Chicas :) lo siento por la demora y muchas gracias por los comentarios! acá va el cap
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Narra Fran:
El vuelo hacía Los Ángeles se me hizo eterno. Hace semanas que no veía a los chicos porque había estado muy ocupada con todo lo relacionado con mi disco. Hacerle promoción era una tarea agotadora, pero estaba muy feliz y conforme por cómo iban las cosas. Las ventas habían superado mis expectativas, mi trabajo era valorado y el cariño de las fans era impagable.
El avión aterrizó con más de una hora de retraso, lo que me hizo estar al borde del colapso por bastante tiempo. Me dirigí a buscar mi maleta junto a un guardaespaldas que había contratado Brad para que me acompañara en el viaje, ya que no quería que estuviera sola. Insistí en que era ridículo, pero él no dejó espacio para réplicas.
Después de tener todas mis cosas me dispuse a llamar a Joe, pero antes de alcanzar a marcar unos fuertes brazos apresaron mi cintura.
Joe: Más le vale que se quede en silencio, señorita. Esto es un secuestro (susurró en mi oído con voz grave).
Fran: Pues lo siento mucho, señor, pero no estoy sola (señalé al guardaespaldas y reí).
Joe: Diablos, mi plan no resultó (gruñó). Voy a probar con esto (me volteó hasta que quedamos frente a frente y se inclinó para darme un rápido beso, sin dejar de abrazarme). Te extrañé mucho, linda.
Fran: Yo también (lo abracé con más fuerza, apoyando mi cabeza en su pecho). ¿Sabes? Si quieres puedes raptarme. De todas formas, pensaba deshacerme de mi amigo el gorila pronto.
Joe: ¿No crees que Brad de enojaría? (preguntó con una sonrisa).
Fran: Sí, pero eso nunca nos ha detenido, ¿verdad? (imité su gesto). Vamos (tomé su mano y corrimos entre la multitud que estaba en el aeropuerto).
Llegamos al auto de Joe y comenzamos a reír sin parar. Una de las cosas que me encantaba de él era lo poco que le importaba hacer el ridículo. No permitía que el ser famoso cambiara su forma de ser.
Fran: ¿Qué pasa? (pregunté entre risas cuando él me miró fijamente por un momento bastante largo).
Joe: Nada (sonrió). ¿Acaso no puedo observar a mi novia?
Fran: Sí, claro, pero la forma en que me veías fue… extrañamente incómoda (me moví en el asiento).
Joe: ¿Acaso te intimido, Fran? ¡Vamos (rió), llevamos saliendo casi medio año! No puedo ponerte incómoda a esta altura.
Fran: No dije que tú me hicieras sentir incómoda, fue tu mirada (me defendí sin mucho éxito, cruzándome de brazos).
Rió nuevamente y mi estómago se sacudió. No podía engañar a Joe. Cada vez que lo veía sentía las mismas mariposas que cuando comenzamos nuestra relación. Siempre pensé que con el tiempo se pasaría, pero ya me estaba acostumbrando a las distintas reacciones que él me provocaba. Sin decir una sola palabra, se acercó lentamente y tomó mi cara entre sus manos. Mi miró fijamente, de la misma forma en que me había estado observando antes, y acarició con sus pulgares mis labios. Yo intenté decir algo, pero Joe hizo un sonido indicando que debía permanecer en silencio. Podía sentir mi corazón latiendo con fuerza, expectante a lo que fuera a hacer mi novio. Después de un rato en el que estuvo escrutando mi rostro con la mayor calma del mundo, como si fuera la primera vez que me hubiera visto, Joe posó los labios sobre los míos con mucha suavidad y profundizó el beso hasta que suspiré.
Joe: No sabes cuánto anhelada hacer esto (susurró al separarse un poco de mí). Me has hecho tanta falta, Fran (me abrazó con fuerza y no puedo evitar sonreír de felicidad al escucharlo decir eso). Ahora vamos, nos están esperando para almorzar.
Compartir la mesa con toda la familia Jonas y mis amigas era una de las cosas que más disfrutaba cuando estaba en Los Ángeles. Denise, como siempre, se lucía cocinando, y la compañía era por no decir menos, perfecta. Una de las cosas que no me dejaba de sorprender era cómo después de tanto tiempo siendo famosos, los chicos se seguían comportando como personas normales, y sus padres los trataban de la misma forma. Lavan los platos, sacan la basura, ordenan su habitación igual que cualquier adolescente.
Los chicos tenían que trabajar en la tarde, por lo que estuvimos conversando hasta que se fueron, y nosotras emprendimos rumbo a la casa de Andre, con un cargamento de galletas de parte de Denise para la mamá de mi amiga.
Fran: ______, tienes que decirme lo que pasó con Nick, y no omitas detalles (pedí cuando estuvimos en su habitación, lo suficientemente tranquilas para conversar).
Tú: Pero si te lo conté antes de Navidad, cuando hablamos por teléfono.
Fran: Cuando hablamos cara a cara es distinto. Además ese día sólo diste información a grandes rasgos, quiero saberlo todo (enfaticé la última palabra).
Andre: Esto va a ser largo (comentó al sentarse a mi lado en la cama).
Estuvimos poniéndonos al día con todo lo que nos había pasado en las últimas semanas durante horas. Aunque me comunicaba casi todos los días con las chicas, ya fuera por celular, email o algún otro medio, siempre había cosas que hablar cuando nos juntábamos.
Fran: No sabes lo feliz que estoy por ustedes, ______. Ya era hora que se dieran cuenta que no pueden estar separados. Nick y tú son el uno para el otro.
Tú: Gracias (dijo sonrojada). Esta vez voy a poner todo mi esfuerzo para que las cosas salgan bien. La última vez terminamos por mi culpa, es lo mínimo que puedo hacer.
Andre: No te recrimines por cosas que ya pasaron. Ahora tienes que enfocarte en tu relación con Nick, eso es lo importante.
Cerca de las 8 de la tarde, Joe pasó a buscarme para que saliéramos a cenar. Fuimos a uno de los restaurantes favoritos de él, donde hacían comida italiana.
Fran: ¿Y qué hicieron hoy? (pregunté cuando nos sirvieron la comida).
Joe: Queremos hacer una gira mundial, por lo que tuvimos un par de reuniones para organizar eso.
Fran: ¿Mundial? ¡Eso es genial! (sonreí).
Joe: Sí, pero recién estamos en la etapa inicial. Y habíamos pensado que quizás ustedes nos podrían acompañar. Ya saben, como artistas invitadas.
Fran: ¿De verdad? Sería fantástico, aunque… nosotras recién lanzamos un primer disco, ¿no sería muy precipitado? (dudé).
Joe: Todo depende, pero ya le dijimos a papá y le gustó la idea. Ah, Brad me dijo que te recordara que el lunes tienes ensayo con la banda.
Fran: ¿El lunes? Pero ese día es 31, no quiero ensayar el último día del año (dije haciendo un puchero).
Joe: Él sabía que dirías eso, por lo que me dijo que te dijera que si quieres ser exitosa debes hacer sacrificios. Es como si te leyera la mente (comentó asombrado).
Fran: Sí, estoy segura que Brad hizo algún tipo de contrato con el diablo (reí).
Joe: Lo bueno es que no tenemos nada programado para el fin de semana, así que voy a ser todo tuyo.
Fran: Mmm… eso suena tentador, porque tengo que pedirte un favor.
Joe: ¿Qué sucede?
Fran: En un par de semanas van a hacer una especie de feria de musicales en San Francisco. Mi colegio quedó seleccionado para la etapa final, y me pidieron que fuera la protagonista y además que los ayudara con las canciones. Y bueno, hay una en especial, la última de la obra, que me está costando un poco, por lo que quería saber si me podías echar una mano.
Joe: ¡Por supuesto! No lo tienes no que preguntar, sabes que haría cualquier cosa por ti (se inclinó hacia adelante y me besó).
Hola chicas :D de verdad lo siento por no haber subido nove, pero estoy muy floja para escribir xD disfruten y gracias por los comentarios :D
Fran.~
http://twitter.com/fraani_/
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Narras Tú:
Pasar la Navidad en la casa de los Jonas era algo impresionante. Muy temprano en la mañana Frankie nos despertó a todos, avisándonos que Santa había traído los regalos y que teníamos que bajar para abrirlos. Al llegar a la sala, el enorme árbol de navidad se veía todavía más grande con los millones de regalos que había bajo él.
Cuando estuvimos todos reunidos en la sala el señor Jonas se sentó en el sillón más cercano al árbol para comenzar a repartir los regalos. De repente, las caras de cansancio cambiaron por unas llenas de felicidad al recibir los obsequios. Ropa, joyas, perfumes, artículos tecnológicos, videojuegos, carteras, accesorios, billeteras, zapatos, todo lo que uno pudiera imaginar estaba envuelto en papel de regalo. Después de no dejar ni un solo presente sin abrir, Denise pidió ayuda para preparar el desayuno. Todos se pararon de sus asientos, incluido Nick, pero tomé su mano y lo detuve.
Tú: Espera. Aún no te entrego tu regalo (dije). Está en tu habitación.
Sin decir más nos dirigimos al segundo piso de la casa. Ya en el cuarto de Nick, fui hasta el armario y saqué una caja forrada con tela azul oscuro.
Tú: Feliz Navidad (le entregué el regalo).
Nick me miró con curiosidad y lo abrió. Sacó la tapa y quedó al descubierto un reloj de pulsera plateado.
Nick: Muchas gracias, ______. Es bellísimo (sonrió y me unió mis labios a los suyos con ternura).
Tú: Mira lo que dice atrás.
Sacó el reloj de su estuche y examinó el reverso de éste. Tenía grabada la leyenda: “mira la hora… estoy pensando en ti justo ahora”.
Nick: Es… wow… eres la mejor (sonrió aún más y me besó nuevamente).
Tú: Me alegra que te guste. No sabía que regalarte, y la verdad es que no te hubiera pasado el reloj si no hubiéramos vuelto. Y bajo el hecho de que nunca se me pasó por la mente que fuéramos a retomar nuestra relación pronto, esto fue más que nada un impulso.
Nick: Un genial impulso (comentó mientras se ponía el reloj). Te quiero mucho.
Tú: Y yo a ti (acaricié su mejilla).
Desayunamos entre bromas de Joe, divertidos comentarios de Frankie y una conversación amena en general. Se sentía muy bien estar así con la familia, ya que desde que había terminado mi relación con Nick, momentos como aquel con toda la familia fueron mínimos.
Durante la tarde nos quedamos en la casa porque Denise dijo que hacía mucho frío para salir, especialmente para mí que aún estaba convaleciente. Nos quedamos estrenando los nuevos juegos de vídeo que había recibido Frankie, ya que nos retó a todos a hacer un campeonato. Obviamente, él obtuvo el primer lugar.
Después de la cena me sentía muy cansada como para seguir en pie, por lo que me despedí de todos para subir a dormir.
Nick: ¿Estás segura que no quieres que te acompañe? (preguntó cuando me dejó en la puerta de la habitación).
Tú: Estoy un poco fatigada, eso es todo. No me siento mal (sonreí para calmarlo).
Nick: Pero de todas formas, me sentiría más seguro si me quedo contigo (tomó mis manos).
Tú: Joe quería una revancha por la competencia de hoy en la tarde y se cuán entusiasmado estabas por eso. Anda.
Nick: ¿De verdad? (preguntó no muy convencido).
Tú: Sí. Buenas noches, Nick (besé sus labios).
Nick: Buenas noches.
Narra Nick:
El día 27 a primera hora de la mañana volvimos a Los Ángeles. Nuestros días libres por las festividades fueron fabulosos, pero debíamos volver al trabajo si queríamos pasar un Año Nuevo relajados y con bastante tiempo para divertirnos. Después de dejar a Andre y ______ en su casa, pasamos por la nuestra a dejar las maletas y descansar un rato antes de ir a la disquera. Teníamos ensayo con la banda y una reunión con Brad para organizar a grandes rasgos lo que sería el próximo año. Obviamente el nuevo disco estaba en camino, así que lo que seguía a eso era una gira, primero por Norteamérica y después por el resto del mundo. Lo habíamos conversado con papá en Navidad y él estaba muy de acuerdo, por lo que ya era casi un hecho. Sabíamos que una gira demandaba mucho tiempo en cuanto a organización previa, por lo que nos teníamos que poner a trabajar ya. Y aunque teníamos a muchas personas que se podían hacer cargo de eso, siempre nos gustaba estar supervisando el trabajo para que todo reflejara quiénes somos.
Joe: Esto va a ser increíble (comentó mientras almorzábamos en un restaurante cercano a la disquera). Nuestra primera gira mundial. Tiene que ser inolvidable.
Kevin: Lo va a ser, y no sólo por los conciertos. Imagínate cuantos lugares vamos a conocer. Y si logramos que sea durante el verano, las chicas nos podrían acompañar.
Joe: Sólo si no se te ocurre terminar con ______ otra vez, hermanito (rió).
Nick: No lo encuentro gracioso, Joseph (dije disgustado).
Joe: Tranquilo, es sólo una broma (levantó las manos en señal de rendición).
Kevin: Nick y ______ aprendieron y maduraron durante el tiempo que estuvieron separados, y realmente creo que ahora sí va a funcionar.
Nick: Gracias, Kev, tu sí que dices cosas cuerdas (le sonreí a Kevin y mostré la lengua a Joe). Sinceramente, tengo la sensación de que todo va a mejorar entre nosotros dos. Tuve mucho tiempo para pensar y darme cuenta cuánto me importa ______ y lo mucho que la quiero (admití). Es por eso me que arriesgue y le pedí que volviéramos. Esta vez nos vamos a tomar las cosas con más calma, pero… puedo decir que soy feliz. Soy muy feliz (volví a sonreír).
Fran.~
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Narras Tú:
Pasar la Navidad en la casa de los Jonas era algo impresionante. Muy temprano en la mañana Frankie nos despertó a todos, avisándonos que Santa había traído los regalos y que teníamos que bajar para abrirlos. Al llegar a la sala, el enorme árbol de navidad se veía todavía más grande con los millones de regalos que había bajo él.
Cuando estuvimos todos reunidos en la sala el señor Jonas se sentó en el sillón más cercano al árbol para comenzar a repartir los regalos. De repente, las caras de cansancio cambiaron por unas llenas de felicidad al recibir los obsequios. Ropa, joyas, perfumes, artículos tecnológicos, videojuegos, carteras, accesorios, billeteras, zapatos, todo lo que uno pudiera imaginar estaba envuelto en papel de regalo. Después de no dejar ni un solo presente sin abrir, Denise pidió ayuda para preparar el desayuno. Todos se pararon de sus asientos, incluido Nick, pero tomé su mano y lo detuve.
Tú: Espera. Aún no te entrego tu regalo (dije). Está en tu habitación.
Sin decir más nos dirigimos al segundo piso de la casa. Ya en el cuarto de Nick, fui hasta el armario y saqué una caja forrada con tela azul oscuro.
Tú: Feliz Navidad (le entregué el regalo).
Nick me miró con curiosidad y lo abrió. Sacó la tapa y quedó al descubierto un reloj de pulsera plateado.
Nick: Muchas gracias, ______. Es bellísimo (sonrió y me unió mis labios a los suyos con ternura).
Tú: Mira lo que dice atrás.
Sacó el reloj de su estuche y examinó el reverso de éste. Tenía grabada la leyenda: “mira la hora… estoy pensando en ti justo ahora”.
Nick: Es… wow… eres la mejor (sonrió aún más y me besó nuevamente).
Tú: Me alegra que te guste. No sabía que regalarte, y la verdad es que no te hubiera pasado el reloj si no hubiéramos vuelto. Y bajo el hecho de que nunca se me pasó por la mente que fuéramos a retomar nuestra relación pronto, esto fue más que nada un impulso.
Nick: Un genial impulso (comentó mientras se ponía el reloj). Te quiero mucho.
Tú: Y yo a ti (acaricié su mejilla).
Desayunamos entre bromas de Joe, divertidos comentarios de Frankie y una conversación amena en general. Se sentía muy bien estar así con la familia, ya que desde que había terminado mi relación con Nick, momentos como aquel con toda la familia fueron mínimos.
Durante la tarde nos quedamos en la casa porque Denise dijo que hacía mucho frío para salir, especialmente para mí que aún estaba convaleciente. Nos quedamos estrenando los nuevos juegos de vídeo que había recibido Frankie, ya que nos retó a todos a hacer un campeonato. Obviamente, él obtuvo el primer lugar.
Después de la cena me sentía muy cansada como para seguir en pie, por lo que me despedí de todos para subir a dormir.
Nick: ¿Estás segura que no quieres que te acompañe? (preguntó cuando me dejó en la puerta de la habitación).
Tú: Estoy un poco fatigada, eso es todo. No me siento mal (sonreí para calmarlo).
Nick: Pero de todas formas, me sentiría más seguro si me quedo contigo (tomó mis manos).
Tú: Joe quería una revancha por la competencia de hoy en la tarde y se cuán entusiasmado estabas por eso. Anda.
Nick: ¿De verdad? (preguntó no muy convencido).
Tú: Sí. Buenas noches, Nick (besé sus labios).
Nick: Buenas noches.
Narra Nick:
El día 27 a primera hora de la mañana volvimos a Los Ángeles. Nuestros días libres por las festividades fueron fabulosos, pero debíamos volver al trabajo si queríamos pasar un Año Nuevo relajados y con bastante tiempo para divertirnos. Después de dejar a Andre y ______ en su casa, pasamos por la nuestra a dejar las maletas y descansar un rato antes de ir a la disquera. Teníamos ensayo con la banda y una reunión con Brad para organizar a grandes rasgos lo que sería el próximo año. Obviamente el nuevo disco estaba en camino, así que lo que seguía a eso era una gira, primero por Norteamérica y después por el resto del mundo. Lo habíamos conversado con papá en Navidad y él estaba muy de acuerdo, por lo que ya era casi un hecho. Sabíamos que una gira demandaba mucho tiempo en cuanto a organización previa, por lo que nos teníamos que poner a trabajar ya. Y aunque teníamos a muchas personas que se podían hacer cargo de eso, siempre nos gustaba estar supervisando el trabajo para que todo reflejara quiénes somos.
Joe: Esto va a ser increíble (comentó mientras almorzábamos en un restaurante cercano a la disquera). Nuestra primera gira mundial. Tiene que ser inolvidable.
Kevin: Lo va a ser, y no sólo por los conciertos. Imagínate cuantos lugares vamos a conocer. Y si logramos que sea durante el verano, las chicas nos podrían acompañar.
Joe: Sólo si no se te ocurre terminar con ______ otra vez, hermanito (rió).
Nick: No lo encuentro gracioso, Joseph (dije disgustado).
Joe: Tranquilo, es sólo una broma (levantó las manos en señal de rendición).
Kevin: Nick y ______ aprendieron y maduraron durante el tiempo que estuvieron separados, y realmente creo que ahora sí va a funcionar.
Nick: Gracias, Kev, tu sí que dices cosas cuerdas (le sonreí a Kevin y mostré la lengua a Joe). Sinceramente, tengo la sensación de que todo va a mejorar entre nosotros dos. Tuve mucho tiempo para pensar y darme cuenta cuánto me importa ______ y lo mucho que la quiero (admití). Es por eso me que arriesgue y le pedí que volviéramos. Esta vez nos vamos a tomar las cosas con más calma, pero… puedo decir que soy feliz. Soy muy feliz (volví a sonreír).
¡CHICAS! Se que muchas esperaban este cap con ansias, así que se los dejo :) no es muy largo, pero hace que terminen con la intriga :) muchas gracias a por todos sus saludos y buenos deseos, son las mejores :D
Fran.~
http://twitter.com/fraani_/
pd: aprieten el link donde dice Stay porque ahí sale la canción en español!
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Narras Tú:
Nick me condujo por la casa de la mano sin decirme a dónde íbamos. Cada vez que le preguntaba, respondía que era una sorpresa, por lo que decidí callarme y esperar. Llegamos al primer piso y yo comencé a intrigarme, hasta que finalmente abrió una puerta y entramos a una habitación que nunca había visto.
Nick: Esta es nuestra sala de música (dijo cerrando la puerta).
Tú: Ya lo veo (comenté al mirar todos los instrumentos que llenaban el lugar: guitarras, una batería y un enorme piano negro de cola). Lo que aún no entiendo es qué hacemos acá.
Nick: Vinimos porque te voy a dar tu regalo de Navidad (me miró con ternura). Ya te lo había dicho, linda.
Después de que me dijo linda mis neuronas dejaron de funcionar, pero aclaré mi cabeza con rapidez.
Tú: Bien, ya que estamos aquí, entrégamelo (estiré mis manos esperando el obsequio, sin embargo, Nick sólo me miró burlón). ¿Qué? (su actitud me estaba desesperando).
Nick: Mi regalo no es algo tangible (sonrió).
Tú: ¿Entonces qué es? (pregunté confundida).
Nick: Ya lo verás.
Tiró de mi mano nuevamente hasta que ambos nos sentamos en el banquito del piano. Miré las teclas blancas y negras con fascinación, para después levantar mi vista y encontrarme con los ojos de Nick.
Nick: Ayer en la noche, mientras estabas profundamente dormida, te estuve mirando por largo rato. Me sentía tan feliz sólo con mirarte, y mi cabeza estaba llena de ideas que chocaban unas con otras, por lo que sin que te dieras cuenta vine hasta acá y escribí una canción. Esto representa nuestra relación justo ahora. La canción se llama ‘Stay’, y es para ti.
Se acomodó, ubicó sus manos sobres las teclas, cerró los ojos y comenzó a tocar.
Nick: It's hard to believe,
Where we are now.
Your hand in mine, babe, (mi miró y sonrió)
Feels right somehow.
Night is so still,
So don't make a sound.
Its almost perfect,
So promise you'll never look down
We've had our past, I know (rodó los ojos)
Please leave that behind
Cause none of it lasts,
All that we have is tonight.
Cause you're not the only one,
Who's ever felt this way.
Don't let the world cave in,
Just tell me that you'll stay.
Now that the pain is done,
No need to be afraid.
We don't have time to waste,
Just tell me that you'll stay.
Beautiful, one of a kind.
You're something special babe, (me sonrojé)
And you don't even realize
That you're my heart desire.
All I want and more.
I know you're scared,
But I promise, babe,
I'm not who I was before.
Cause you're not the only one,
Who's ever felt this way.
Don't let the world cave in,
Just tell me that you'll stay.
Now that the pain is done,
No need to be afraid.
We don't have time to waste,
Just tell me that you'll stay.
Cause you're not the only one,
Who's ever felt this way.
Don't let the world cave in,
Just tell me that you'll stay.
Now that the pain is done,
no need to be afraid.
We don't have time to waste,
Just tell me that you'll stay.
Mientras cantaba, miles de imágenes de nosotros se venían a mi mente. Desde el día en que nos conocimos y me acogió en su hogar, hasta el accidente de auto.
Terminó de cantar y no reaccioné a nada más que mirarlo fijamente con los ojos llenos de lágrimas.
Nick: ¿Qué pasa? (acarició mi mejilla con ternura).
Tú: Muchas gracias, Nick (las lágrimas comenzaron a humedecer mis mejillas). Gracias por haberme ayudado, por confiar en mí, por ser mi amigo, por quererme. Y muchísimas gracias por la canción, es hermosa.
Nick: ______, no tienes que agradecer absolutamente nada. Hago todo esto porque te quiero más que a nadie en el mundo. Significas mucho para mí (juntó si frente con la mía). Eres lo mejor que me ha pasado.
Tú: Te quiero mucho.
Nick: Y yo te quiero mucho a ti.
La mínima distancia que nos separaba desapareció cuando nos besamos. Me hacía sentir tan bien tener sus labios junto a los míos. Una paz inmensa me inundaba y sentía que me pecho iba a explotar de felicidad.
Tú: Me quedaré (susurré cuando nos separamos).
Nick: ¿Qué?
Tú: En la canción pedías que me quedara, y lo voy a hacer (sonreí). No voy a permitir que nada ni nadie nos separe.
Estuvimos un rato más en la sala de música, hasta que nos dimos cuenta que era muy tarde y decidimos volver a la habitación para dormir.
Nick se recostó en la cama y yo me acurruqué en su pecho. Me quedé dormida con sus suaves caricias en mi cabello, y por segunda noche consecutiva, una sonrisa adornaba mi cara.
Fran.~
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Narras Tú:
Nick me condujo por la casa de la mano sin decirme a dónde íbamos. Cada vez que le preguntaba, respondía que era una sorpresa, por lo que decidí callarme y esperar. Llegamos al primer piso y yo comencé a intrigarme, hasta que finalmente abrió una puerta y entramos a una habitación que nunca había visto.
Nick: Esta es nuestra sala de música (dijo cerrando la puerta).
Tú: Ya lo veo (comenté al mirar todos los instrumentos que llenaban el lugar: guitarras, una batería y un enorme piano negro de cola). Lo que aún no entiendo es qué hacemos acá.
Nick: Vinimos porque te voy a dar tu regalo de Navidad (me miró con ternura). Ya te lo había dicho, linda.
Después de que me dijo linda mis neuronas dejaron de funcionar, pero aclaré mi cabeza con rapidez.
Tú: Bien, ya que estamos aquí, entrégamelo (estiré mis manos esperando el obsequio, sin embargo, Nick sólo me miró burlón). ¿Qué? (su actitud me estaba desesperando).
Nick: Mi regalo no es algo tangible (sonrió).
Tú: ¿Entonces qué es? (pregunté confundida).
Nick: Ya lo verás.
Tiró de mi mano nuevamente hasta que ambos nos sentamos en el banquito del piano. Miré las teclas blancas y negras con fascinación, para después levantar mi vista y encontrarme con los ojos de Nick.
Nick: Ayer en la noche, mientras estabas profundamente dormida, te estuve mirando por largo rato. Me sentía tan feliz sólo con mirarte, y mi cabeza estaba llena de ideas que chocaban unas con otras, por lo que sin que te dieras cuenta vine hasta acá y escribí una canción. Esto representa nuestra relación justo ahora. La canción se llama ‘Stay’, y es para ti.
Se acomodó, ubicó sus manos sobres las teclas, cerró los ojos y comenzó a tocar.
Nick: It's hard to believe,
Where we are now.
Your hand in mine, babe, (mi miró y sonrió)
Feels right somehow.
Night is so still,
So don't make a sound.
Its almost perfect,
So promise you'll never look down
We've had our past, I know (rodó los ojos)
Please leave that behind
Cause none of it lasts,
All that we have is tonight.
Cause you're not the only one,
Who's ever felt this way.
Don't let the world cave in,
Just tell me that you'll stay.
Now that the pain is done,
No need to be afraid.
We don't have time to waste,
Just tell me that you'll stay.
Beautiful, one of a kind.
You're something special babe, (me sonrojé)
And you don't even realize
That you're my heart desire.
All I want and more.
I know you're scared,
But I promise, babe,
I'm not who I was before.
Cause you're not the only one,
Who's ever felt this way.
Don't let the world cave in,
Just tell me that you'll stay.
Now that the pain is done,
No need to be afraid.
We don't have time to waste,
Just tell me that you'll stay.
Cause you're not the only one,
Who's ever felt this way.
Don't let the world cave in,
Just tell me that you'll stay.
Now that the pain is done,
no need to be afraid.
We don't have time to waste,
Just tell me that you'll stay.
Mientras cantaba, miles de imágenes de nosotros se venían a mi mente. Desde el día en que nos conocimos y me acogió en su hogar, hasta el accidente de auto.
Terminó de cantar y no reaccioné a nada más que mirarlo fijamente con los ojos llenos de lágrimas.
Nick: ¿Qué pasa? (acarició mi mejilla con ternura).
Tú: Muchas gracias, Nick (las lágrimas comenzaron a humedecer mis mejillas). Gracias por haberme ayudado, por confiar en mí, por ser mi amigo, por quererme. Y muchísimas gracias por la canción, es hermosa.
Nick: ______, no tienes que agradecer absolutamente nada. Hago todo esto porque te quiero más que a nadie en el mundo. Significas mucho para mí (juntó si frente con la mía). Eres lo mejor que me ha pasado.
Tú: Te quiero mucho.
Nick: Y yo te quiero mucho a ti.
La mínima distancia que nos separaba desapareció cuando nos besamos. Me hacía sentir tan bien tener sus labios junto a los míos. Una paz inmensa me inundaba y sentía que me pecho iba a explotar de felicidad.
Tú: Me quedaré (susurré cuando nos separamos).
Nick: ¿Qué?
Tú: En la canción pedías que me quedara, y lo voy a hacer (sonreí). No voy a permitir que nada ni nadie nos separe.
Estuvimos un rato más en la sala de música, hasta que nos dimos cuenta que era muy tarde y decidimos volver a la habitación para dormir.
Nick se recostó en la cama y yo me acurruqué en su pecho. Me quedé dormida con sus suaves caricias en mi cabello, y por segunda noche consecutiva, una sonrisa adornaba mi cara.
¡CHICAAASSS! lo siento de verdad por no subir antes nove, pero estas semanas han sido de locos :| tuve mi fiesta de graduación, fui a la fiesta de graduación de Andre :D (que vive en otra ciudad), fue navidad, después fui al campo de un amigo y toda esta semana he estado enferma :( pero ya me siento mejor y les traigo nove para despedir el 2010 :D espero que hayan tenido una feliz navidad junto a sus seres queridos y que tengan un bello año nuevo :D
Esperanza, gracias por la idea de los anillos, la voy a tener en cuenta :) bueno, ahora, la nove :D por favor, ¡COMENTEN! se que es mi culpa que muchas lectoras se hayan ido, pero las que siguen, comenten dos veces jajajaja porque ver tan pocos comentarios no me motiva mucho a escribir :( aunque todos sus comentarios son hermosos, muchas muchas gracias! las adoro :D
Fran.~
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Narras Tú:
Hundí mi rostro en la almohada de Nick y aspiré su perfume, en un vago intento por asegurarme que todo lo que había sucedido la noche anterior no había sido producto de mi imaginación o el golpe que había recibido en la cabeza. Abrí los ojos lentamente, estiré mis músculos un poco y me giré hasta enfrentar a Nick, quien me saludo con una sonrisa y un dulce beso en los labios.
Nick: Buenos días.
Tú: Buenos días (imité su gesto y me acerqué más a él). ¿Hace cuánto tiempo que estás despierto?
Nick: No mucho (con delicadeza tomo un mechón de cabello que tapaba mi cara y lo colocó detrás de mi oreja). ¿Cómo te sientes? ¿Dormiste bien? (su tono de preocupación me hizo sonreír aún más).
Tú: Estoy perfectamente, y todo gracias a ti. Te debo la vida, mi superhéroe (bromeé).
Nick: Cuidado con lo que dices, ______. Te puedo cobrar la palabra (ambos reímos).
Con un suspiro lo abracé con fuerza, descansando mi cabeza en su pecho.
Tú: No quiero levantarme. Estaría aquí contigo todo el día.
Nick: Yo tampoco quiero (me acarició el cabello con gesto distraído), pero hoy en Nochebuena, mis padres están por llegar y (un ruido lo interrumpió)… ups, creo que ya llegaron.
En cuanto Nick terminó de hablar, apareció Joe por el umbral de la habitación, seguido por Kevin y Andre.
Andre: ¡______! ¡Gracias a Dios que estás bien! (mi amiga corrió a abrazarme y se sentó junto a mi, a un lado de la cama). No sabes lo preocupados que estábamos. Te prometo que estábamos a punto de venirnos ayer por la noche, pero Nick insistió en que era mejor (de súbito dejo de hablar y nos miró acusadoramente)… ¡tú, vil animal! No querías que llegáramos antes para así tener tiempo de abusar de mi querida e indefensa amiga. ¡Ahora lo entiendo todo!
Andre tomó un cojín que estaba a los pies de la cama, dispuesta a golpear con él a Nick, pero la detuve rápidamente.
Tú: ¡No! ¿De qué estás hablando? Nick no abusó de mi ni mucho menos, ridícula. Yo ayer me sentía bien. Me revisó un médico que vive cerca y por eso no hallamos necesidad en que ustedes adelantaran el viaje, eso fue todo.
Joe: ¿Entonces qué significa esto? (nos indicó con mirada significativa).
Nick: Eh… bueno… (se rascó la cabeza nervioso). Ayer estuve conversando con ______ y decidió darme una nueva oportunidad, así que lo vamos a intentar otra vez (sonrió con timidez).
Kevin: ¡Esto es genial! Felicidades chicos, ya era hora que sentaran cabeza. No pueden estar el uno sin el otro, eso todos lo sabemos. Joe, me debes 100 dólares (sonrió triunfante).
Andre: ¿Por qué?
Joe: Pusimos fecha para la reconciliación de Nick y ______. Kevin dijo que sería antes de fin de año y ganó la apuesta (comentó entregándole el billete a su hermano menor, no muy contento).
Nick: Genial, adelante, apuesten sobre mi relación con ______.
Joe: Tranquilo, hermanito (se acercó a él y lo despeinó. Nick se molestó tan adorablemente que no pude evitar reír y besar su mejilla). Era sólo para ponerle un poco más de emoción a la situación.
Kevin: Y lo que de verdad va a ser emocionante va a ser ver la cara de nuestros padres al enterarse que ustedes durmieron en la misma cama (entrecerró los ojos en forma pícara).
Nick: ¡No! (saltó de la cama y se acercó a su hermano). No le digas.
Joe: Se van a enterar solos, están por llegar.
Andre: ¡Chicos, no sean malos con Nick! (los reprendió). Nada va a pasar. Ayer dormí con Kevin porque Denise me preguntó si quería. Ella sabe que somos personas de confianza y que no vamos a hacer algo inapropiado.
Kevin: Menos si están ellos en casa (completó mientras abrazaba a su novia por la espalda).
Nick: Genial (me miró y sonrió). Bueno, creo que es mejor que me vaya a duchar.
Desapareció por la puerta del baño y yo suspiré complacida. Hasta ahora todo estaba saliendo a la perfección y no iba a dejar que nada arruinara mi Navidad.
Fran: Trajiste ropa para mi, ¿verdad? No sé cuándo los de la grúa vayan a devolvernos las maletas.
Andre: Eso ni se pregunta, amiga. Aunque las cosas están en el auto de Kev… (miró al aludido y a Joe suplicante). ¿Quieren bajar las cosas mientras yo cuido de ______?
Kevin: Lo que quieras, pequeña.
Joe: A su orden, capitán (hizo un gesto militar con el cuál todos estallamos en carcajadas).
Cuando me quedé sola en la habitación con Andre le conté con lujo de detalles todo lo que había ocurrido la noche anterior. Me emocioné, grité y salté de alegría, y por supuesto, mi amiga me acompañó, por lo que parecíamos dos locas arriba de la cama.
Tú: No sabes las ganas que tengo de que Fran esté con nosotras ahora (dije con una mueca. Extrañaba a mi amiga).
Andre: Yo también, pero Joe dijo que habló con ella y va a pasar el Año Nuevo con nosotros en Los Ángeles.
Tú: ¡Genial! Aunque de todas formas tengo que decirle cuanto antes las nuevas noticias (sonreí).
La mañana y gran parte de la tarde pasaron muy rápido. Entre desayunar, ordenar la casa y preparar el almuerzo se nos fue la mañana, y en cuanto terminamos de almorzar, con Denise y Andre comenzamos con los preparativos para la cena de Nochebuena, mientras que todos los hombres Jonas se dedicaron a adornar la casa acorde a la festividad. Por suerte, Denise, siempre tan precavida, había comenzado a preparar los platos en Los Ángeles, por lo que no nos tardamos como esperaba.
Denise: ¿Estás cansada, cariño? (preguntó con tono maternal cuando me senté sobre la mesada de la cocina).
Tú: Sólo un poco. El dolor de cabeza me vuelve a ratos, pero se pasa enseguida.
Andre: ¿Estás segura? Porque con Denise nos podemos hacer cargo solas de la cena. Falta poco para que terminemos.
Tú: Estoy bien, gracias por preocuparse.
Era increíble a facilidad que tenía Denise para hacerme sentir en casa. Por más que hubiera vivido durante meses en su casa y fuera como una madre para mi, siempre era atenta y cariñosa, y no sólo me hacía a mi sentir cómoda, sino a todas las personas que la rodeaban. Era realmente una de las mujeres más bellas, por dentro y por fuera, que conocería en toda mi vida.
Cerca de las 7 de la noche la cena ya estaba lista, por lo que tuvimos una hora para arreglarnos según lo ameritaba la ocasión. Además, pasar una de mis festividades favoritas junto al chico que quería hacía que me quisiera ver linda aún más. Después de ducharme con tranquilidad en uno de los tantos baños que había en la planta superior me dirigí a la habitación de huéspedes, la que supuestamente iba a compartir con Andre. Al no ver a mi amiga allí, supuse que ya se había cambiado y alistado, por lo que aproveché de vestirme sin ningún apuro. Como estábamos en la costa oeste, no hacía mucho frío aún siendo invierno, por lo que me puse unos pantalones blancos y una blusa con flores que hace poco había comprado, junto a mis tacones negros favoritos. Tomé mi cabello en una cola alta y me maquillé lo más natural posible. Estaba terminando de arreglarme cuando alguien tocó la puerta.
Tú: Adelante (grité pensando que era Andre).
Al ver el reflejo de Nick en el espejo, me giré sonriendo para dirigirme a él.
Nick: Te ves hermosa.
Tú: Gracias. Tu estás guapísimo (me encantaba como se veía con jeans oscuros y camisa).
Nick: Mira lo que encontré mientras decorábamos la casa (balanceó frente a mis ojos unas cuantas hojas de muérdago, para después hacerlas colgar sobre nuestras cabezas). ¿Sabes cuál es la tradición, verdad?
Tú: Creo… pero podrías ayudarme a recordar (sonreí antes de abrazarlo por el cuello y besarlo). Te quiero mucho (dije cuando nos separamos).
Nick: Y yo a ti (me acarició la mejilla). ¡Casi se me olvida! Hablé con mis padres y puedes dormir conmigo… sólo si quieres, claro… y sólo dormir (rió).
Tú: Tonto (golpeé sin mucha fuerza su brazo). Creo que ya es hora de bajar a cenar.
La comida fue todo un éxito. Todo estaba delicioso, y tanto Denise, como Andre y yo nos llevamos las felicitaciones, siendo que la madre de los Jonas era la especialista en el ámbito. La charla fue amena y divertida, aunque la desesperación de Frankie por abrir los regalos hacía que riéramos aún más.
Paul: Bueno, cuando seas grande puedes vivir en Latinoamérica. Allá abren los regalos en Nochebuena.
Frankie: ¡Pero quiero mis regalos ahora!
Denise: Lo siento, cariño, sabes que no se puede.
Después del postre, todos fuimos a la sala a ver películas navideñas. Tuvimos una larga discusión sobre cuál ver, sin embargo, finalmente la elegida fue “Mi Pobre Angelito”. La película no iba ni en la mitad cuando me quedé dormida en el sillón. Nick, siempre tan caballero, quiso llevarme en brazos hasta su habitación, pero me negué rotundamente para que siguiera viendo la película. Me despedí de todos y subí a dormir.
Podría jurar que no habían pasado ni cinco minutos desde que me había acostado cuando Nick me despertó nuevamente.
Tú: ¿Qué? ¿Ya es Navidad? (pregunté confundida por el sueño).
Nick: Sí… no… o sea, sí, pero es de madrugada.
Tú: Nick, quiero dormir (me aferré a la almohada y le di la espalda).
Nick: Quiero darte tu regalo ahora (susurró besando mi hombro descubierto). Por favor.
Me senté en la cama y restregué los ojos. Tenía mucho sueño, pero la incertidumbre por saber cuál era mi regalo y por qué me lo quería entregar a esa hora eran mayores. Como buena niña obediente, tomé la mano que me tendió y lo seguí.
Esperanza, gracias por la idea de los anillos, la voy a tener en cuenta :) bueno, ahora, la nove :D por favor, ¡COMENTEN! se que es mi culpa que muchas lectoras se hayan ido, pero las que siguen, comenten dos veces jajajaja porque ver tan pocos comentarios no me motiva mucho a escribir :( aunque todos sus comentarios son hermosos, muchas muchas gracias! las adoro :D
Fran.~
http://twitter.com/fraani_/
_________________________________________________________________________
Narras Tú:
Hundí mi rostro en la almohada de Nick y aspiré su perfume, en un vago intento por asegurarme que todo lo que había sucedido la noche anterior no había sido producto de mi imaginación o el golpe que había recibido en la cabeza. Abrí los ojos lentamente, estiré mis músculos un poco y me giré hasta enfrentar a Nick, quien me saludo con una sonrisa y un dulce beso en los labios.
Nick: Buenos días.
Tú: Buenos días (imité su gesto y me acerqué más a él). ¿Hace cuánto tiempo que estás despierto?
Nick: No mucho (con delicadeza tomo un mechón de cabello que tapaba mi cara y lo colocó detrás de mi oreja). ¿Cómo te sientes? ¿Dormiste bien? (su tono de preocupación me hizo sonreír aún más).
Tú: Estoy perfectamente, y todo gracias a ti. Te debo la vida, mi superhéroe (bromeé).
Nick: Cuidado con lo que dices, ______. Te puedo cobrar la palabra (ambos reímos).
Con un suspiro lo abracé con fuerza, descansando mi cabeza en su pecho.
Tú: No quiero levantarme. Estaría aquí contigo todo el día.
Nick: Yo tampoco quiero (me acarició el cabello con gesto distraído), pero hoy en Nochebuena, mis padres están por llegar y (un ruido lo interrumpió)… ups, creo que ya llegaron.
En cuanto Nick terminó de hablar, apareció Joe por el umbral de la habitación, seguido por Kevin y Andre.
Andre: ¡______! ¡Gracias a Dios que estás bien! (mi amiga corrió a abrazarme y se sentó junto a mi, a un lado de la cama). No sabes lo preocupados que estábamos. Te prometo que estábamos a punto de venirnos ayer por la noche, pero Nick insistió en que era mejor (de súbito dejo de hablar y nos miró acusadoramente)… ¡tú, vil animal! No querías que llegáramos antes para así tener tiempo de abusar de mi querida e indefensa amiga. ¡Ahora lo entiendo todo!
Andre tomó un cojín que estaba a los pies de la cama, dispuesta a golpear con él a Nick, pero la detuve rápidamente.
Tú: ¡No! ¿De qué estás hablando? Nick no abusó de mi ni mucho menos, ridícula. Yo ayer me sentía bien. Me revisó un médico que vive cerca y por eso no hallamos necesidad en que ustedes adelantaran el viaje, eso fue todo.
Joe: ¿Entonces qué significa esto? (nos indicó con mirada significativa).
Nick: Eh… bueno… (se rascó la cabeza nervioso). Ayer estuve conversando con ______ y decidió darme una nueva oportunidad, así que lo vamos a intentar otra vez (sonrió con timidez).
Kevin: ¡Esto es genial! Felicidades chicos, ya era hora que sentaran cabeza. No pueden estar el uno sin el otro, eso todos lo sabemos. Joe, me debes 100 dólares (sonrió triunfante).
Andre: ¿Por qué?
Joe: Pusimos fecha para la reconciliación de Nick y ______. Kevin dijo que sería antes de fin de año y ganó la apuesta (comentó entregándole el billete a su hermano menor, no muy contento).
Nick: Genial, adelante, apuesten sobre mi relación con ______.
Joe: Tranquilo, hermanito (se acercó a él y lo despeinó. Nick se molestó tan adorablemente que no pude evitar reír y besar su mejilla). Era sólo para ponerle un poco más de emoción a la situación.
Kevin: Y lo que de verdad va a ser emocionante va a ser ver la cara de nuestros padres al enterarse que ustedes durmieron en la misma cama (entrecerró los ojos en forma pícara).
Nick: ¡No! (saltó de la cama y se acercó a su hermano). No le digas.
Joe: Se van a enterar solos, están por llegar.
Andre: ¡Chicos, no sean malos con Nick! (los reprendió). Nada va a pasar. Ayer dormí con Kevin porque Denise me preguntó si quería. Ella sabe que somos personas de confianza y que no vamos a hacer algo inapropiado.
Kevin: Menos si están ellos en casa (completó mientras abrazaba a su novia por la espalda).
Nick: Genial (me miró y sonrió). Bueno, creo que es mejor que me vaya a duchar.
Desapareció por la puerta del baño y yo suspiré complacida. Hasta ahora todo estaba saliendo a la perfección y no iba a dejar que nada arruinara mi Navidad.
Fran: Trajiste ropa para mi, ¿verdad? No sé cuándo los de la grúa vayan a devolvernos las maletas.
Andre: Eso ni se pregunta, amiga. Aunque las cosas están en el auto de Kev… (miró al aludido y a Joe suplicante). ¿Quieren bajar las cosas mientras yo cuido de ______?
Kevin: Lo que quieras, pequeña.
Joe: A su orden, capitán (hizo un gesto militar con el cuál todos estallamos en carcajadas).
Cuando me quedé sola en la habitación con Andre le conté con lujo de detalles todo lo que había ocurrido la noche anterior. Me emocioné, grité y salté de alegría, y por supuesto, mi amiga me acompañó, por lo que parecíamos dos locas arriba de la cama.
Tú: No sabes las ganas que tengo de que Fran esté con nosotras ahora (dije con una mueca. Extrañaba a mi amiga).
Andre: Yo también, pero Joe dijo que habló con ella y va a pasar el Año Nuevo con nosotros en Los Ángeles.
Tú: ¡Genial! Aunque de todas formas tengo que decirle cuanto antes las nuevas noticias (sonreí).
La mañana y gran parte de la tarde pasaron muy rápido. Entre desayunar, ordenar la casa y preparar el almuerzo se nos fue la mañana, y en cuanto terminamos de almorzar, con Denise y Andre comenzamos con los preparativos para la cena de Nochebuena, mientras que todos los hombres Jonas se dedicaron a adornar la casa acorde a la festividad. Por suerte, Denise, siempre tan precavida, había comenzado a preparar los platos en Los Ángeles, por lo que no nos tardamos como esperaba.
Denise: ¿Estás cansada, cariño? (preguntó con tono maternal cuando me senté sobre la mesada de la cocina).
Tú: Sólo un poco. El dolor de cabeza me vuelve a ratos, pero se pasa enseguida.
Andre: ¿Estás segura? Porque con Denise nos podemos hacer cargo solas de la cena. Falta poco para que terminemos.
Tú: Estoy bien, gracias por preocuparse.
Era increíble a facilidad que tenía Denise para hacerme sentir en casa. Por más que hubiera vivido durante meses en su casa y fuera como una madre para mi, siempre era atenta y cariñosa, y no sólo me hacía a mi sentir cómoda, sino a todas las personas que la rodeaban. Era realmente una de las mujeres más bellas, por dentro y por fuera, que conocería en toda mi vida.
Cerca de las 7 de la noche la cena ya estaba lista, por lo que tuvimos una hora para arreglarnos según lo ameritaba la ocasión. Además, pasar una de mis festividades favoritas junto al chico que quería hacía que me quisiera ver linda aún más. Después de ducharme con tranquilidad en uno de los tantos baños que había en la planta superior me dirigí a la habitación de huéspedes, la que supuestamente iba a compartir con Andre. Al no ver a mi amiga allí, supuse que ya se había cambiado y alistado, por lo que aproveché de vestirme sin ningún apuro. Como estábamos en la costa oeste, no hacía mucho frío aún siendo invierno, por lo que me puse unos pantalones blancos y una blusa con flores que hace poco había comprado, junto a mis tacones negros favoritos. Tomé mi cabello en una cola alta y me maquillé lo más natural posible. Estaba terminando de arreglarme cuando alguien tocó la puerta.
Tú: Adelante (grité pensando que era Andre).
Al ver el reflejo de Nick en el espejo, me giré sonriendo para dirigirme a él.
Nick: Te ves hermosa.
Tú: Gracias. Tu estás guapísimo (me encantaba como se veía con jeans oscuros y camisa).
Nick: Mira lo que encontré mientras decorábamos la casa (balanceó frente a mis ojos unas cuantas hojas de muérdago, para después hacerlas colgar sobre nuestras cabezas). ¿Sabes cuál es la tradición, verdad?
Tú: Creo… pero podrías ayudarme a recordar (sonreí antes de abrazarlo por el cuello y besarlo). Te quiero mucho (dije cuando nos separamos).
Nick: Y yo a ti (me acarició la mejilla). ¡Casi se me olvida! Hablé con mis padres y puedes dormir conmigo… sólo si quieres, claro… y sólo dormir (rió).
Tú: Tonto (golpeé sin mucha fuerza su brazo). Creo que ya es hora de bajar a cenar.
La comida fue todo un éxito. Todo estaba delicioso, y tanto Denise, como Andre y yo nos llevamos las felicitaciones, siendo que la madre de los Jonas era la especialista en el ámbito. La charla fue amena y divertida, aunque la desesperación de Frankie por abrir los regalos hacía que riéramos aún más.
Paul: Bueno, cuando seas grande puedes vivir en Latinoamérica. Allá abren los regalos en Nochebuena.
Frankie: ¡Pero quiero mis regalos ahora!
Denise: Lo siento, cariño, sabes que no se puede.
Después del postre, todos fuimos a la sala a ver películas navideñas. Tuvimos una larga discusión sobre cuál ver, sin embargo, finalmente la elegida fue “Mi Pobre Angelito”. La película no iba ni en la mitad cuando me quedé dormida en el sillón. Nick, siempre tan caballero, quiso llevarme en brazos hasta su habitación, pero me negué rotundamente para que siguiera viendo la película. Me despedí de todos y subí a dormir.
Podría jurar que no habían pasado ni cinco minutos desde que me había acostado cuando Nick me despertó nuevamente.
Tú: ¿Qué? ¿Ya es Navidad? (pregunté confundida por el sueño).
Nick: Sí… no… o sea, sí, pero es de madrugada.
Tú: Nick, quiero dormir (me aferré a la almohada y le di la espalda).
Nick: Quiero darte tu regalo ahora (susurró besando mi hombro descubierto). Por favor.
Me senté en la cama y restregué los ojos. Tenía mucho sueño, pero la incertidumbre por saber cuál era mi regalo y por qué me lo quería entregar a esa hora eran mayores. Como buena niña obediente, tomé la mano que me tendió y lo seguí.
listo chicas :D espero que les guste el cap! tiene un final un poco más subido de tono, pero creo que es muy mínimo xD me dicen que les pareció :D gracias por los comentarios, son las mejores!
_____________________________________________________________________
Narras Tú:
No podía pensar con claridad, mi cabeza daba mil vueltas y me pesaba mucho. Aunque tenía los ojos cerrados, sentía una fuerte luz encima de mí. De a poco comencé a recordar porque estaba así, que había pasado antes. Imágenes borrosas pasaban por mi mente rápidamente. Yo conversando con Nick, él apunto de llorar, un ciervo en la carretera… el auto chocando contra un árbol. ¡Habíamos chocado! Tenía que saber cómo estaba Nick, que había sucedido, pero estaba tan débil que no me podía mover. ¿No sería que estaba muerta? En un principio me resultó bastante absurda la idea, sin embargo, dado el hecho de que ni siquiera podía abrir los ojos, le encontré un poco más de lógica. Aunque la sensación que tenía no era como si estuviera muerta. Podía sentir la presencia de alguien cerca. Intenté agudizar más mis sentidos y me di cuenta que no estaba tirada en el bosque. Me encontraba recostada en algo blando… bastante blando. Una cama, quizás. Y algo frío estaba sobre mi frente, algo que chorreaba. Mi respiración comenzó a hacerse más fuerte y sentí pasos y un perfume muy característico. Era Nick. Hice acopio de todas mis fuerzas para por lo menos abrir mis ojos. Tenía que asegurarme que él estaba bien… y que yo no estaba muerta, por absurdo que sonara.
En cuanto abrí los ojos, una luz, para mi cegadora, me obligó a cerrarlos nuevamente. Me tardé un par de segundos en acostumbrarme, pero después de eso me di cuenta que estaba en una habitación, más específicamente, en la habitación de Nick en la casa del lago.
Tú: ¿Nick? (susurré a la sombra que estaba a mi lado. Él estaba con su rostro escondido entre sus manos, por lo que no lo podía ver).
Nick: ¡______! (corrió para ubicarse a mi lado, arrodillado sobre el colchón, y tomó mis manos). Oh por Dios, que bueno que estás bien (besó mis manos con delicadeza y yo intenté sentarme). No, quédate quieta. Te golpeaste con fuerza en la cabeza y el doctor dijo que no debías moverte por unas cuantas horas.
Tú: ¿Doctor? ¿Horas? ¿Me puedes decir qué pasó? Sólo me acuerdo del choque.
Nick: Claro, si enseguida te desmayaste. Al intentar esquivar al ciervo, chocamos contra un árbol y te pegaste contra el parabrisas. Al principio no sabía que hacer, estaba histérico. Nadie en la casa contestaba, estaba lloviendo y no sabía cuál era tu estado. Por suerte no estábamos tan lejos de la casa, por lo que decidí traerte y después pensar mejor en qué debía hacer. Cuando estábamos de camino hacia acá, un vecino, que gracias a Dios era médico, nos trajo hasta la casa y te revisó. Dijo que estabas bien, que había recibido contusiones leves y debías reposar. Después llamé a una grúa para que recogiera el auto y estuve esperando hasta que despertaras. Aunque el doctor dijo que estabas bien, yo estaba muy preocupado. No sabes lo feliz y lo que me tranquiliza saber que estás bien (sonrió abiertamente y yo lo imité).
Tú: Una gran travesía (dije sorprendida). ¿Te pudiste comunicar con alguien en Los Ángeles?
Nick: Sí. Llamé a papá y le conté todo lo que había sucedido. Estaba dispuesto a venirse enseguida, pero le dije que estábamos bien. Él insistió, lo conoces, pero finalmente lo convencí, aunque dijo que a primera hora de la mañana estarían aquí.
Tú: ¿Y qué hora es? (pregunté mirando la ventana. La luna estaba en todo su esplendor sobre el cielo).
Nick: Pasadas las 10 de la noche. Estuviste bastante rato inconciente. Prométeme que nunca más vas a hacer algo así (pidió con una mirada intensa).
Tú: Pero me desmayé. No puedo controlar eso (dije con una mueca).
Nick: No me importa. Sólo promételo.
Tú: Está bien, lo prometo (juré resignada). ¿Hay algo para comer? Muero de hambre (Nick rió ante mi comentario y yo lo miré disgustada). ¿Qué te causa tanta gracia?
Nick: Estuviste a punto de morir, ¿y en lo único que puedes pensar es en comida?
Tú: Pero si tengo hambre (dije como su fuera lo más obvio del mundo).
Nick: Está bien (suspiró con una sonrisa). Lo único que encontré fue un poco de pasta. Si quieres puedo preparar mientras te das una ducha. Tu ropa está bastante sucia y húmeda.
Instintivamente miré mi cuerpo y me di cuenta que Nick tenía razón. Estaba empapada y llena de barro. Suspiré resignada y me paré de la cama con ayuda de Nick.
Tú: ¿Dónde está mi maleta?
Nick: Eh… eso… tuve un pequeño percance. Nuestras maletas estaban en el auto, y se fueron con la grúa (se notaba la vergüenza en su rostro). Lo lamento, pero la ropa fue en lo último que pensé.
Tú: No te preocupes (lo tranquilicé acariciando su mejilla). ¿Me podrías prestar algo? Porque supongo que tienes ropa acá en la casa, ¿verdad?
Nick: Sí, espera un segundo.
Yo aproveché para ir al baño y llenar la tina con agua caliente. Un buen baño era lo que necesitaba para relajarme y sentirme mucho mejor. Dejé correr el agua y volví a la habitación. Recién ahí me percaté que el cabello de Nick estaba húmedo y su ropa era distinta a la que llevaba mientras íbamos en el auto. Él también debió haber quedado lleno de tierra.
Nick: Creo que esto te puede servir (me entregó una camiseta y unos pantalones cortos de algodón).
Le sonreí y me encerré en el baño. Me quité toda la ropa sucia y me metí en la tina. Enseguida el agua caliente relajó mis músculos y me demoré un buen rato en enjabonarme y lavarme el pelo, aunque siempre tuve mucho cuidado. Nick había dicho que no podía hacer movimientos muy bruscos ni mover mucho la cabeza. Mientras me bañaba descubrí un par de moretones y me lavé las heridas que tenía en la frente, aunque ya estaban limpias. Cuando el agua había comenzado a enfriarse decidí salirme. Me sequé con cuidado el cuerpo y me vestí con la ropa de Nick. La camiseta me llevaba a la mitad del muslo, y el pantalón, que era bastante corto y holgado me llegaba un poco más debajo de la camiseta. No me veía fantástica, pero era cómodo y sus prendas tenían impregnado el aroma de Nick, lo que mejoraba la tenida.
Luego de utilizar el secador de cabello y peinarme un poco, salí del baño y me encontré con Nick, quien estaba por entrar a la habitación con una bandeja.
Nick: Justo a tiempo (sonrió).
Últimamente estaba haciendo ese gesto muchas veces, y me agradaba. Nos ubicamos cómodamente en la cama para comer para comer los tallarines que Nick había preparado, los que realmente estaban muy buenos. Estuvimos en silencio un buen rato, y cuando terminamos de comer y Nick dejó la bandeja en una de las mesitas de luz. Enseguida me miró, se acercó más a mí y tomó mis manos.
Nick: ______, no se si recuerdas lo que dije antes del accidente (yo asentí, invitándolo a seguir hablando. Él dudó, sin embargo, tomó aire y continúo). Para mí es muy difícil decirlo, es más, creo que me estoy comportando como la persona más patética del mundo, pero yo tengo que decírtelo (respiró con fuerza otra vez). Te quiero mucho, y sé que me he comportado como un idiota este último tiempo. Es más, te entendería perfectamente si me odiaras en este momento, sin embargo, lo voy a hacer de todas formas, y voy a asumir las consecuencias. Quiero estar contigo (me miró fijamente). No me importa Nate o cómo fue nuestra relación antes. Vamos a comenzar de nuevo, sólo si quieres, claro (rió nervioso). Se que no resultó la última vez, pero estoy dispuesto a hacer todo para que esta vez las cosas salgan bien. ¿Qué me dices?
La única respuesta que le di fue abalanzarme sobre él y besarlo. Él tenía razón, no podíamos pensar en Nate o en nuestra relación pasada si queríamos hacer las cosas bien. En ése momento sólo éramos Nick y yo, y así sería por el resto de los días.
Nick: Espera… espera un poco (me aparto). Esto es un sí, ¿verdad?
Tú: Por supuesto que sí, tonto (sonreí y volví a besarlo).
Esta vez, fue Nick quien tomó el mando en el asunto. Me recostó con suma delicadeza sobre la cama, ubicando sus rodillas a cada lado de mis caderas, e inclinó su cabeza para besarme. Instintivamente llevé mis manos a los rizos que caían en su nuca para que no rompiera el beso, aún sabiendo que no lo haría. Al tiempo que introducía su lengua en mi boca y cambiaba de ángulo para besarme mejor, comenzó a acariciar mis piernas con movimientos suaves, muy contrario a lo que estaba haciendo su boca. Sus movimientos hacían que no pudiera hilar bien mis pensamientos, pero no me importó. De lo único que me preocupaba era de sentir las caricias de Nick y de los miles de colores y fuegos artificiales que explotaban en mi mente.
Después de estar bastante rato jugando con su cabello, mis manos pasaron por su espalda para dirigirse a la base de su camiseta y colarse por debajo de ella. Su piel era suave y caliente, justo como la recordaba. Me dediqué a acariciar con dulzura su espalda mientras el besaba mi cuello con dedicación. Nuestras respiraciones de a poco se agitaban. Llegó un momento en que la camiseta de Nick pasó a decorar el suelo, pero a ninguno de los dos nos importó. Sin embargo, cuando mi camiseta se hizo lugar junto a la de Nick y el comenzó a repartir besos en mi abdomen, un atisbo de cordura se hizo presente.
Tú: Nick… (susurré). Nick…
Nick: ¿Qué? (volvió a besarme en los labios y por un segundo casi caigo de nuevo).
Tú: Creo que deberíamos detenernos… ahora (lo aparté y miré significativamente su pecho desnudo y el mío sólo cubierto con mi sujetador).
Nick: Sí… yo… lo siento (se paró de un salto, se colocó su camiseta y me pasó la que yo estaba usando).
Tú: No hay problema, digo, fuimos los dos. Sólo perdimos un poco el control, eso es todo. Estábamos entusiasmados (sabía que Nick se iba a sentir mal, por lo que no quería que se culpara).
Nick: No, fui yo… lo siento.
Tú: Nick (me acerqué a él, que estaba al lado de la ventana, y lo obligué a mirarme). No pasó nada. Tranquilo, ¿si? Estas cosas pasan. Somos adolescentes, es normal. Tú tienes un anillo y yo también he hecho promesas, así que estate tranquilo. Nada va a pasar. Fueron sólo besos.
Nick: Y algo más…
Tú: Bueno, algo más, pero de allí no pasó. Está bien, ¿si?
Nick: Está bien (dijo con una sonrisa). Creo que es mejor que te deje dormir, ha sido un largo día.
Tú: Bueno, pero… ¿te puedo pedir algo?
Nick: Claro.
Tú: ¿Puedes dormir conmigo? Te prometo que nada va a pasar (reí).
Nick: Ok (me imitó).
Salté a la cama, y aunque Nick me regañó por eso, nada podía borrar la sonrisa de mi cara. Me acurruqué en su pecho y no tarde en quedarme dormida.
_____________________________________________________________________
Narras Tú:
No podía pensar con claridad, mi cabeza daba mil vueltas y me pesaba mucho. Aunque tenía los ojos cerrados, sentía una fuerte luz encima de mí. De a poco comencé a recordar porque estaba así, que había pasado antes. Imágenes borrosas pasaban por mi mente rápidamente. Yo conversando con Nick, él apunto de llorar, un ciervo en la carretera… el auto chocando contra un árbol. ¡Habíamos chocado! Tenía que saber cómo estaba Nick, que había sucedido, pero estaba tan débil que no me podía mover. ¿No sería que estaba muerta? En un principio me resultó bastante absurda la idea, sin embargo, dado el hecho de que ni siquiera podía abrir los ojos, le encontré un poco más de lógica. Aunque la sensación que tenía no era como si estuviera muerta. Podía sentir la presencia de alguien cerca. Intenté agudizar más mis sentidos y me di cuenta que no estaba tirada en el bosque. Me encontraba recostada en algo blando… bastante blando. Una cama, quizás. Y algo frío estaba sobre mi frente, algo que chorreaba. Mi respiración comenzó a hacerse más fuerte y sentí pasos y un perfume muy característico. Era Nick. Hice acopio de todas mis fuerzas para por lo menos abrir mis ojos. Tenía que asegurarme que él estaba bien… y que yo no estaba muerta, por absurdo que sonara.
En cuanto abrí los ojos, una luz, para mi cegadora, me obligó a cerrarlos nuevamente. Me tardé un par de segundos en acostumbrarme, pero después de eso me di cuenta que estaba en una habitación, más específicamente, en la habitación de Nick en la casa del lago.
Tú: ¿Nick? (susurré a la sombra que estaba a mi lado. Él estaba con su rostro escondido entre sus manos, por lo que no lo podía ver).
Nick: ¡______! (corrió para ubicarse a mi lado, arrodillado sobre el colchón, y tomó mis manos). Oh por Dios, que bueno que estás bien (besó mis manos con delicadeza y yo intenté sentarme). No, quédate quieta. Te golpeaste con fuerza en la cabeza y el doctor dijo que no debías moverte por unas cuantas horas.
Tú: ¿Doctor? ¿Horas? ¿Me puedes decir qué pasó? Sólo me acuerdo del choque.
Nick: Claro, si enseguida te desmayaste. Al intentar esquivar al ciervo, chocamos contra un árbol y te pegaste contra el parabrisas. Al principio no sabía que hacer, estaba histérico. Nadie en la casa contestaba, estaba lloviendo y no sabía cuál era tu estado. Por suerte no estábamos tan lejos de la casa, por lo que decidí traerte y después pensar mejor en qué debía hacer. Cuando estábamos de camino hacia acá, un vecino, que gracias a Dios era médico, nos trajo hasta la casa y te revisó. Dijo que estabas bien, que había recibido contusiones leves y debías reposar. Después llamé a una grúa para que recogiera el auto y estuve esperando hasta que despertaras. Aunque el doctor dijo que estabas bien, yo estaba muy preocupado. No sabes lo feliz y lo que me tranquiliza saber que estás bien (sonrió abiertamente y yo lo imité).
Tú: Una gran travesía (dije sorprendida). ¿Te pudiste comunicar con alguien en Los Ángeles?
Nick: Sí. Llamé a papá y le conté todo lo que había sucedido. Estaba dispuesto a venirse enseguida, pero le dije que estábamos bien. Él insistió, lo conoces, pero finalmente lo convencí, aunque dijo que a primera hora de la mañana estarían aquí.
Tú: ¿Y qué hora es? (pregunté mirando la ventana. La luna estaba en todo su esplendor sobre el cielo).
Nick: Pasadas las 10 de la noche. Estuviste bastante rato inconciente. Prométeme que nunca más vas a hacer algo así (pidió con una mirada intensa).
Tú: Pero me desmayé. No puedo controlar eso (dije con una mueca).
Nick: No me importa. Sólo promételo.
Tú: Está bien, lo prometo (juré resignada). ¿Hay algo para comer? Muero de hambre (Nick rió ante mi comentario y yo lo miré disgustada). ¿Qué te causa tanta gracia?
Nick: Estuviste a punto de morir, ¿y en lo único que puedes pensar es en comida?
Tú: Pero si tengo hambre (dije como su fuera lo más obvio del mundo).
Nick: Está bien (suspiró con una sonrisa). Lo único que encontré fue un poco de pasta. Si quieres puedo preparar mientras te das una ducha. Tu ropa está bastante sucia y húmeda.
Instintivamente miré mi cuerpo y me di cuenta que Nick tenía razón. Estaba empapada y llena de barro. Suspiré resignada y me paré de la cama con ayuda de Nick.
Tú: ¿Dónde está mi maleta?
Nick: Eh… eso… tuve un pequeño percance. Nuestras maletas estaban en el auto, y se fueron con la grúa (se notaba la vergüenza en su rostro). Lo lamento, pero la ropa fue en lo último que pensé.
Tú: No te preocupes (lo tranquilicé acariciando su mejilla). ¿Me podrías prestar algo? Porque supongo que tienes ropa acá en la casa, ¿verdad?
Nick: Sí, espera un segundo.
Yo aproveché para ir al baño y llenar la tina con agua caliente. Un buen baño era lo que necesitaba para relajarme y sentirme mucho mejor. Dejé correr el agua y volví a la habitación. Recién ahí me percaté que el cabello de Nick estaba húmedo y su ropa era distinta a la que llevaba mientras íbamos en el auto. Él también debió haber quedado lleno de tierra.
Nick: Creo que esto te puede servir (me entregó una camiseta y unos pantalones cortos de algodón).
Le sonreí y me encerré en el baño. Me quité toda la ropa sucia y me metí en la tina. Enseguida el agua caliente relajó mis músculos y me demoré un buen rato en enjabonarme y lavarme el pelo, aunque siempre tuve mucho cuidado. Nick había dicho que no podía hacer movimientos muy bruscos ni mover mucho la cabeza. Mientras me bañaba descubrí un par de moretones y me lavé las heridas que tenía en la frente, aunque ya estaban limpias. Cuando el agua había comenzado a enfriarse decidí salirme. Me sequé con cuidado el cuerpo y me vestí con la ropa de Nick. La camiseta me llevaba a la mitad del muslo, y el pantalón, que era bastante corto y holgado me llegaba un poco más debajo de la camiseta. No me veía fantástica, pero era cómodo y sus prendas tenían impregnado el aroma de Nick, lo que mejoraba la tenida.
Luego de utilizar el secador de cabello y peinarme un poco, salí del baño y me encontré con Nick, quien estaba por entrar a la habitación con una bandeja.
Nick: Justo a tiempo (sonrió).
Últimamente estaba haciendo ese gesto muchas veces, y me agradaba. Nos ubicamos cómodamente en la cama para comer para comer los tallarines que Nick había preparado, los que realmente estaban muy buenos. Estuvimos en silencio un buen rato, y cuando terminamos de comer y Nick dejó la bandeja en una de las mesitas de luz. Enseguida me miró, se acercó más a mí y tomó mis manos.
Nick: ______, no se si recuerdas lo que dije antes del accidente (yo asentí, invitándolo a seguir hablando. Él dudó, sin embargo, tomó aire y continúo). Para mí es muy difícil decirlo, es más, creo que me estoy comportando como la persona más patética del mundo, pero yo tengo que decírtelo (respiró con fuerza otra vez). Te quiero mucho, y sé que me he comportado como un idiota este último tiempo. Es más, te entendería perfectamente si me odiaras en este momento, sin embargo, lo voy a hacer de todas formas, y voy a asumir las consecuencias. Quiero estar contigo (me miró fijamente). No me importa Nate o cómo fue nuestra relación antes. Vamos a comenzar de nuevo, sólo si quieres, claro (rió nervioso). Se que no resultó la última vez, pero estoy dispuesto a hacer todo para que esta vez las cosas salgan bien. ¿Qué me dices?
La única respuesta que le di fue abalanzarme sobre él y besarlo. Él tenía razón, no podíamos pensar en Nate o en nuestra relación pasada si queríamos hacer las cosas bien. En ése momento sólo éramos Nick y yo, y así sería por el resto de los días.
Nick: Espera… espera un poco (me aparto). Esto es un sí, ¿verdad?
Tú: Por supuesto que sí, tonto (sonreí y volví a besarlo).
Esta vez, fue Nick quien tomó el mando en el asunto. Me recostó con suma delicadeza sobre la cama, ubicando sus rodillas a cada lado de mis caderas, e inclinó su cabeza para besarme. Instintivamente llevé mis manos a los rizos que caían en su nuca para que no rompiera el beso, aún sabiendo que no lo haría. Al tiempo que introducía su lengua en mi boca y cambiaba de ángulo para besarme mejor, comenzó a acariciar mis piernas con movimientos suaves, muy contrario a lo que estaba haciendo su boca. Sus movimientos hacían que no pudiera hilar bien mis pensamientos, pero no me importó. De lo único que me preocupaba era de sentir las caricias de Nick y de los miles de colores y fuegos artificiales que explotaban en mi mente.
Después de estar bastante rato jugando con su cabello, mis manos pasaron por su espalda para dirigirse a la base de su camiseta y colarse por debajo de ella. Su piel era suave y caliente, justo como la recordaba. Me dediqué a acariciar con dulzura su espalda mientras el besaba mi cuello con dedicación. Nuestras respiraciones de a poco se agitaban. Llegó un momento en que la camiseta de Nick pasó a decorar el suelo, pero a ninguno de los dos nos importó. Sin embargo, cuando mi camiseta se hizo lugar junto a la de Nick y el comenzó a repartir besos en mi abdomen, un atisbo de cordura se hizo presente.
Tú: Nick… (susurré). Nick…
Nick: ¿Qué? (volvió a besarme en los labios y por un segundo casi caigo de nuevo).
Tú: Creo que deberíamos detenernos… ahora (lo aparté y miré significativamente su pecho desnudo y el mío sólo cubierto con mi sujetador).
Nick: Sí… yo… lo siento (se paró de un salto, se colocó su camiseta y me pasó la que yo estaba usando).
Tú: No hay problema, digo, fuimos los dos. Sólo perdimos un poco el control, eso es todo. Estábamos entusiasmados (sabía que Nick se iba a sentir mal, por lo que no quería que se culpara).
Nick: No, fui yo… lo siento.
Tú: Nick (me acerqué a él, que estaba al lado de la ventana, y lo obligué a mirarme). No pasó nada. Tranquilo, ¿si? Estas cosas pasan. Somos adolescentes, es normal. Tú tienes un anillo y yo también he hecho promesas, así que estate tranquilo. Nada va a pasar. Fueron sólo besos.
Nick: Y algo más…
Tú: Bueno, algo más, pero de allí no pasó. Está bien, ¿si?
Nick: Está bien (dijo con una sonrisa). Creo que es mejor que te deje dormir, ha sido un largo día.
Tú: Bueno, pero… ¿te puedo pedir algo?
Nick: Claro.
Tú: ¿Puedes dormir conmigo? Te prometo que nada va a pasar (reí).
Nick: Ok (me imitó).
Salté a la cama, y aunque Nick me regañó por eso, nada podía borrar la sonrisa de mi cara. Me acurruqué en su pecho y no tarde en quedarme dormida.
Chicas :D ¿cómo están? espero que muy bien :) yo lo pase excelente en mi viaje :D muchas gracias por entenderme, de verdad, son las mejores! acá va una primera y pequeña parte de la reconciliación :) la segunda y más grande viene en el siguiente cap, que no se cuando lo vaya a poder subir, pq tengo mucho que estudiar esta semana :/ cualquier cosa les aviso! las adoro :D
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Narras Tú:
Era la primera navidad en que no estaba tan emocionada por la fecha. Para mí era normal entusiasmarme con las festividades, en especial esta. Amaba el aire navideño que se respiraba en cada lugar, las luces en las calles y los millones de adornos que decoraban la casa, pero este año era la excepción. Por más que intenté sacarme de la cabeza el episodio que tuve con Nick en el restaurante y sólo pensar en pasar una bella navidad con la familia Jonas, se me hizo imposible. Sin embargo, no quería arruinarle el panorama a Andre o a alguno de los chicos, por lo que puse mi mejor sonrisa y acepté lo inevitable.
Sólo faltaba un día para Nochebuena y todavía aún no había comprado todos los regalos. Me desperté temprano para ir con Andre al puerto a dejar a sus papás al crucero y aprovechamos de pasar por el centro comercial para hacer las últimas compras. El regalo más difícil, obviamente, fue el de Nicholas. No sabía si seguir mi corazón y comprarle algo quizás más personal o pensar más racionalmente y regalarle algo no muy significativo. Finalmente me decidí por la primera opción.
Ése día nos íbamos a la casa en la playa de los Jonas, por lo que hablaría con Nick, lo enfrentaría por lo que había pasado en el restaurante y le pediría una razonable explicación. No sabía lo que pretendía, y tampoco quería imaginarlo porque obviamente mis sentimientos jugarían en contra, por lo que pretendía esperar a que me dijera todo lo que quería escuchar y después tomar las decisiones correspondientes, si es que era necesario.
Terminé de guardar mis cosas en la maleta y miré mi reloj de pulsera. Eran las 5 de la tarde. Ya estábamos en la hora para irnos a la casa de los Jonas y desde allí dirigirnos todos a la casa en la playa. Andre tocó la bocina desde su auto, por lo que me apuré en bajar las escaleras y salir de la casa. Durante el camino nos dedicamos a escuchar música y cantar algunas de las canciones que tocaban en la radio. No le había contado a Andre lo que había ocurrido en el restaurante con Nick, y aunque ella insistía en que algo me pasaba, yo lo había negado, sin intención de hablar del tema. Quería solucionar las cosas con Nick antes de decirle a cualquier persona, incluidas mis amigas, lo que estaba pasando.
Al llegar a la casa de los Jonas, estaban Joe, Kevin y Nick afuera esperándonos. Saludé a los dos primeros efusivamente, y a Nick con menos cariño.
Tú: ¿Están todos listos para irnos?
Joe: Sí, pero tenemos que decirles algo antes…
Andre se ubicó al lado de su novio y ambos miraron a Joe con sonrisas cómplices.
Andre: Nosotros tenemos un par de cosas que hacer en Los Ángeles aún. Brad me avisó hoy que tengo una entrevista mañana.
Kevin: Y nosotros tenemos… un compromiso, así que se van a tener que ir ustedes solos a la casa en la playa hoy.
Eso no podía ser verdad. Intenté poner mi mejor cara ante la noticia, pero pude sentir como se deformaba en una mueca mientras pasaba mi mirada de Nick a sus hermanos y mi amiga.
Nick: ¿Qué?
Joe: Fue una cosa de último minuto, lo lamentamos (dijo sin un mínimo rastro de sentirlo en su voz).
Kevin: Y nosotros vamos a llegar mañana cerca del mediodía.
Andre: Ya tienen sus cosas listas… ¿para qué esperar? (sonrió).
Los iba a matar, sinceramente los iba a matar. Estaba dispuesta a hablar con Nick, aclarar las cosas, pero eso era muy distinto a viajar tres horas a solas con él y además pasar la noche sólo con él en la casa. Iba a ser demasiado incómodo; sin embargo, no quería que los chicos se enteraran que algo había pasado con Nick, por lo que tuve que aceptar.
Obviamente Nick no sabía nada sobre el cambio de planes, porque estaba tan sorprendido como yo. No obstante, no se negó y partimos rumbo a la casa en la playa en su Mustang negro.
Llevábamos más de dos horas de viaje en completo silencio. Desde que me subí al auto Nick no me dirigió la palabra, y como yo esperaba que él comenzara la conversación, lo imité.
El cielo se nubló y a los pocos minutos pequeñas gotas de lluvia estaban golpeando la ventana. Frustrada por no poder seguir viendo el paisaje, cosa que había estado haciendo desde que salimos de Los Ángeles, prendí la radio del auto, pero Nick enseguida la apagó.
Tú: ¿Qué diablos…? (pregunté mirándolo con el ceño fruncido).
Nick: Me molesta la música (respondió sin despegar la vista de la carretera).
Tú: Genial, entonces hablemos (dije irritada).
Nick: No quiero hablar.
Tú: ¿Y qué quieres hacer? ¿Encerrarme en un armario, besarme y después irte sin decirme nada? Porque eso me parece perfecto (era increíble la facilidad con la que las actitudes de Nick me hacían enojar).
Nick: No entiendes, ______...
Tú: ¡Por supuesto que no entiendo, Nick! (lo interrumpí). ¿Quién en su sano juicio encontraría lógico lo que hiciste? No tienes ningún derecho para jugar con mis sentimientos. Tú sabes perfectamente lo que siento por ti, y yo sé que no quieres nada conmigo. Te he pedido disculpas mil veces, pero al parecer quieres vengarte o algo por el estilo. Sólo te voy a decir una cosa, Nicholas Jerry Jonas. Conmigo no se juega, ¿entendiste?
Nick: ¿De qué estás hablando? (preguntó entre extrañado y enojado, mirándome a los ojos). Nunca se me pasó por la cabeza jugar contigo, ______. No soy de esos.
Tú: ¿Entonces por qué diablos me besaste?
Nick: Porque te quiero. Porque durante todo este tiempo he intentando sacarte de mi cabeza y de mi corazón, pero no puedo. Ya no soporto más, es una tortura tenerte a mi lado cada día y no poder acariciarte, no poder decirte lo bella que te ves o tomar tu mano. Te extraño, ______, y te necesito.
Quedé helada con todo lo que me dijo. Simplemente no lo podía creer, pero ahí estaba él, mirándome con los ojos llenos de lágrimas, expectante a lo que yo le fuera a responder. Era demasiado bueno para ser real, no podía creerlo. Quité mi vista de sus ojos para mirar hacia el frente, y así poder pensar con claridad, pero un ciervo se cruzó en la carretera. Lo único que atiné a hacer fue tomar el volante, ya que estábamos a punto de chocar contra el animal.
Tú: ¡Cuidado!
Grité al tiempo que movía el manubrio hacía la izquierda y cerraba los ojos. Lo último que escuché fueron los frenos del auto chirriar y a Nick maldecir. Después de eso, todo se me hizo negro.
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Narras Tú:
Era la primera navidad en que no estaba tan emocionada por la fecha. Para mí era normal entusiasmarme con las festividades, en especial esta. Amaba el aire navideño que se respiraba en cada lugar, las luces en las calles y los millones de adornos que decoraban la casa, pero este año era la excepción. Por más que intenté sacarme de la cabeza el episodio que tuve con Nick en el restaurante y sólo pensar en pasar una bella navidad con la familia Jonas, se me hizo imposible. Sin embargo, no quería arruinarle el panorama a Andre o a alguno de los chicos, por lo que puse mi mejor sonrisa y acepté lo inevitable.
Sólo faltaba un día para Nochebuena y todavía aún no había comprado todos los regalos. Me desperté temprano para ir con Andre al puerto a dejar a sus papás al crucero y aprovechamos de pasar por el centro comercial para hacer las últimas compras. El regalo más difícil, obviamente, fue el de Nicholas. No sabía si seguir mi corazón y comprarle algo quizás más personal o pensar más racionalmente y regalarle algo no muy significativo. Finalmente me decidí por la primera opción.
Ése día nos íbamos a la casa en la playa de los Jonas, por lo que hablaría con Nick, lo enfrentaría por lo que había pasado en el restaurante y le pediría una razonable explicación. No sabía lo que pretendía, y tampoco quería imaginarlo porque obviamente mis sentimientos jugarían en contra, por lo que pretendía esperar a que me dijera todo lo que quería escuchar y después tomar las decisiones correspondientes, si es que era necesario.
Terminé de guardar mis cosas en la maleta y miré mi reloj de pulsera. Eran las 5 de la tarde. Ya estábamos en la hora para irnos a la casa de los Jonas y desde allí dirigirnos todos a la casa en la playa. Andre tocó la bocina desde su auto, por lo que me apuré en bajar las escaleras y salir de la casa. Durante el camino nos dedicamos a escuchar música y cantar algunas de las canciones que tocaban en la radio. No le había contado a Andre lo que había ocurrido en el restaurante con Nick, y aunque ella insistía en que algo me pasaba, yo lo había negado, sin intención de hablar del tema. Quería solucionar las cosas con Nick antes de decirle a cualquier persona, incluidas mis amigas, lo que estaba pasando.
Al llegar a la casa de los Jonas, estaban Joe, Kevin y Nick afuera esperándonos. Saludé a los dos primeros efusivamente, y a Nick con menos cariño.
Tú: ¿Están todos listos para irnos?
Joe: Sí, pero tenemos que decirles algo antes…
Andre se ubicó al lado de su novio y ambos miraron a Joe con sonrisas cómplices.
Andre: Nosotros tenemos un par de cosas que hacer en Los Ángeles aún. Brad me avisó hoy que tengo una entrevista mañana.
Kevin: Y nosotros tenemos… un compromiso, así que se van a tener que ir ustedes solos a la casa en la playa hoy.
Eso no podía ser verdad. Intenté poner mi mejor cara ante la noticia, pero pude sentir como se deformaba en una mueca mientras pasaba mi mirada de Nick a sus hermanos y mi amiga.
Nick: ¿Qué?
Joe: Fue una cosa de último minuto, lo lamentamos (dijo sin un mínimo rastro de sentirlo en su voz).
Kevin: Y nosotros vamos a llegar mañana cerca del mediodía.
Andre: Ya tienen sus cosas listas… ¿para qué esperar? (sonrió).
Los iba a matar, sinceramente los iba a matar. Estaba dispuesta a hablar con Nick, aclarar las cosas, pero eso era muy distinto a viajar tres horas a solas con él y además pasar la noche sólo con él en la casa. Iba a ser demasiado incómodo; sin embargo, no quería que los chicos se enteraran que algo había pasado con Nick, por lo que tuve que aceptar.
Obviamente Nick no sabía nada sobre el cambio de planes, porque estaba tan sorprendido como yo. No obstante, no se negó y partimos rumbo a la casa en la playa en su Mustang negro.
Llevábamos más de dos horas de viaje en completo silencio. Desde que me subí al auto Nick no me dirigió la palabra, y como yo esperaba que él comenzara la conversación, lo imité.
El cielo se nubló y a los pocos minutos pequeñas gotas de lluvia estaban golpeando la ventana. Frustrada por no poder seguir viendo el paisaje, cosa que había estado haciendo desde que salimos de Los Ángeles, prendí la radio del auto, pero Nick enseguida la apagó.
Tú: ¿Qué diablos…? (pregunté mirándolo con el ceño fruncido).
Nick: Me molesta la música (respondió sin despegar la vista de la carretera).
Tú: Genial, entonces hablemos (dije irritada).
Nick: No quiero hablar.
Tú: ¿Y qué quieres hacer? ¿Encerrarme en un armario, besarme y después irte sin decirme nada? Porque eso me parece perfecto (era increíble la facilidad con la que las actitudes de Nick me hacían enojar).
Nick: No entiendes, ______...
Tú: ¡Por supuesto que no entiendo, Nick! (lo interrumpí). ¿Quién en su sano juicio encontraría lógico lo que hiciste? No tienes ningún derecho para jugar con mis sentimientos. Tú sabes perfectamente lo que siento por ti, y yo sé que no quieres nada conmigo. Te he pedido disculpas mil veces, pero al parecer quieres vengarte o algo por el estilo. Sólo te voy a decir una cosa, Nicholas Jerry Jonas. Conmigo no se juega, ¿entendiste?
Nick: ¿De qué estás hablando? (preguntó entre extrañado y enojado, mirándome a los ojos). Nunca se me pasó por la cabeza jugar contigo, ______. No soy de esos.
Tú: ¿Entonces por qué diablos me besaste?
Nick: Porque te quiero. Porque durante todo este tiempo he intentando sacarte de mi cabeza y de mi corazón, pero no puedo. Ya no soporto más, es una tortura tenerte a mi lado cada día y no poder acariciarte, no poder decirte lo bella que te ves o tomar tu mano. Te extraño, ______, y te necesito.
Quedé helada con todo lo que me dijo. Simplemente no lo podía creer, pero ahí estaba él, mirándome con los ojos llenos de lágrimas, expectante a lo que yo le fuera a responder. Era demasiado bueno para ser real, no podía creerlo. Quité mi vista de sus ojos para mirar hacia el frente, y así poder pensar con claridad, pero un ciervo se cruzó en la carretera. Lo único que atiné a hacer fue tomar el volante, ya que estábamos a punto de chocar contra el animal.
Tú: ¡Cuidado!
Grité al tiempo que movía el manubrio hacía la izquierda y cerraba los ojos. Lo último que escuché fueron los frenos del auto chirriar y a Nick maldecir. Después de eso, todo se me hizo negro.
CHICAS :D ¿cómo están? yo muy bien :) ayer subí rápido y no pude poner ningún comentario, así que lo hago ahora xD primero, muchas gracias por todos los comentarios, no saben lo feliz que me hacen sus bellas palabras :D me halaga que crean que soy una buena escritora, aunque sé que aún me falta mucho para llegar a ser como algunas, escribo con mucho cariño y por ustedes. No soy nada comparada con otras, pero hago mi mayor esfuerzo :)
Para las que quieran saber como me fue en el concierto, aquí está mi experiencia http://tl.gd/6s29qm :B Juli, no puedo creer que Joe te tocó la mano! :OOO a mi Papa Jonas me saludó jajajajaja xD bueno chicas, lo otro que quería decirles es que si quieren me dan sus twitter (las que tengan) para ponerlas en una lista y así avisarles directamente cuando haya subido nove :) las adoro chicas :D COMENTEEEENNNN!
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Narras Tú:
Diciembre estaba terminando y ni siquiera me había dado cuenta lo rápido que pasaban los días. Después de la fiesta de Andre nuestros días se basaban en entrevistas, sesiones de fotos, ensayos y promociones para el disco. Tanto mi disco debut como el de Andre y Fran ya habían salido a la venta y éstas habían sido muy buenas. Estaba muy agradecida y feliz, ya que era otro de mis sueños que se estaba cumpliendo.
Todavía me costaba creerlo. Era enorme el cariño que recibía de la gente o las largas filas de fans que esperaban horas para que les diera una firma. Sentía que todo lo que me daban no se los podía recompensar nunca, por eso daba mi mayor esfuerzo para hacer bien mi trabajo y así de alguna manera agradecerles.
Ése día no tenía nada que hacer, por lo que aproveché de dormir un poco más para recuperar horas de sueño. Después de ducharme y desayunar me decidí por ordenar mi habitación. Andre había salido porque tenía una entrevista en televisión y no tenía ganas de salir sola, por lo que iba a esperar a que llegara para que fuéramos al cine o algo por el estilo.
Comencé acomodando las cosas que estaban en mi escritorio, que estaba repleto de cuadernos y papeles varios. Aunque ya habíamos lanzado nuestros discos, y después de una larga conversación con el papá de Andre, decidimos que seguiríamos yendo al colegio. Eso nos hacía poner más los pies en la tierra, y sólo nos quedaba un semestre para terminar el colegio, por lo que no había razón para comenzar a esta altura con profesores particulares. Sabíamos que nos iba a costar mucho más equilibrar el trabajo con la educación, pero lograríamos hacer que funcionara. Estábamos al día con la materia y en el colegio nos daban bastantes facilidades, por lo que no había problema.
Brad, como siempre, había pensado en nuestro bien y programó la salida al mercado de nuestros discos para la época de navidad, mientras estuviéramos de vacaciones por esas festividades. Serían sólo un par de semanas, sin embargo, nos servirían demasiado para hacer todo lo que implica la promoción del disco.
Después de poner todos los libros y cuadernos en su lugar, encontré casi al fondo del inmenso desorden el borrador de ‘Before The Storm’, la canción que escribí con Nick hacía un tiempo, cuando nuestra relación comenzaba a ser civilizada después de haber roto con él. Me sabía de memoria la canción, pero al leerla sentí algo extraño.
Estaba tan arrepentida por todo el daño que le había hecho. Fue cruel, egoísta y mentirosa. Dudaba que alguna vez Nick fuera a perdonarme. Quizás podríamos tener una relación profesional y ser educados, mas pensaba que nunca podríamos volver a estar juntos, y eso me dolía. Yo todavía lo quería, demasiado para mi pesar, y saber que por mi culpa y estupidez no podría ser correspondida era como un cuchillo directo en el corazón.
Estaba tan centrada en mis pensamientos que me sobresalté cuando sonó mi celular. Una foto de Andre decoró la pantalla y sonreí.
Tú: ¿Cómo te fue en la entrevista? (pregunté con entusiasmo).
Andre: Bien, creo (respondió desde el otro lado de la línea). De a poco se va mi pánico a las cámaras (rió). ¿Estás sola en la casa?
Tú: Sí, y no hay nada para comer, así que pensaba invitarte a almorzar.
Andre: Genial. Ya había quedado en juntarme con Kev, pero podemos comer los tres, ¿verdad? (dudó).
Tú: Claro, mientras lo que ustedes coman sea comida y no el uno al otro, no tengo problema (carcajeé).
Andre: Muy graciosa (dijo con voz seria). Te recojo en 20 minutos.
Tú: Nos vemos.
Durante el camino hacia el restaurante Andre me contó sobre su mañana, la cual había sido muchas veces más entretenida que la mía. Llegamos al destino y al entrar al local identificamos enseguida a Kevin… acompañado de Nick. La sangre se me heló por un segundo, pero guarde las apariencias y mientras caminábamos a la mesa me acerqué más a Andre.
Tú: ¿Sabías que venía Nick? (susurré).
Andre: No tenía idea, lo prometo.
Saludé a ambos con una gran sonrisa en la cara e hice como si nada me pasara. Había decidido no luchar por Nick, pero eso no quería decir que no fuéramos a ser amigos, o por lo menos educados. Estuvimos conversando de cosas sin mucha importancia hasta que llegó la comida. Después de eso los que más hablaron fueron Kevin y Andre.
Como estaba sentada frente a Nick, podía sentir constantemente su mirada fija en mi, pero cada vez que levantaba la cabeza el tenía la suya con la vista fija en el plato, lo que me hacía pensar que estaba delirando.
Tú: Tengo que ir al baño. Con permiso.
Sin esperar respuesta alguna, me paré y caminé por el pasillo hasta ver la puerta con la imagen de una mujer en ella para entrar. Apoyé mis manos en el lavabo y me miré al espejo. “No podía ser tan malo, no podía ser tan malo”, repetía en mi mente. Tenía que hacerme cargo de mis hechos. Si yo me había alejado de Nick, no tenía ningún derecho de quererlo de vuelta.
Para despejarme un poco cerré los ojos y mojé mi cara con agua. Cuando ya estuve un poco más calmada salí del baño y mientras caminaba por el pasillo una mano apresó mi muñeca y me tiró hacia un pequeño armario. Después de que cerraran la puerta y prendieran la luz me di cuenta que era Nick el que me había empujado.
Tú: ¿Nick? ¿Qué estás haciendo? (pregunté con el ceño fruncido).
Nick: Yo… tengo que… esto.
Tomó mi cara entre sus manos y me besó. Al principio no reaccioné, no podía saber si era verdad o estaba soñando, pero cuando bajó una de sus manos hacia mi espalda y me acarició como siempre hacía cuando nos besábamos, supe que era verdad. Correspondí su tierno beso con ganas. Las mariposas que hace mucho tiempo no sentía se hicieron presentes, haciendo el momento más mágico.
En ése momento sólo éramos él y yo. En ése pequeño armario no cabía Nate, los engaños, las peleas, nada más que el cariño que nos transmitíamos con ese beso. Sus dulces labios sobre los míos, sus manos en acariciando mi cadera y las mías entretenidas en sus rulos, todo era perfecto… hasta que Nick se separó de golpe con un suerte suspiró y salió corriendo del armario.
Me costó un par de minutos calmarme y asimilar todo lo que había sucedido hace sólo un momento. Mil emociones e imágenes estaban presentes. Cuando ya me sentí lista, me dirigí nuevamente a la mesa, pero no vi a Nick en ninguna parte.
Tú: ¿Dónde está Nick? (pregunté extrañada).
Kevin: Se acaba de ir. Dijo que tenía que hacer algo. Ni siquiera terminó de comer.
Tú: Ah… (fue lo único que pude decir).
¿Se fue? Eso no podía ser verdad. ¿Qué diablos pasaba con Nick? Me encerraba en un armario, me besada y luego se iba como si nada hubiera pasado. Genial, una cosa más que hiciera de mi cabeza un completo desastre.
Andre: ¿Estás bien, ______? Te ves un poco pálida.
Tú: Sí, estoy bien (sonreí).
Andre: Bueno, si tu lo dices… tengo una noticia que darte (dijo emocionada). ¿Te acuerdas de ése crucero al que querían ir mis padres? (asentí). Bueno, decidieron tomarlo para la fecha de Navidad, y para que no estemos solas esa noche, porque mis hermanos no van a estar, la vamos a pasar con los Jonas.
Kevin: Sí. La verdad es que la idea se me había ocurrido antes, pero no estaba seguro si iban a poder. Genial, ¿no? (tomó la mano de su novia).
Andre: Ah, y nos vamos a la playa. ¿Recuerdas al lugar donde fuimos con ellos en verano? Bueno, en esa casa pasaremos la Navidad.
Tú: Genial (dije con sonrisa forzada).
La vida se confabulaba en mi contra, de eso estaba segura. ¿Navidad con los Jonas después de lo que había pasado con Nick? Debía ser una broma. No podía tener tan mala suerte. Pero claro, la tenía.
Para las que quieran saber como me fue en el concierto, aquí está mi experiencia http://tl.gd/6s29qm :B Juli, no puedo creer que Joe te tocó la mano! :OOO a mi Papa Jonas me saludó jajajajaja xD bueno chicas, lo otro que quería decirles es que si quieren me dan sus twitter (las que tengan) para ponerlas en una lista y así avisarles directamente cuando haya subido nove :) las adoro chicas :D COMENTEEEENNNN!
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Narras Tú:
Diciembre estaba terminando y ni siquiera me había dado cuenta lo rápido que pasaban los días. Después de la fiesta de Andre nuestros días se basaban en entrevistas, sesiones de fotos, ensayos y promociones para el disco. Tanto mi disco debut como el de Andre y Fran ya habían salido a la venta y éstas habían sido muy buenas. Estaba muy agradecida y feliz, ya que era otro de mis sueños que se estaba cumpliendo.
Todavía me costaba creerlo. Era enorme el cariño que recibía de la gente o las largas filas de fans que esperaban horas para que les diera una firma. Sentía que todo lo que me daban no se los podía recompensar nunca, por eso daba mi mayor esfuerzo para hacer bien mi trabajo y así de alguna manera agradecerles.
Ése día no tenía nada que hacer, por lo que aproveché de dormir un poco más para recuperar horas de sueño. Después de ducharme y desayunar me decidí por ordenar mi habitación. Andre había salido porque tenía una entrevista en televisión y no tenía ganas de salir sola, por lo que iba a esperar a que llegara para que fuéramos al cine o algo por el estilo.
Comencé acomodando las cosas que estaban en mi escritorio, que estaba repleto de cuadernos y papeles varios. Aunque ya habíamos lanzado nuestros discos, y después de una larga conversación con el papá de Andre, decidimos que seguiríamos yendo al colegio. Eso nos hacía poner más los pies en la tierra, y sólo nos quedaba un semestre para terminar el colegio, por lo que no había razón para comenzar a esta altura con profesores particulares. Sabíamos que nos iba a costar mucho más equilibrar el trabajo con la educación, pero lograríamos hacer que funcionara. Estábamos al día con la materia y en el colegio nos daban bastantes facilidades, por lo que no había problema.
Brad, como siempre, había pensado en nuestro bien y programó la salida al mercado de nuestros discos para la época de navidad, mientras estuviéramos de vacaciones por esas festividades. Serían sólo un par de semanas, sin embargo, nos servirían demasiado para hacer todo lo que implica la promoción del disco.
Después de poner todos los libros y cuadernos en su lugar, encontré casi al fondo del inmenso desorden el borrador de ‘Before The Storm’, la canción que escribí con Nick hacía un tiempo, cuando nuestra relación comenzaba a ser civilizada después de haber roto con él. Me sabía de memoria la canción, pero al leerla sentí algo extraño.
Estaba tan arrepentida por todo el daño que le había hecho. Fue cruel, egoísta y mentirosa. Dudaba que alguna vez Nick fuera a perdonarme. Quizás podríamos tener una relación profesional y ser educados, mas pensaba que nunca podríamos volver a estar juntos, y eso me dolía. Yo todavía lo quería, demasiado para mi pesar, y saber que por mi culpa y estupidez no podría ser correspondida era como un cuchillo directo en el corazón.
Estaba tan centrada en mis pensamientos que me sobresalté cuando sonó mi celular. Una foto de Andre decoró la pantalla y sonreí.
Tú: ¿Cómo te fue en la entrevista? (pregunté con entusiasmo).
Andre: Bien, creo (respondió desde el otro lado de la línea). De a poco se va mi pánico a las cámaras (rió). ¿Estás sola en la casa?
Tú: Sí, y no hay nada para comer, así que pensaba invitarte a almorzar.
Andre: Genial. Ya había quedado en juntarme con Kev, pero podemos comer los tres, ¿verdad? (dudó).
Tú: Claro, mientras lo que ustedes coman sea comida y no el uno al otro, no tengo problema (carcajeé).
Andre: Muy graciosa (dijo con voz seria). Te recojo en 20 minutos.
Tú: Nos vemos.
Durante el camino hacia el restaurante Andre me contó sobre su mañana, la cual había sido muchas veces más entretenida que la mía. Llegamos al destino y al entrar al local identificamos enseguida a Kevin… acompañado de Nick. La sangre se me heló por un segundo, pero guarde las apariencias y mientras caminábamos a la mesa me acerqué más a Andre.
Tú: ¿Sabías que venía Nick? (susurré).
Andre: No tenía idea, lo prometo.
Saludé a ambos con una gran sonrisa en la cara e hice como si nada me pasara. Había decidido no luchar por Nick, pero eso no quería decir que no fuéramos a ser amigos, o por lo menos educados. Estuvimos conversando de cosas sin mucha importancia hasta que llegó la comida. Después de eso los que más hablaron fueron Kevin y Andre.
Como estaba sentada frente a Nick, podía sentir constantemente su mirada fija en mi, pero cada vez que levantaba la cabeza el tenía la suya con la vista fija en el plato, lo que me hacía pensar que estaba delirando.
Tú: Tengo que ir al baño. Con permiso.
Sin esperar respuesta alguna, me paré y caminé por el pasillo hasta ver la puerta con la imagen de una mujer en ella para entrar. Apoyé mis manos en el lavabo y me miré al espejo. “No podía ser tan malo, no podía ser tan malo”, repetía en mi mente. Tenía que hacerme cargo de mis hechos. Si yo me había alejado de Nick, no tenía ningún derecho de quererlo de vuelta.
Para despejarme un poco cerré los ojos y mojé mi cara con agua. Cuando ya estuve un poco más calmada salí del baño y mientras caminaba por el pasillo una mano apresó mi muñeca y me tiró hacia un pequeño armario. Después de que cerraran la puerta y prendieran la luz me di cuenta que era Nick el que me había empujado.
Tú: ¿Nick? ¿Qué estás haciendo? (pregunté con el ceño fruncido).
Nick: Yo… tengo que… esto.
Tomó mi cara entre sus manos y me besó. Al principio no reaccioné, no podía saber si era verdad o estaba soñando, pero cuando bajó una de sus manos hacia mi espalda y me acarició como siempre hacía cuando nos besábamos, supe que era verdad. Correspondí su tierno beso con ganas. Las mariposas que hace mucho tiempo no sentía se hicieron presentes, haciendo el momento más mágico.
En ése momento sólo éramos él y yo. En ése pequeño armario no cabía Nate, los engaños, las peleas, nada más que el cariño que nos transmitíamos con ese beso. Sus dulces labios sobre los míos, sus manos en acariciando mi cadera y las mías entretenidas en sus rulos, todo era perfecto… hasta que Nick se separó de golpe con un suerte suspiró y salió corriendo del armario.
Me costó un par de minutos calmarme y asimilar todo lo que había sucedido hace sólo un momento. Mil emociones e imágenes estaban presentes. Cuando ya me sentí lista, me dirigí nuevamente a la mesa, pero no vi a Nick en ninguna parte.
Tú: ¿Dónde está Nick? (pregunté extrañada).
Kevin: Se acaba de ir. Dijo que tenía que hacer algo. Ni siquiera terminó de comer.
Tú: Ah… (fue lo único que pude decir).
¿Se fue? Eso no podía ser verdad. ¿Qué diablos pasaba con Nick? Me encerraba en un armario, me besada y luego se iba como si nada hubiera pasado. Genial, una cosa más que hiciera de mi cabeza un completo desastre.
Andre: ¿Estás bien, ______? Te ves un poco pálida.
Tú: Sí, estoy bien (sonreí).
Andre: Bueno, si tu lo dices… tengo una noticia que darte (dijo emocionada). ¿Te acuerdas de ése crucero al que querían ir mis padres? (asentí). Bueno, decidieron tomarlo para la fecha de Navidad, y para que no estemos solas esa noche, porque mis hermanos no van a estar, la vamos a pasar con los Jonas.
Kevin: Sí. La verdad es que la idea se me había ocurrido antes, pero no estaba seguro si iban a poder. Genial, ¿no? (tomó la mano de su novia).
Andre: Ah, y nos vamos a la playa. ¿Recuerdas al lugar donde fuimos con ellos en verano? Bueno, en esa casa pasaremos la Navidad.
Tú: Genial (dije con sonrisa forzada).
La vida se confabulaba en mi contra, de eso estaba segura. ¿Navidad con los Jonas después de lo que había pasado con Nick? Debía ser una broma. No podía tener tan mala suerte. Pero claro, la tenía.
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