín, y Joe puso una cara no muy amable, pero no dijo nada. Los demás nos saludamos normalmente, pero pasó algo muy extraño. Nacho quedo mirando con cara rara a Cata, como embobado. Y ella no se comporto de manera muy distinta. Lo trato como si se conocieran de toda la vida. Estuvimos conversando un rato hasta que Denise llamo por teléfono diciendo que era tarde y teníamos que volver.
Nacho: Entonces supongo que… ¿nos veremos otro día?
Cata: ¡Sí! (entusiasmada). Digo… vamos a estar unos días en Nueva York. ¿Ustedes?
Nacho: ¡Igual! Podríamos quedar… todos, algún día, para que salgamos.
Cata: Sí, es una buena idea. Te doy mi número de teléfono.
Intercambiaron números y nos fuimos por caminos opuestos. Nacho caminaba con las manos en os bolsillos, callado. Caminé más lento para ir con él y que pudiéramos hablar más tranquilos.
Andre: ¿Qué te pasa?
Nacho: ¿A mí?
Andre: No, a ése hombre que esta a tu lado y que conozco desde hace tanto tiempo (dije irónica).
Nacho: Jajaja. Nada, ¿por qué?
Andre: No lo se… es sólo que desde hace unos minutos estas como… en otro mundo.
Nacho: Es tu imaginación. Estoy igual que siempre. Incluso podría decir que mejor…
Andre: ¿Y que estés tan bien tiene que ver con Cata?
Nacho: Eh… yo… (se sonrojó).
Andre: ¡IGNACIO! ¡TE GUSTA CATALANA! (grité sorprendida, aunque nadie nos puso atención).
Nacho: ¿No lo quieres publicar en Internet también? Baja la voz. Y no me gusta…
Andre: ¡Te encanta! (interrumpí).
Nacho: ¡NO! Sólo creo que es linda, inteligente y simpática.
Andre: Mmm… siempre creí que te gustaban las chicas aburridas.
Nacho: ¿Crees que tú eres aburrida? (se refería porque yo le había gustado hace tiempo).
Andre: No, pero ya sabes. Como ahora trabajas, eres abogado y todo eso. No te puedo imaginar de novio con alguien tan hueca y tonta como Cata, en el buen sentido de la palabra.
Nacho: Gracias, eres una gran amiga (comentó sarcástico). Mira, hace mucho tiempo que no estoy con alguien, y que me atrae una chica. Y… no estoy diciendo que quiero ser su novio, sólo quiero salir con ella y no se… ver si puede pasar algo. No es tan terrible, ¿o si? Digo, ¿crees que le caí bien?
Andre: ¿La verdad? Aunque sigo insistiendo que no es tu tipo, creo que también le gustaste.
Nacho: ¡Pero si no me gusta!
Andre: Sí, claro, como tu digas.

Narra Nick:

Volvimos al hotel. En todo el camino ______ no dijo ni una palabra, solo respondía con frases sencillas y no me dirigía la mirada. Sabía que estaba enojada, pero no tenía claro el por qué. Esperé hasta que todos fueran a sus habitaciones y me dirigí a la de ______. Toque la puerta.
Tú: ¡Esta abierto! (grito desde el otro lado)
Nick: Hola
Tú: hola..
Estaba concentrada en un cuaderno, pero cuando me vio lo dejo de lado y se concentro en una revista que tenía a su lado.
Nick: ¿Qué haces? (me senté en la cama)
Tú: Leo una revista...
Nick: ¿Y ese cuaderno?
Tú: Solo estaba... escribiendo los resultados de un test (dijo mientras lo escondía tras su espalda)
Nick: Déjame verlo...
Tú: No.
Nick: ¿Por qué no?
Tú: ¡Porque no quiero!
Intenté quitárselo, como un juego, pero ella me empujó, fue muy brusca y me molestó.
Nick: ¡¿Qué te pasa?!
Tú: ¡Nada, solo quiero estar sola ¿Si?!
Nick: ¡No, no te voy a dejar sola hasta que me digas que es lo que te pasa!
Ella rodó los ojos, respiro profundo y siguió “leyendo” su revista, ignorándome.
Nick: ¡_____! (grité levantándome de la cama, ella se sorprendió) ¿Por qué no me dices? ¿Por qué estas enojada? ¿Hice algo que te molestara? ¡Dime, maldición!
Tú: no estoy enojada, solo quiero estar sola.
Nick: ¿es por lo de Catalina?
_______ bajo la mirada, volví a sentarme frente a ella y le levante la cara con delicadeza, buscando su mirada.
Nick: ¿Es por eso? ______, ella solo es mi amiga, yo te quiero a ti.
Tú: ¿Por qué? ¿Por qué me quieres a mi? (preguntó con los ojos húmedos)
No sé que me sorprendió mas, si su pregunta o el hecho que sus ojos se entristecieran tanto de un momento para otro.
Nick: Ven... (le tomé la mano)
Tú: No, Nick, no quiero...
Nick: No te estoy preguntando, ven, te quiero mostrar algo.
Sin dejar que dijera algo, nos dirigimos a mi habitación. Al llegar encendí el equipo de música bajo la mirada extrañada de ______ y pude un CD (http://www.youtube.com/watch?v=qoBPkDhitgI).
Nick: Sé que no es la letra mas tierna del mundo (dije cuando termino la melodía), pero la escribimos juntos...
Tú: ¡Suena genial!
Nick: (sonreí) Sabia que te iba a alegrar...
Tú: Gracias... (me abrazó)
Nick: ¿Sabes por qué te quiero? (acaricie su cabello, pude sentir como ella movía la cabeza en signo de negación) porque eres tú. No finges ser algo que no eres. Eres natural y muy tierna...
Tú: soy una bruta, ¿viste como te empujé?
Nick: a veces no controlas bien tu rabia, pero sigues siendo tierna. Tienes buenos sentimientos, y además eres hermosa...
Tú: eso no es cierto..
Nick: (la tomé por los hombros para verla a la cara) ¡Por favor, es cosa de que te mires al espejo y veas lo linda que eres!
Tú: ¿Aunque no me maquille ni me preocupe mucho de eso?
Nick: Aunque estuvieras toda despeinada y… no, tienes que bañarte todos los días (me dije pensando que la querría aunque oliera mal). Pero de todas maneras, te quiero por lo que eres. Con tus virtudes y defectos (acaricié su mejilla y me acerqué para besarla).
Tú: No (corrió la cara). Digo… yo también te quiero mucho y soy realmente feliz contigo, pero… necesito pensarlo ¿si? Son muchas cosas las que están pasando. Tengo que procesarlo.
Nick: Esta bien, te daré tu espacio. Voy a estar aquí si es que me necesitas.
Tú: OK.

Capítulo 20 (Segunda Temporada)

domingo, 26 de abril de 2009
Narras Tú:

Fue genial que Brad nos haya dejado quedarnos en Nueva York. ¡Era una ciudad hermosa! Y estaba llena de lugares que visitar. En nuestro primer día de “vacaciones”, y luego de una larga discusión con los chicos para ponernos de acuerdo a donde iríamos en la tarde, decidimos ir al centro comercial. Nos acompañó Denise y la mamá de Fran, lo que fue todo un espectáculo. Parecía que ellas dos nunca habían ido de compras ya que no hubo tienda por la que no entraran, obviamente saliendo de ellas con un mínimo dos bolsas en cada mano. Fran arrastró literalmente a Joe para no perder el ritmo de su madre. Ella nunca perdía la oportunidad de agregar prendas a su armario.
Kevin: Creo que ya se porque Fran es tan consumista… esta en sus venas y genes (rió).
Nick: ¿Y te diste cuenta como esta mamá? Nunca la había visto así.
Andre: ¡Jajaja! Nick, Denise tiene derecho a divertirse. Y creo que ya encontró a su compañera de compras.
Nick: Gracias a Dios que la mamá de Fran vive en San Francisco. No podría soportar esto todos los días.
Tú: No seas malo. La tía Mónica es un encanto.
Nick: No digo que no lo sea, linda. ¡Pero míralas! Pobre de sus tarjetas de crédito.
Tú: Como sea… ¿qué hacemos?
Nick: ¿Te gustaría ir por un helado?
Tú: Mmm… sí, me parece bien. ¿Vienen con nosotros chicos? (pregunté a Kevin y Andre que estaban unos pasos más atrás).
Kevin: Eh… los alcanzamos en un momento. Tenemos que hacer algo.
Miré extrañada a Andre, pero sólo me sonrió inocentemente. Nick me abrazó y caminamos hasta la gelatería mirando las vitrinas.
Nick: Yo quiero uno sabor algodón de azúcar (pidió cuando llegamos).
Tú: Yo… de chocolate, por favor.
Con nuestro pedido en la mano seguimos caminando por el centro comercial. Estaba saboreando distraídamente mi helado cuando Nick tiró de mi mano, me pegó a su cuerpo y me besó con entusiasmo.
Tú: ¿Y eso fue por…? (pregunté extrañada).
Nick: Quería probar el sabor de tu helado (contestó alzando los hombros).
Tú: ¿Y qué te pareció? ¿Sabe bien?
Nick: Mmm… creo que no lo probé lo suficiente.
Me miró travieso y nos besamos nuevamente. Encontré un poco raro el cambio en mi novio ya que normalmente no se demostraba tan cariñoso en público, pero o me pude negar. Estrechó mi cintura suavemente mientras yo ponía mis manos en su cuello con cuidado para no mancharlo. Pero claro, momentos así siempre tienen que ser interrumpidos por la persona menos esperada…
Cata: ¡CHICOS! ¡QUE SORPRESA ENCONTRARLOS! (chilló, como siempre). Se ven tan tiernos juntos (corrió a abrazar a Nick y luego me saludo a mi, no tan efusivamente). Hace mucho que no los veía, ¿qué hacen aquí?
Nick: Dimos un ayer. ¿Brad no te lo dijo?
Cata: Creo que mencionó algo de un viaje a Nueva York, pero no lo recuerdo bien (se quedó mirando el techo con cara de tonta, quizás estaba pensando. Me quede callada porque supuse que necesitaba mucha concentración). No importa. ¡Que alegría verlos! Parecen muy felices juntos, ¡que bien! (parecía estar realmente emocionaba. Actuaba bien).
Tú: Sí, pero estábamos más felices antes de que llegaras (dije apática).
Cata: Disculpen por interrumpirlos, pero no podía dejar de saludarlos.
Nick: No te preocupes. Me alegra verte.
Le di un codazo en las costillas a mi novio. ¿Cómo podía ser tan amable con ella? Catalina era el demonio en persona.
Cata: ¿Y cómo están tus hermanos? Hace mucho que no se de ellos.
Tú: Claro, si huyen de ti (susurré, pero Nick me escuchó y miró seriamente).
Nick: Están muy bien. Van a llegar en un momento, están paseando con sus novias. ¿Por qué viniste a NY? ¿Estás sola?
Cata: Vine de compras con mamá y Joaquín. Además aprovecharemos de darle una sorpresa a papá, ahora que me recuerdas que esta aquí.
Tú: ¿Y dónde esta tu hermano?
Cata: Viene atrás. Se ofreció a ayudarme con las bolsas (mostró una radiante sonrisa mientras nos indicaba donde venia su Joaquín).
Tú: Se nota que te preocupas por su espalda (dije con ironía mientras avanzaba a saludar a Joaquín).
Joaquín: Hola (hizo un ademán con la cabeza cuando llegue a su lado).
Tú: ¿Te ayudo?
Joaquín: No te molestes.
Tú: No me molesta, tranquilo (le alivie la carga quitándole algunas bolsas). Así que acompañando a tu hermana de compras... ¡Que divertido!
Joaquín: Prefiero acompañarla a dejarla sola con mamá (respondió notando mi sarcasmo).
Tú: Es muy considerado de tu parte.
Joaquín: Estoy acostumbrado. ¿Cómo estas? ¿Y qué están haciendo acá?
Tú: Los chicos tenían un concierto con Fran.
Joaquín: ¿Ella esta aquí también? (su rostro se iluminó).
Tú: Sí, esta con su novio (recalqué la ultima palabra).
Joaquín: Sí claro, con Joe. ¿Acaso crees que ella me gusta?
Tú: Yo… eh… (me puse un poco nerviosa). ¿No es así? (pregunté confundida)
Joaquín: ¡No! ¡Claro que no! Ella es sólo una amiga, pero una muy especial. Y se que no tengo ninguna oportunidad, ella realmente quiere a Joe. En todo caso, no creo que debieras preocuparte tanto por mí o Fran, mejor hazlo por mi hermana y tú novio (dijo indicando el lugar donde estaban ambos).
Giré y vi a la arpía de Catalina coqueteándole a MÍ novio, ¡sin ningún tipo de descaro! Me acerqué a ellos y tiré el brazo de Nick para llamar su atención.
Tú: Discúlpanos, pero tenemos que hablar en privado.
Nos alejamos un poco y lo mire con mi mejor cara de odio.
Nick: ¿Por qué estas así?
Tú: ¡¿Y además tienes el descaro de preguntar por qué?! Eres un… ¡argh! Mejor ni lo digo, sólo porque soy una señorita. ¡¿Quién te crees que eres para comportarte de esa forma con ella?! ¡No estas soltero, por si se te olvido! (hablaba muy rápido y sentía como la sangre se acumulaba en mis mejillas por la rabia).
Nick: Te ves adorable cuando te enojas porque te sonrojas (acaricio mi cara con delicadeza, pero me corrí).
Tú: ¡Nicholas! Estoy hablando en serio. ¡Eres un descarado!
Nick: ¡Pero si no estaba haciendo nada! (se defendió). Ya sabes como es ella, un poco cariñosa, pero nada más.
Tú: Pues no me gusta que sea cariñosa contigo.
Nick: Eso va por algo de ustedes. Yo sólo me comporto como lo hace un amigo con ella. Y si tanto te molesta que Cata muestre su cariño hacia mí, díselo.
Tú: ¿Sabes? Ya me arruinaron el día, los dos. Me voy.
Nick: No, espera. No seas inmadura. Solucionemos esto de una vez por todas. Ve y dile a Catalina que te molesta su actitud, así de simple.
Tú: Lo voy a hacer, pero no porque tú me lo dices. Además, me vas a acompañar…
Nick: Iría hasta la luna contigo si me lo pidieras.
Tú: ¡Cállate! No me vas a convencer con tus frases cursis.
Caminamos rápidamente y la enfrenté sin vacilar.
Cata: ¿Qué sucede, ______? ¿Por qué esa cara?
Tú: Por estoy harta de que seas tan afectuosa con mi novio. ¿Entiendes? Es MI novio.
Cata: Espera un segundo… ¿crees que estoy coqueteando con Nick? (sonrió un poco burlona). Sin ofender, pero creo que estas mal enfocada linda. Para mí Nick es como un hermano, lo conozco hace años y no me interesa para nada como algo más que amigo. No es mi tipo.
Tú: ¡¿Entonces por qué lo abrazas tanto?!
Cata: ¿Acaso tú no abrazas a tus amigos?
En ése momento me acorde de Nacho y todas las peleas que había tenido con Nick por él.
Tú: Sí, pero…
Cata: Pero nada (interrumpió). Es lo mismo. Espero que te haya quedado claro.
Tú: S-sí… digo… lo lamento… creo.
Cata: No te preocupes. Yo también he tenido novios y no soy muy comprensiva. Así que… ¿comenzamos desde cero? (me tendió la mano con una sonrisa).
Tú: Esta bien (apreté su palma).
De verdad me sentí avergonzada, ¡había sido una tonta! Por suerte desde ahora estaba en “paz” con Cata, porque no me convenía mucho como enemiga.

Narra Andre:

Comenzamos dando vueltas por el centro comercial con mi novio y nos detuvimos en una tienda de instrumentos musicales, los dos nos dirigimos al mismo sector: guitarras. ¡Eran hermosas! Y me enamore de una, pero estaba sobre mi presupuesto. Kevin en cambio no se emocionaba tanto al verlas. Las examinaba con cuidado, tocaba unos acordes para probarlas y las dejaba en su lugar. Parecía algo rutinario para él.
Kevin: ¿Te gustó alguna, pequeña?
Andre: Mejor pregunta cual no me gusto, ¡están geniales!
Kevin: Sí, creo vendré con Nick en otro momento, hay algunas que le podrían gustar…
Andre: Que buen hermano, ojala los míos fueran así conmigo.
Kevin: ¿Acaso tus hermanos te tratan mal? (preguntó divertido)
Andre: Sabes que no, pero no son tan buenos como tu con los chicos…
Un besó corto y suave termino el tema y salimos abrazados de la tienda. Buscamos un buen rato hasta que vimos a Joe dentro de uno tienda de ropa femenina, sentado mirando a la nada. Nos acercamos y cuando él nos vio hizo un gesto desesperado.
Kevin: ¿Qué haces aquí, Joe?
Joe: Es que me fascina esta tienda, o sea ¡¿no viste la ropa?! (dijo imitando la voz de una niña chillona, nosotros estallamos en risas) ¡¿Qué crees que estoy haciendo?!
Kevin: Supongo que Fran quiere cambiar su guardarropa…
Joe: ¡No solo ella! ¡Su mamá y la nuestra también!
Andre: Te compadezco (mencioné dando palmaditas en su hombro).
Fran: ¡Andre! (grito cuando salió del probador, seguida por su mamá y Denise) ¡Mira!
Antes de que me diera cuenta ya estaba frente a un montón de ropa que Fran me mostraba. Denise insistía en regalarme un conjunto pero me negué. No quería abusar de su amabilidad y, además, no soy una de esas chicas que les fascina la ropa que digamos. Después de que Denise y tía Mónica pagaran todo lo que querían llevar, salimos a buscar a Nick y _______. En el camino nos encontramos con Nacho quien se reunió un poco después con nosotros porque debía hacer unos trámites.
Denise: ¿Dónde están estos niños? (preguntó cansada de buscar).
Joe: Nick podría estar viendo guitarras o en la heladería
Nacho: Y ______ podría estar en la heladería o alguna tienda de ropa.
Kevin: ¡A la heladería entonces!
Mónica: Vayan ustedes, nosotras los esperamos acá
Denise: Sí, necesito un descanso…

Capítulo 19 (Segunda Temporada)

Narra Fran:

Después de semanas de espera, por fin había llegado mi turno. Era el día del concierto y estaba muy ansiosa. Fuimos a ensayar al lugar donde sería el show unas horas antes y quedé impresionada, ¡era realmente grande!. Practiqué un par de canciones con los chicos y después fui al camerino para prepararme...
Andre: ¿Podemos pasar? (preguntó desde el otro lado de la puerta)
Fran: sí, pasen
Tú: ¡te ves muy bien, Fran!
Fran: Gracias (sonreí) ¿qué pasa? ¿Brad me busca?
Andre: no, solo queríamos verte. ¿Estas nerviosa?
Fran: Eh... un poco. Pero quiero que comience rápido el concierto. ¿Hay mucha gente?
Tú: Muchísima. Pero, ¿qué esperabas? Estamos en Nueva York. Acá los Jonas hacen sus eventos mas grandes.
Fran: Gracias,_______, ya me pusiste nerviosa .
Tú: lo siento.
Estuvimos un rato conversando hasta que Brad me llamó diciendo que ya iba a comenzar. Por suerte, todo salió muy bien. El publico me recibió con un fuerte aplauso, lo que me lleno de energía para dar lo mejor de mi. Cante esta ()()()() canción con los Jonas y cuando estaba por terminar, apagaron las luces y Joe besó suavemente mis labios.
Joe: Por los viejos tiempos (susurró)
Y recordé que nuestro primer beso había sido justamente en un escenario. Fue demasiado tierno de su parte. Cuando íbamos en el auto de vuelta al hotel, Nick dijo:
Nick: ¡Por fin terminamos! No es que no me guste hacer recitales. Pero fue agotador.
Kevin: tienes razón, creo que necesitamos un descanso.

Brad: ¡Ni lo piensen! Tenemos que volver a L.A para seguir grabando el disco. No podemos perder tiempo.
Joe: ¡Pero Brad! No podremos trabajar bien si estamos cansados.
Andre: ¿y nosotras también tenemos que volver?
Brad: ¡Claro que si! Nadie se queda acá (lo mire enojada). Bueno, sólo tú te quedas acá Fran.
Fran: Genial.
Tú: ¿Por qué ella puede quedarse? ¡Es injusto!
Brad: Chad, el productos de San Francisco no está en la ciudad, por lo que no pueden seguir trabajando...
Fran. Así que me quedo aquí de vacaciones con mi mamá y Nacho (sonreí)
Joe: ¡¿Con Nacho!? Lo lamento Brad, pero yo también me quedo.
Fran: ¡Joseph! ¿cómo te atreves a desconfiar de mi?, él es mi amigo
Joe: no es que desconfía, pero prefiero... asegurarme.
Nick: ¡nosotros también nos quedamos entonces!. Todos (enfatizó), incluido tú Brad.
Tú: sí, te ves un poco estresado. Te van a salir canas.
Brad: ¿De verdad? (preguntó preocupado mientras se tocaba el cabello)
Kevin: Sí, y estas muy pálido
Andre: ¡y delgado! Has bajado mucho de peso. Creo que estas trabajando mucho.
Brad: bueno, creo que unos días no me harían mal. ¡Pero solo unos días! Tenemos que volver a trabajar.
Tú: ¡Ah! ¡que emoción! Unas vacaciones en NY... ¡Tenemos que ir al centro comercial!
Fran: ¡Sí!, mi mamá y Denise nos pueden acompañar, sería divertido. Ver ropa, tomar unos helados...
Joe: Por ahora solo puedo pensar en mi cama...
Nick: Cama y comida...
Tú: Pero... ¿nos acompañaran al Mall? Quizás vayamos mañana
Fran: ¡Por favor! No nos pueden dejar solas!
Joe: pueden ir con Nacho
Fran: ¡Se lo estamos pidiendo a ustedes! ¡ Kevin, convence a tus hermanos! (busqué ayuda pero no obtuve respuesta) ¿Y Kevin?
Todos buscamos con la mirada y lo encontramos, junto con Andre, en la última fila de asientos del auto, los dos durmiendo...
Nick: ¿Cómo llegaron ahí?
Tú: ¡Con razón no hablaban nada!
Fran: Son tal para cual.
Joe: ¿Podríamos ....
Fran: (lo interrumpí) ¡Ni se te ocurra despertarlos!
Joe: ¡Pero sería divertido!
Tú: Podríamos esperar, y tirarles agua cuando lleguemos al hotel...
Fran: ¡_______!
Tú: ¡Estaba bromeando!
Nick: te recomiendo no darle ideas a Joe, linda...

Capítulo 18 (Segunda Temporada)

Narra Kevin:

Para finalizar la “mini gira” que estábamos haciendo y en la que las chicas nos acompañaban, fuimos a Nueva York. Era el ultimo show y Fran nos iba a acompañar en el escenario. Obviamente fue toda la familia, ya que siempre viajábamos juntos, ________, Andre, Fran y dos invitados especiales de la novia de Joe, su mamá y Nacho, el gran amigo de las chicas.
¡Era increíble! Nueva York era una ciudad hermosa. Era extraño porque habíamos estado antes allí, pero ahora se la veía especialmente bella. El vuelo fue muy largo y un poco agotador, así que en cuanto llegamos al hotel me fui a mi cuarto. Estaba por acostarme a dormir cuando tocaron la puerta...

Kevin: Adelante
Andre: Hola, ¿estas ocupado?
Kevin: no, pasa.
Golpeé el lado izquierdo de la cama para que se tumbara junto a mi.
Andre: te extrañe (susurró acurrucándose en mi pecho)
Kevin: pero si hemos estado juntos todos estos días.
Andre: Juntos, pero no “juntos juntos”
Kevin: ¿A que te refieres con “juntos juntos” (Pregunte extrañado)
Andre: Mmm... (entrelazó mi mano con la suya) estar solos haciendo “nuestras cosas”.
Kevin: ¿y cuales son “nuestras cosas” (aguanté una carcajada)
Andre: ¡Kevin! Ya sabes (respondió sonrojada)
Kevin: ¿Así como acariciarte? (toqué suavemente su brazo) ¿O besarte? (trace una línea de besos desde su mejilla hasta su boca)
Andre: S-sí (murmuró)
Kevin: Yo también te extrañaba pequeña. (dije contra sus labios para luego besarlos con entusiasmo)
Escuchamos la puerta cerrarse, pero cuando nos fijamos no había nadie ahí, así que no le dimos mayor importancia y seguimos con “nuestras cosas”.

Narra Joe:

Fuimos con Fran, Nick y ______ a jugar Pool (era un servicio gratuito del hotel) pasamos por Andre y Kevin pero los encontramos muy “ocupados” por lo que preferimos dejarlos tranquilos.
Tú: ¿Jugamos en equipos?
Fran. Esta bien, pero yo soy con Nick.
Joe: ¿¡Qué?¡ ¿Por qué?
Fran: Para variar un poco, además él siempre gana en estas cosas.
Tú: yo no tengo problema, pero esta vez Nick no va a ganar ¿verdad Joe?
Joe: Cierto, ahora van a saber lo que puede hace Joseph Adam Jonas.
Fran: Joe, solo es un juego...
Joe: ¡Me cambiaste por mi hermano menor! Ahora es algo de orgullo. ______ vamos a ganar.
Comenzamos a jugar. Me lo estaba tomando muy enserio y eso me ponía de mal humor. Cada vez que Fran y Nick echaban una bola celebraban, pero cuando nosotros echábamos una no había emoción por mi parte, y de _____ tampoco, solo cuando ella la echaba, pero la mayoría de los puntos los obtuve yo.
Tú: ¡Joe, basta! (grito luego de que la regañe por perderse un punto) ¡Me tienes harta! ¡Es solo un juego, por favor! Si ganamos o perdemos no importa, lo que importa en pasarlo bien, pero tú lo estas arruinando todo.

Narras Tú:

Aguante mucho tiempo su mal humor para que sigamos jugando como debería ser, pero nunca fue así por la culpa de Joe, y después de un tiempo exploté y le grité. Él me quedo mirando mal, molesto, tiro su taco (palo de pool) y se fue.
Tú: ¿hablo con el o lo dejamos solo?
Nick: déjalo solo, él mismo se va a dar cuenta de cómo te trato.
Fran: ¿Y si hablo yo con él?
Nick: No, déjalo solo.
Fran: es que me da no sé que dejarlo así. (dijo acongojada)
Nick: Fran, tiene 19 años, no es un niño al que tengas que cuidar.
Tú: ojalá se le pase el mal humor, sino, no sé como voy a reaccionar.
Fran: entonces lo tendría que alejar de ti.
Tú: sería lo mejor.
Nick: ¿Yo también me tendría que alejar?
Tú: No, tú no, tontito (lo abracé) ¿sigamos jugando?
Fran: ¿las dos contra Nick?
Nick: ¡Que injusto!
Tú: ¡Nick! Tu sabes jugar, nosotras no tanto...
Nick: esta bien, esta bien.
Al final mi novio nos termino ganando, pero nos divertimos bastante. Cuando salimos de la sala de Pool nos encontramos con Frankie corriendo por los pasillos, y Joe persiguiéndolo con una enorme sonrisa.
Tú: es un bipolar.
Nick: Les dije que se le iba a pasar solo.
Fran: Voy a acompañarlos, se ve tan adorable con Frankie...