Capítulo 30 (Segunda Temporada)

domingo, 27 de septiembre de 2009
ACLARACIÓN: generalmente no podemos subir nove durante la semana porque tenemos muchas cosas que hacer, ya sea estudiar, hacer trabajos o participar de cosas fuera del colegio. Intentaremos subir por lo menos dos capítulos el fin de semana, pero muchas veces tambien se nos hace difícil. Sabemos el riesgo que corremos al y publicar tan seguido la novela, perdemos lectoras y algunas se aburren, pero entiendan que lamentablemente no podemos hacer nada al respecto. Ahora no tenemos más nove escrita, por eso no les dejamos más. Y a nosotras obviamente nos la pena que la nove no sea lo de antes, pero son cosas que no podemos cambiar, por lo menos por ahora. Estamos en tercero medio, las notas son muy importantes para nuestro puntaje en la PSU y el 2010 entramos a la universidad, por lo que las responsabilidades escolares son cada día más importantes y pesadas. Pedimos que nos entiendan y no dejen de leer. Sabemos que ya muchas se aburrieron, o algunas quizás comiencen a hacerlo pronto, pero necesitamos su apoyo. Gracias a todas las que aun nos siguen y nunca han dejado de leer, y a las nuevas lectoras que cada día llegan, son muy importantes para nosotras. Gracias exclusivamente a ustedes este blog y la novela siguen a flote :)
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Narras Tú:

Nate salió temprano del trabajo, afortunadamente, y paseamos juntos por L.A. Me sentía muy cómoda junto a él, era muy divertido y con sólo escucharlo podía estar feliz.
Aprovechamos la sombra de un árbol para sentarnos a descansar. Nate tenía mis manos entre las suyas y estábamos frente a frente. Para mí era increíble poder estar así con una persona que conocía hacía tan poco tiempo, confiar en él y poder ser yo misma a su lado hacia que me sintiera libre. Sin cohibiciones.

Nate: ¿Hace cuanto tiempo vives aquí? (preguntó acariciando mi palma).
Tú: Un año, más o menos. Antes vivía en San Francisco.
Nate: No conozco San Francisco. Quizás algún día viaje para allá.
Tú: ¿Siempre has viajado solo?
Nate: Ahora no estoy solo (respondió con una cálida sonrisa). Pero sí, siempre viajo solo. Me gusta mucho, puedo hacer lo que quiera…
Tú: ¿Y qué dicen tus padres?
Nate: (sonrió) Ya soy bastante mayor como para preocuparme por lo que mis padres digan, tengo diecinueve años. En todo caso están divorciados, hace mucho que no hablo con ellos.
Tú: Desearía poder hablar con los míos. Algunas veces los necesito mucho.
Nate: ¿Están en San Francisco?
Tú: No (suspiré con nostalgia).
Quité mis manos de las suyas y apoyé mi espalda en el tronco para estar más cómoda mientras Nate me miraba expectante. Realmente quería compartir esa parte de mí con él, pero no sabía como hacerlo.
Tú: Ellos están conmigo, aquí (le mostré el colgante con forma de corazón que tenía escondido bajo la ropa). Mis papás murieron cuado yo era pequeña.
Nate: Lamento mucho escuchar eso. No se que decir…
Tú: Es la primera vez que te quedas sin palabras (sonreí).
Nate: A veces las palabras no son necesarias.
Tú: ¿Lo dices en serio? (pregunté burlona). ¡Tú nunca te callas!
Nate: ¡No es verdad! Puedo permanecer en silencio durante los momentos apropiados.
Tú: ¿A sí? ¿Cómo cuando? (lo desafié).
Nate: ¿Quieres saber? (se acercó a mí). ¿De verdad quieres saber?
Cada vez estaba más cerca. No podía dejar de mirarlo. Sus hermosos ojos color miel me hipnotizaban y quería que se acercara aún más para sentir sus labios nuevamente.
Tú: E…eso no cuenta (murmuré adivinando lo que quería hacer). Tienes que permanecer callado porque necesitas los labios para otra cosa. No cuenta.
Nate: Eso no es cierto. Sí se puede hablar mientras se esta besando,
Tú: ¡Mentiroso!
Nate: ¿Quieres que te lo demuestre? (rozó mis labios).
Tú: S…sí.
Nate sonrió victorioso, tomó mi cara con una mano y la otra la posó en el tronco, a un lado de mi cabeza. Me besó larga y tiernamente mientras acariciaba mi mejilla. Se sentía tan bien…
Nate: Tenías razón (dijo cuando se apartó). No se puede, se necesitan los labios para otra cosa.
Lo dos reímos. Pasamos el resto de la tarde juntos, conociéndonos el uno al otro, pero tuvimos que volver a nuestras casas solos.
No podía borrar la sonrisa de mi cara, aunque me sentía mal porque mis amigas no sabían los que me estaba pasando.


Narra Fran:

Pasé todo el día con mi novio, lo extrañaba tanto. Aprovechamos hasta el último minuto para estar juntos.
Cuando los chicos terminaron la sesión de fotos fuimos a su casa. Queríamos estar tranquilos y además ansiaba ver a Frankie, Denise y al señor Jonas. Hacía mucho tiempo no pasaba tiempo con ellos.
Kevin nos avisó que ______ iría a dar una vuelta porque quería estar sola. Cuando volvimos a casa de Andre y no la encontramos ahí nos preocupamos, ya que estaba oscureciendo y no teníamos noticias de ella. Estábamos por llamarla cuando la puerta principal se abrió. Era ______, que venía con una enorme sonrisa en su cara y un aire distraído.

Andre: ¡______! ¿Dónde estabas?
Fran: ¿Por qué no nos llamaste? Estábamos preocupadas por ti.
Tú: Lo siento, chicas. No me di cuenta como paso el tiempo (sonrió). ¿Cómo lo pasaron?
Pasó por nuestro lado para sentarse en el sillón. Estaba diferente, más alegre y despistada, como si pensara en otra cosa.
Fran: Muy bien. ¿Tienes algo que decirnos? (pregunté sentándome a su lado).
Andre se sentó al otro lado, dejando a ______ al medio. Ella se removió incómoda es su lugar.
Tú: ¿Por qué lo dices?
Fran: No lo sé, yo sólo preguntaba. Hace mucho que no te veía, puede que tengas novedades. No sé…
Tú: No, nada nuevo.
Andre: ¿Segura?
Tú: S…sí (respondió incómoda).
Fran: ______ (dije mirándola fijamente). Somos tus amigas, ¿por qué no nos cuentas que te pasó?
Tú: (suspiró resignada) ¿Tan obvio soy?
Andre: Nosotras te conocemos bien.
Tú: Esta bien, les voy a contar, pero por favor no lo comenten con nadie, menos con los chicos (asentimos en silencio para que siguiera). Pasé la tarde con Nate. Eh… nosotros estamos juntos… no queríamos decir nada aún, pero no se lo puedo ocultar a ustedes.
Fran: ¿Desde cuándo?
Tú: Desde hoy. No duró mucho el secreto. Por favor, no les digan a los chicos. Queremos ver como funciona todo antes de hacerlo público.
Andre: Tranquila, no diremos nada…
Fran: Aunque no me gusta tener que ocultarle cosas a Joe, no se lo diré.
Andre: ¡Dinos como fue! (exclamó emocionada).
______ nos contó como pasó la tarde con Nate. Estaba tan feliz por ella. No la había visto con una sonrisa así en mucho tiempo, pero no podía evitar pensar en Nick. Él también era mi amigo y me preocupaba que la nueva relación de mi amiga le afectara.

Capitulo 29 (Segunda Temporada)

viernes, 25 de septiembre de 2009
Narra Fran:

Era de madrugada cuando llegué a Los Ángeles, definitivamente no perdería tiempo. Andre y _____ me recibieron en el aeropuerto para después ir a la agencia donde trabajaban los chicos. Ellos tenían una sesión fotográfica pero Joseph no sabía la sorpresa que le esperaba.
Andre: ¡Fran, tanto tiempo!
Fran: ¡Chicas, las extrañaba tanto! (dijo abrazándonos)
Nos apresuramos con los saludos y abrazos, teníamos que estar en poco tiempo con los Jonas y no podíamos perder un minuto.
Cuando llegamos a la agencia nos recibió Kevin con una enorme sonrisa, mientras Nicholas distraía a Joe en la otra sala como lo planeamos. Estaba ansiosa y después de abrazar a Kevin corrí a ver a mi novio, era lo único que quería en ese momento, sus besos, sus caricias, sus abrazos, no soportaba un minuto más sin él.
En la sala estaba Joe de espaldas a la puerta y Nick hablando de todo lo que se le venía a la cabeza. Entré sigilosa mientras el menor de los hermanos trataba de no sonreír y seguir hablando. Me causó mucha gracia pero intenté no reír.
Cuando estuve lo suficientemente cerca cubrí los ojos de él con las manos, esperando la reacción de Joe.

Joe: Kevin, no es divertido... (comentó intentando descubrir sus ojos) ¡Suéltame! (gruñó)
No pude evitar reír, aunque lo intenté solo salió un sonido sofocado. Él se tensó, sabía que me había descubierto así que le di un tierno beso en la mejilla pero no quite mis manos. Él las tomó con cuidado, no sabía como reaccionar.
Joe: ¿Esto es de verdad o estoy soñando?
Fran: ¿Tú que crees? (susurré)
Él rápidamente dio la vuelta y me tomo de la cintura, elevándome unos centímetros del suelo dio un grito de alegría. Yo lo imité y lo abracé con fuerzas, como si no quisiera separarme nunca de él. Nos besamos hasta que se nos acabó el aliento y después de un momento volví a sostenerme con mis propios pies, pero no quería apartarme de su lado...
Joe: Bebé, necesitaba tanto esto...
Fran: ¿Te gustó la sorpresa?
Joe: ¡Me encantó!, siento haberte confundido con Kevin (dijo sonriendo). Nunca se me pasó por la mente...
Fran: (reí) Tienes que darle las gracias a los chicos que también me ayudaron.
Joe: ¿Ellos lo sabían? (reflexionó). Ya me estaba preocupando que Nick hablara tanto... (bromeó) ¡Gracias chicos!

Narras Tú:

Me encantaba ver a mis amigos tan felices, pero no podía impedir sentirme incomoda junto a ellos. No los podía culpar, ellos estaban preocupados de sus parejas y solo tenían ojos para eso. Me sentía aislada, en cierta forma, fuera de lugar, no quería estar ahí, tenía que reconocer que me dolía, aunque no quisiera e intentara evitarlo, que Nick fuera tan distante conmigo, pero se mostrara tan bien con los demás. Al parecer, era sólo yo la que no debía estar ahí...
Tú: Kevin ¿puedes decirle a las chicas que salí a dar una vuelta?
Cuando salí de la sala me encontré con Kevin que había ido a buscar algo, y aproveché para avisar y que no se preocuparan por mí.
Kevin: ¿Por qué no te quedas con nosotros, ______?
Tú: Te... tengo cosas que hacer (justifiqué con la mirada baja).
Kevin: ¿Qué cosas?
Suspiré, definitivamente no era buena mintiendo, y no podía ocultarle algo a Kevin, él era como un hermano mayor para mí, siempre me descubría.
Tú: Sólo quiero pensar un momento a solas.
Kevin: ¿Estas segura?, _____ tú sabes que puedes confiar en mí...
Joe: ¡Kevin! (gritó) apresúrate, te estamos esperando.
Kevin me miró a modo de disculpas. Sabía que no tenía tiempo para conversar.
Tú: No te preocupes, esta todo bien. Dile a las chicas, por favor.
Me despedí de él con una sonrisa y seguí mi camino.
Como era de madrugada el sol estaba radiante, y las calles poco concurridas, era realmente relajante dar un paseo sola en ese momento. Necesitaba un poco de aire y un momento para pensar. ¿Por qué me sentía así?, ¿por qué las cosas tienen que ser tan difíciles?
Seguí caminando hasta que vi a un pequeño pajarito en la acera. Era hermoso y me sentía bien de solo mirarlo, pero no lo podía observar por siempre, el tenía que volar. Nada podía durar por siempre, por eso tenía que disfrutar al máximo las cosas buenas que ofrecía la vida. Una brisa fresca me hizo tiritar. Estaba más tranquila y decidí volver a casa de Andre. Detuve un taxi y cuando iba a pagar me encontré con un papelito en mi billetera. “Clifton’s Cafetería”. Cambio de planes.

Tú: A la cafetería Clifton, por favor. (dije con una sonrisa mientras pagaba)
Cuando llegué busqué con la mirada hasta que lo encontré. Era Nate con su uniforme de trabajo, él me dijo que trabajaba en esa cafetería y quise ir a visitarlo.
Me acerqué con cautela, parecía estar descansando en ese momento, estaba en la caja conversando por lo que fue muy sencillo sorprenderlo.

Tú: ¡Hola Nate! (salude con entusiasmo y él se volteó rápidamente)
Nate: ¡_____! ¿Qué haces aquí? (preguntó confundido).
Tú: También es un gusto verte
Nate: No, no... digo si, pero... lo siento, no esperaba verte por aquí..
Tú: No esperaba venir tampoco, fue un plan de último minuto. ¿Tienes tiempo?
Nate: Eh... no lo se. Estoy trabajando y...
Tú: Pero si recién estabas hablando con él (indique chico que había estado a su lado unos minutos antes).
Nate: Sí. Lo que pasa es que... (lo miré con el ceño fruncido y suspiró). Esta bien.
Nos sentamos en una mesa un poco alejada de las otras que estaban ocupadas. Nate jugaba con sus manos nervioso y yo me mantuve en silencio sólo porque no encontraba las palabras correctas para expresarme.
Tú: Nate yo... desde que te conocí he intentado entenderte. Comprender la extraña forma que tienes para comportarte conmigo pero de verdad que no puedo. Un día eres muy agradable, pasamos tiempo juntos y esta todo bien, pero al día siguiente estas distante y con suerte me saludas. Me confundes mucho y no se que pensar de ti.
Nate: ¿Crees que soy un loco verdad? (rió).
Tú: No, solo pienso que no estas siendo sincero. Ni contigo ni conmigo.
Nate: A veces es bueno omitir cierta información. La verdad es cruda.
Tú: No le temo a la verdad. Y quiero saber lo que pasa por tu cabeza
Nate: ¿Es una orden? (acercó su cara a la mía).
Tú: No, sólo lo estoy pidiendo.
Nate: Bueno, si quieres saber lo que siento te lo diré. Cuando por primera vez te vi pensé que eras una de las chicas más lindas que he conocido. Tu sonrisa me encantó y cada vez que hablaba contigo quedaba más embobado. Pero no todo sale como queremos ¿verdad? Me enteré que habías sido la novia de Nick y aunque él me dijo que ya no tenia nada contigo yo me sentía mal por el simple hecho de saludarte. Es por eso que me comporto así, _____. Me gustas, pero no dejare que mi primo sufra por mi culpa.
De alguna manera me imaginé la respuesta que me dio Nate, pero no podía dejar de sorprenderme. Estaba pasando algo que de cierta forma temía, al mismo tiempo que anhelaba.
Tú: Yo no quiero nada con Nick.
Nate: Independientemente de eso, es mi primo. No... no puedo hacerle esto.
Tú: Por favor, Nate, ya no somos niños. Nick entenderá perfectamente que nosotros....
Nate: ¿Nosotros? (interrumpió). Estas diciendo que tú también...
Tú: No, digo sí... no lo sé. Es tan confuso... es mejor que me vaya.
Di media vuelta pero Nate tomó mi brazo firmemente.
Nate: Enfrenta la realidad _____. Se sincera (me citó sonriendo).
Tú: No... no puedo... (acercó aún más su rostro hasta que pude oler su agradable perfume).
Nate: ¿A qué le temes, _____? ¿A mí o a lo que pueda pasar?
Tú: Tengo miedo porque quiero que pase (susurré).
Ambos sabíamos lo que iba a pasar y no hicimos nada para evitarlo. Con delicadeza cubrió mis labios con los suyos y movió su boca con dulzura y seguridad. El beso duró unos minutos eternos y cuando se separó de mí mis piernas flaquearon.
Nate: Fue mejor de lo que imaginé (puso sus manos en mis mejillas y delineó mis labios).
Tú: ¿Y ahora qué? (pregunté con una sonrisa, suspirando).
Nate: Ahora viviremos la vida como debemos hacerlo. Dejemos que pase lo que deba pasar y que las cosas tomen su rumbo.
Tú: Eso significa que... (sus palabras me aturdieron y carcajeó por mi reacción).
Nate: Veamos como funciona esto y si va todo bien hablaremos con la familia.
Tú: Bien, pero por ahora tomaremos ciertas precauciones para evitar malos ratos.
Nate: Todas las que tu quieras.

Capítulo 28 (Segunda Temporada)

miércoles, 16 de septiembre de 2009
Narra Andre:

Kevin llamó en la mañana para invitarnos a ver una película. Hacía mucho que no teníamos tiempo libres para vernos, él por la música y yo por el colegio, así que teníamos que conformarnos con el teléfono.
Cuando le comenté a ____ sobre la invitación ella no se vio muy animada. Aún no resolvía sus problemas con Nick y dudaba que lo hicieran si ninguno de los dos hablaba.

Andre: ¡Por favor! Vamos a divertirnos.
Tú: No quiero, Andre. Además tengo que estudiar...
Andre: Vas a ver a Nate...
Tú: Ya te dije que no...
Andre: _____ ¿hace cuanto tiempo que no ves a los chicos? ¿A Joe, Kevin o Frankie?... (ella se quedó pensando con la mirada baja). ¡Mucho! (respondí yo misma después de un tiempo en silencio) No te alejes de ellos, _____. Tu problema es con Nick y no puedes permitir que eso te aleje de las personas que quieres.
Tú: Tienes razón, pero todo esto es tan difícil.
Andre: No lo puedes evitar todo el tiempo. Tú sabes que los problemas son para enfrentarlos, además... ¡No quiero ir sola!
Tú: Esta bien, voy contigo.
Almorzamos con mi familia y después los chicos nos fueron a buscar. Como la idea era pasar un rato tranquilos, compraron la mayoría de lo boletos para la película. Elegimos una de acción y me pasé la función dividiendo mi interés entre Kevin y la pantalla, aunque el primero ganó con creces. Terminó la película y comenzamos a pasar por las concurridas calles de Los Ángeles.
Joe: Kevin, no sé porque te gusta ir al cine con Andre si lo que menos haces es ver la película (rió y movió sus cejas)
Andre: ¡Joseph! No es...
Kevin: Simplemente lo hago porque es uno de los pocos lugares donde podemos besarnos sin que nos molesten (me interrumpió y sentí como mis mejillas ardían). Es broma pequeña (aclaró ante mi reacción). Sólo quería molestar a Joe.
Joe: En todo caso, podríamos venir más seguido. La película estuvo genial. ¿Verdad _____? (ella no respondió). ¡¿_____?!
Tú: ¿Qué pasa? (preguntó saliendo de su ensimismamiento)
Joe: Quería saber si te gusto la película.
Tú: Ah....eso. Sí, era interesante (dijo no muy convencida)
Joe: ¿Tú tampoco la viste? ¿Qué les pasa a todos?
Nate: Lo que pasa, primo, es que no tienes muy buen gusto para escoger películas (carcajeó).
Nick: Eso es verdad.
Joe: Pues la próxima vez la eligen ustedes (nos mostró la lengua y cruzó los brazos sobre su pecho en un gesto infantil).
Todos reímos y seguimos caminando mientras veíamos las vitrinas. Joe empezó con sus típicos monólogos y con Kevin nos pusimos al día de nuestras vidas. Tanto ____ como Nick y Nate permanecían en silencio por más que les habláramos. Lo que más me sorprendía era que el primo de los Jonas no conversara con mi amiga. Se suponía que entre ellos había algo y sentía que Nick tenía que ver con la nueva actitud de Nate.

Narras Tú:

Durante toda la tarde Nate no me dirigió la palabra. Por más que intentaba entablar una conversación con él, me respondía con monosílabos, haciendo imposible que habláramos. Me sentí muy mal y no sabía bien por qué. Me atraía, eso lo tenía claro, pero… ¿tanto como para preocuparme? Finalmente me rendí ante la indiferencia de Nate y hablé con Joe sobre cosas sin mucha importancia. Según lo que me informó Fran viajaba en un par de semanas más, lo que lo tenía muy ilusionado.
Tú: ¡¿Y por qué te lo dice a ti primero?! (pregunté un poco enojada).
Joe: Por que soy su novio (dijo como si fuera lo más obvio del mundo).
Tú: Pero a mi me conoce desde hace más tiempo.
Joe: Pero a mí me quiere más.
Tú: ¡Eso no es cierto! (alegué para molestar al chico).
Joe: ¡Sí lo es!
Andre: ¡Dejen de gritar! (nos interrumpió). Joe, los cariños no se pueden comparar. Nosotras somos como hermanas y ustedes son pareja, por lo que no se usa el mismo parámetro. Y para tu información ____, ella si nos dijo que venía,
Tú: ¿Cuándo lo mencionó?
Andre: Hace unos días cuando la llamamos, pero al parecer estabas pensando en algo más… o alguien (susurró con picardía, sin embargo Joe la escuchó).
Joe: ¿Cómo es eso de alguien _____? (con su codo golpeó suavemente mis costillas).
Tú: Nada, parece que Andre esta delirando.
Andre: Yo sólo dije lo que es verdad (se defendió).
Tú: Gracias por ser tan discreta amiga (comenté sarcástica).
Joe: Relájate, _____. No voy a juzgarte. Es tu vida y yo no soy quien para decirte que hacer o a quien ver.
Tú: Pero si no estoy viendo a nadie (chillé). En todo caso gracias Joe. Digo… si es que pasara algo con alguien, en un caso hipotético (aclaré), no me gustaría que pensaras mal de mí.
Joe: Nunca lo haría, somos amigos.
Con un abrazo agradecí las palabras de Joe. No era muy tarde cuando comenzó a hacer un poco más de frío y decidimos ir a la casa de los chicos para cenar. En cuanto llegamos Denise nos recibió con su familiar y adorable sonrisa.
Denise: ¿Por qué no me avisaron antes que venían las chicas? No tengo nada preparado.
Andre: No te preocupes, Denise. Lo que sea que haya esta bien.
Denise: ¿Qué quieren? Puedo hacer carne, pollo, ¿o prefieren pasta?
Joe: ¡Mamá! ¡Pregúntanos a nosotros también! (pidió como un niño).
Denise: Esta bien cariño, ¿Qué quieres?
Joe: ¡Pasta!
Denise: Pasta será (rió). Mientras cocino ustedes ordenan la mesa.
Nick: Yo no tengo hambre, ma. Estaré en mi habitación (subió las escaleras sin decir más).
Nate: Yo tampoco quiero cenar. Creo que… iré a dar una vuelta por ahí.
La actitud de Nate cada vez me confundía más. Aproveche que los demás fueron a hacer lo que Denise les dijo para seguir a Nate. Por suerte había salido caminando, lo que me hizo más fácil encontrarlo. Lo vi a sólo una cuadra de la casa, en un pequeño parque.
Tú: ¿Qué te pasa? (pregunté cuando estuve cerca de él).
Nate: _____... ¿qué haces aquí?
Tú: Quiero saber que te pasa.
Nate: Nada. ¿Por qué?
Tú: Porque hace unos días estábamos muy bien y ahora ni me hablas.
Nate: Sí, yo… lo siento. Estoy un poco abrumado, eso es todo.
Tú: ¿Y qué te paso?
Nate: Supe que… supe que Nick y tú habían sido novios.
Abrí los ojos sorprendida y mi cara palideció un poco. Lo sabía todo.
Tú: Yo… lo siento. Debí decírtelo pero no encontré el momento y…
Nate: No tienes que excusarte, _____. Sólo me gustaría saber una cosa más. ¿Tú todavía quieres a Nick? ¿Lo quieres como algo más que amigos?
Tú: No…
Nate: Gracias (tomó mi cara y beso mi mejilla con dulzura). Creo que deberíamos irnos, Denise te esta esperando para cenar.

Capítulo 27 (Segunda Temporada)

viernes, 11 de septiembre de 2009
Narra Nate:

No sabia bien por qué, pero quería que ______ pasara un buen rato.
Nos acabábamos de conocer, sin embargo tenía la leve impresión que era de esas personas que reprimían sus sentimientos, y eso no me gustaba. Sinceramente no creí que aceptara andar en moto conmigo, pero accedió casi retándome, como queriendo demostrar que podía arriesgarse a probar cosas nuevas. Me sorprendió mucho, y lo hizo aún más cuando comenzó a conducir la moto. Obviamente yo la guiaba, pero la veía tan concentrada y segura que intenté soltar el manubrio para que condujera sola.

Tú: ¡No me sueltes!
Nate: Esta bien. Tranquila.
Tú: Te juro que te golpeare si me sueltas.
Nate: ya entendí (carcajeé)
Por más que _____ tratara de mostrarse agresiva, estaba seguro que era una buena persona. Muchas veces las personas tienen una actitud distante por miedo a que la gente le hiciera daño, y creía que ese era el caso de ella.
Después de dar varias vueltas por distintos lugares del barrio decidimos volver a casa. Mientras íbamos a la cocina comenzamos a reírnos por una historia que conté, pero cuando llegamos _____ calló y miró preocupada a Nick, que estaba en esa habitación.

Nate: ¡Nick! Llegaron temprano.
Nick: Sí. Queríamos salir los cuatro, ir al cine o algo así, pero parece que tienes mejor compañía. ¿Invitaste a _____?
Nate: No, ella vino sola.
Nick: ¿A verte? (preguntó con la mandíbula tensa)
Nate: ¡No! Iba a ayudar a Frankie pero como él no estaba la invité a dar un paseo en motocicleta. Aunque no haremos nada ahora. Podemos ir al cine todo. ¿Quieres _____?
Tú: No, no puedo. Yo... tengo que irme.
Nate: Te llevo.
Tú: No, gracias. Adiós.
______ se fue y miré a Nick con una sonrisa.
Nate: y bien, ¿qué película quieres ver?
Nick: ya no quiero ir al cine, estoy cansado. Ve con Joe y Kevin.
Sacó una botella de agua el refrigerador y se fue. La verdad es que no entendía lo que le pasaba a mi primo, pero decidí restarle importancia. Me puse de acuerdo con lo Jonas mayores y salimos. Elegimos una película de acción muy comentada por la crítica y de gran éxito. Por suerte fuimos tarde y no tuvimos inconvenientes debido a la fama de los chicos. En ese momento me di cuenta que mis teorías sobre como se llevaban con la fama no eran correctas. Seguían siendo los mismos a pesar de ser cantantes famosos.
Volvimos a casa casi a medianoche. Kevin se fue a dormir enseguida y me quede conversando con Joe en la sala.

Nate: ¿Cómo les fue hoy?
Joe: bien. Teníamos un par de entrevistas y ensayos. Lo normal.
Nate: (reí) Antes lo normar era pasar el día en casa o salir por ahí.
Joe: sería feliz haciendo eso, y lo sabes, pero amo lo que hago. Es nuestro sueño desde siempre.
Nate: Nunca creí que lo lograrían.
Joe: ¿Y tú crees que y sí? Nate, es un sueño.
Nate: Que se hizo realidad (carcajeé). Joe, ¿Escuchas eso? (pregunté al oír el sonido de un balón en el jardín)
Joe: Sí, debe ser Nick. Este ultimo tiempo no ha estado muy bien.
Nate: ¿Problemas en el trabajo? (aventuré)
Joe: No. Es ... por _____.
Nate: ¿_____? ¿Qué pasó con ella?
Joe: Hasta hace un par de semanas eran novios y rompieron no en muy buenos términos. Ahora ni se hablan.
Nate: Wow. No lo sabía.
Joe: De todas maneras lo ibas a descubrir. Su tensión casi se puede tocar. A todo esto, ¿es verdad que pasaste la tarde con ella?
Nate: Sí, fuimos a dar un pase o en motocicleta.
Joe: ¡Que bien! Ella también tiene que distraerse... ¡oh no! Se me hizo tarde para llamar a Fran (dijo mirando su celular)
Nate: ¿Tu novia?
Joe: Sí, por ahora. Si no hablo con ella me va a matar. Hasta mañana, Nate.
Nate: Buenas noches.
Me quede solo procesando todo lo que me había dicho mi primo. ¿Nick y ______ novios? Nunca lo habría imaginado. Ahora su relación era tan distante que me costaba creerlo. Joe estaba en lo cierto, debieron terminar de muy mal modo, era la única razón por la que se llevaran tan mal.
Volvía escuchar el sonido del balón contra el cemento y decidí ir a hablar con Nick. Estaba muy intrigado con esto. Salí al jardín y lo encontré frente al aro de basketball.

Nate: Buenas noches.
Nick: Hola (respondió sin mirarme)
Nate: Es un poco tarde ara hacer deportes ¿no crees? (le quité el balón y encesté)
Nick: No podía dormir (tomó el balón nuevamente y lo lanzó para hacer otro punto)
Nate: ¿Y lo que te quita el sueño tiene relación con una chica llamada _____?
Mi primo no respondió. Apretó con fuerza la pelota y lanzó.
Nate: Ya sé lo de tu noviazgo con ella... ¿Por qué no me lo dijiste?
Nick: porque no tiene ninguna importancia...
Nate: Si, eso me pareció (dije con ironía) ¡¿Podrías dejar eso un momento?!
Me estaba comenzando a molestar la actitud de Nick.
Él dejó el juego de mala gana y me miró.

Nate: ¿Aún la quieres, verdad?
Nick: Terminamos hace tiempo, Nate...
Nate: ¡Vamos Nick!, soy tu primo, puedes confiar en mi. Esto te tiene mal, tú no eres así.
Nick: No quiero hablar del tema. No tiene importancia.
Nate: Pero yo sí quiero hablar, necesito saber si aún la quieres...
Nick: ¿Para qué? ¿Acaso tienes algo con ella? ¡Por favor, Nate! No la puedo tener amarrada a mi, tenemos que seguir...
Nate: No, no tengo nada con ella y no me gustaría tenerlo si sé que te estoy haciendo daño.
Nick: ¡Que considerado!, pero no tienes que sacrificarte, primo. No me importa lo que ustedes dos hagan.
Nate: No hables así...
Nick: Además se veían muy felices (sonrió). No soy quien para impedir algo entre ustedes.
Nate: ¡No tenemos nada! (aclaré)
Nick: Pero eso quieres, y no me importa Nate, en verdad. (dijo con su mano en mi hombro)
Si decir más, paso por mi lado y entró en la casa.
Ahora era yo el que se descargaba con el tablero.

Capítulo 26 (Segunda Temporada)

martes, 18 de agosto de 2009
Andre se quedó callada y yo tenía la mirada fija en el suelo. No me atrevía a mirarla. El silenció comenzó a desesperarme…
Tú: Es muy extraño… (dije de repente). No sé bien qué pasa, pero me siento mal…
Andre: Pero…
Tú: ¿Qué?
Andre: No sé qué decirte.
Tú: No te preocupes. Me sirve que escuches.
Andre: Mmm… ¡ya sé!

Narra Fran:

Extrañaba mi casa, a mis padres y hermanos. Pero no me podía sacar a Joe de la cabeza. Costaba tanto estar lejos de él.
Fran: ¿Aló? (el celular me sacó de mis pensamientos).
Eran mis amigas que llamaban. Recién en ése momento me di cuenta que tenía varias llamadas perdidas de ellas, las que no vi porque durante el vuelo apagué mi celular. Me extrañó que llamaran tan pronto porque había llegado sólo hace unos minutos a mi casa y algo me decía que no era simplemente para saber cómo estaba.
Andre: Hola, Fran. ¿Cómo llegaste?
Fran: Bien… ¿están con los chicos?
Andre: No. Tenían trabajo que hacer.
Fran: Ah… ¿qué pasa?
Andre: Es que necesitamos tu ayuda. Ya sabes, consejos…
Fran: No pueden vivir sin mí (comenté riendo).
Andre: Es verdad.
Fran: Bien, díganme cual es el problema.
Cuando me contaron entendí perfectamente a ______. Nick y Nate eran tan distintos. Uno era exactamente lo que el otro no era. Nick, al que conocía más, no era serio, pero sí pensaba mucho las cosas. No se dejaba llevar por sus emociones. En cambio, Nate era un aventurero. Vivía sin preocupaciones.
Fran: ______, no te sientas mal. Que te guste Nate no tiene nada de malo.
Tú: Pero no puedo, Fran. Sólo han pasado unas semanas desde que termine con Nick… ¡además no me gusta Nate! (aclaré). Sólo me atrae.
Fran: Como sea, es lo mismo (susurré). Y claro que puedes. La cabeza no controla al corazón. No puedes negarte a esos sentimientos. Y quizás otra relación te pueda ayudar.
Tú: ¡No estoy pensando en otra relación ahora!
Fran: Esta bien. Pero uno nunca sabe lo que puede pasar…
Tú: Me confundes más.
Fran: ¡Déjate llevar! No pienses tanto las cosas.
Tú: Eso sí lo sé… pero no creo que pueda.
Fran: Sólo depende de ti, ______.

Narras Tú:

Ya sabía lo que tenía que hacer, pero no sabía si iba a poder hacerlo. Nunca había sido de dejarme llevar. Nunca. Y seguía sintiéndome mal por Nick…
Andre: Tengo algo que te puede animar. Espérame.
Hice lo que me dijo y me recosté en el sillón mirando al techo.
Andre: Toma (dijo cuando llegó). Te lo regalo.
Tú: ¡Chocolate! ¡Gracias, Andre!
Andre: (sonrió) Sabía que te gustaría.
Denise me llamó al otro día en la mañana diciéndome que Frankie estaba rindiendo muy mal en el colegio, por lo que me pidió que por favor le ayudara ya que sus hermanos no tenían tiempo. Acepté con gusto. Como había terminado de grabar tenía bastante tiempo libre y sinceramente, ese niño me encantaba.
Nate: ¿______? ¡Hola! ¿Qué haces aquí? (preguntó cuando llegué a la casa de los Jonas).
Tú: Hola, Nate. Vine por Frankie. Le voy a ayudar un poco para que suba las notas… ya sabes (dije mientras él se hacía a un lado y me dejaba entrar).
Nate: Ya veo. Pero Denise y Frankie salieron hace un momento.
Tú: (suspiré) Entonces vendré más tarde.
Nate: ¿Por qué no los esperas? Los chicos se fueron a trabajar y me dejaron solo aquí. Me vendría bien un poco de compañía.
Tú: Eh… yo no…
Nate: Está decidido (mencionó cerrando la puerta). Ven, tengo una idea para pasar el rato (sonrío).
Nate comenzó a subir las escaleras y yo aún no reaccionaba. Estaba tan nerviosa. ¡Lo que menos quería era estar sola con él!
Nate: Toma.
Tú: ¿Qué es esto?
Nate: ¿Es que no lo sabes?
Tú: Es un casco, lo sé (respondí con el objeto en las manos).
Nate: ¿Sabes usarlo o te enseño? (bromeó). Si te pasa algo creo que todos en la casa me matan.
Tú: No entiendo.
Nate: Mira… (tomó el casco de mis manos) lo pones en tu cabeza y…
Tú: ¡No! ¡Eso si lo entiendo! (dije exasperada).
Nate: (rió) Joe tiene razón. Es divertido bromear contigo. ¡Ven!
Me llevó a la salida tomándome de la muñeca. Antes de poder responder ya nos encontrábamos fuera de la casa. Nunca en mi vida había bajado las escaleras tan rápido.
Tú: Debes estar bromeando… (retrocedí unos pasos quitando el casco de m cabeza).
Nate: Esta vez no. ¿Acaso de da miedo?
Tú: ¡Por supuesto!
Nate: ¡Oh, vamos! Confía en mí…
Tú: De verdad. ¡No pienso subirme a esa moto!
Nate: ¿Por qué no? ¡Será divertido!
Tú: No. No quiero. Es peligroso.
Nate: No lo es. A mí nunca me ha pasado algo grave.
Tú: ¿Algo “grave”? ¡Tú sabes andar en esta cosa!
Nate: Ahora sí, pero ¿cómo crees que empecé?
Tú: ¿Cómo voy a saber eso?
Nate: ¡Es obvio! Nadie nace sabiendo. Tuve que aprender y caer muchas veces. Me arriesgué. ¿Tú has hecho algo así alguna vez?
Tú: Toma (dije después de pensarlo).
Le entregué es casco y subí a la moto. Nunca había hecho algo así, pero aunque me diera miedo lo quería hacer.
Nate: Tienes que ponértelo.
Tú: ¿Por qué? Tú dices que no pasará nada.
Nate: Nunca se sabe…
Tú: Tú no llevas uno.
Nate: Sólo tengo éste y prefiero que lo ocupes tú, _______.
Tú: ¿Estás loco? Si caemos, cosa que no creo que pase, terminaremos los dos igual.
Nate: Claro, pero yo recibo toda la furia de la familia. Me echaran de la casa y…
Tú: No quiero hacerme cargo de ti si es que te golpeas en la cabeza y yo no (respondí como excusa).
Nate: Muy ingeniosa. ¿Siempre consigues lo que quieres?
Tú: Casi, pero no quiero muchas cosas.
Nate: No pareces caprichosa.
Tú: No lo soy.
Él subió por adelante mío. Cuando puso en marcha el motor me aferré con fuerza a su cintura. Estaba muy nerviosa.
Nate: ¡Sujétame!
Tú: ¡Eso hago!
Aceleró y yo grité involuntariamente. Nate se rió ante mi reacción. Al poco tiempo me comenzó a gustar la sensación del viento en mi cara y la rapidez con la que nos movíamos. Me hacía sentir libre, como si nada importara.
Nate: ¡WO-HO! (gritó con fuerza). ¡Esto me encanta!
Tú: ¡No grites! (reí).
Nate: ¡¿Vamos más rápido?!
Tú: ¡Sí!
Nate: Jajaja. Recuerda que tú lo quisiste.
Tú: ¡Ahh! (chillé cuando aumento la velocidad).
Nate: ¡No grites! (me imitó).
Me sujete con más fuerza a su cuerpo. Nos reíamos por cualquier cosa. ¡Era tan divertido!
Tú: ¿Por qué te detienes?
Nate: ¿Quieres conducir? (preguntó con una sonrisa).
Tú: ¿Yo? No gracias.
Nate: ¡Es fácil! Vamos, _____.
Tú: No es una buena idea.
Nate: ¡Es una estupenda idea!
Con agilidad él cambio de puesto, ubicándose atrás. Paso sus brazos por encima de los míos y nuestras manos quedaron unidas en el manubrio.
Tú: Pero yo no… quería (titubeé nerviosa).
Nate: Sí querías. Bien, ahora tú sólo tienes que dirigir, yo me encargo de lo demás. ¿Lista?
Tú: No me dejas otra opción.
Nate: Exacto.

Capítulo 25 (Segunda Temporada)

martes, 28 de julio de 2009
Capítulo 25

Narras Tú:

Habían pasado poco más de dos semanas desde que habíamos vuelto de Nueva York, y desde que había terminado con Nick. A partir de eso no nos hablábamos más de lo necesario, lo que constantemente provocaba momentos incómodos para nosotros y los demás. Trabajábamos juntos y obviamente nos veíamos mucho porque además, aunque no quisiera, me la pasaba en su casa. Si no era porque acompañaba a Andre, iba porque Frankie, Denise o cualquiera de los otros chicos me invitaba. Obviamente intentaba estar a solas lo menos posible con él, pero parecía que todos se empeñaban en que mi plan no resultara. De a uno abandonaban la habitación y conseguían, de una u otra manera, que sólo Nick y yo nos quedáramos ahí, provocando minutos de incómodo silencio y que mi ex-novio estuviera de peor humor, algo casi imposible considerando la actitud irritante que tenía desde hace días.
Frankie: ¿Y Nick? (preguntó cuando me senté junto a él y le quité el control remoto para cambiar los canales de televisión).
Tú: No lo sé. Ya no estamos juntos, ¿recuerdas?
Frankie: Pero se quedaron solos en la cocina. ¿No arreglaron sus problemas?
Tú: Que ustedes anden como locos dejándonos solos no quiere decir que vayamos a volver. Además, por algo terminamos. Necesitamos estar un tiempo solos, pensar y tener las cosas claras.
Frankie: ______, ¿quieres a mi hermano?
Tú: (suspiré) Sí.
Frankie: ¿Entonces por qué no son novios otra vez?
Tú: Porque el cariño no basta para que una relación vaya bien. Son muchos los factores y bueno… no quiero hablar de esto. ¿Jugamos videojuegos?
Frankie: Esta bien. Pero antes vamos a comprar chocolate. ¡Quiero chocolate!
Denise: Nada de videojuegos ni chocolates, jovencito (dijo interrumpiendo en la habitación). Tienes que terminar los deberes del colegio.
Frankie: ¡Pero mamá! (hizo un puchero). Quiero comer chocolate.
Denise: Si haces todas tus tareas, lo pensaré. Ahora sube y estudia.
Frankie: Es injusto (murmuró arrastrando los pies hasta la escalera).
Denise: Cariño, ¿me acompañas a comprar? Me faltan un par de cosas para la cena.
Tú: Por supuesto. Vamos.
Cuando salimos de la casa, Elvis, el perro de Nick comenzó a perseguirnos, por lo que decidimos que yo lo pasearía en el parque mientras Denise iba a la tienda y compraba lo que necesitaba. El Golden Retriever había crecido mucho y tenía tanta fuerza que terminó arrastrándome por todo el recinto.
Tiré una pelota para que el perro la tomara, pero la lancé tan lejos que llegó al lado de un chico que estaba a unos metros de nosotros.
Tú: Lo siento (me disculpé cuando estuve frente a él).
****: No te preocupes, estoy bien. Soy Nate.
Tú: ______ (saludé). Y él es Elvis.
Nate: Que nombre más original. Hola Elvis (acarició al perro). Eres muy lindo… pero no tanto como tu dueña.
Me sorprendí mucho por el cumplido y no pude evitar sonrojarme.
Tú: G-gracias, pero no es mi perro.
Nate: Entonces Elvis, lo lamento pero no eres tan lindo como tu amiga (sonrió).
No sabía muy bien que era lo que tenía Nate, sin embargo me generaba confianza. No hubiera aceptado que un desconocido me tratara así, pero por extraño que sonara, de él no me molestó. Lo observé con detenimiento mientra jugaba con Elvis. Era alto y tenía buen cuerpo aunque no fuera atlético ni excesivamente musculoso. Sus ojos eran almendrados y de un extraño color chocolate, muy profundos. Sonreía traviesamente en todo momento y el viento movía las largas ondas de cabello que llegaban casi al final de su cuello. Tenía que aceptarlo, era guapo… muy guapo. Al escuchar la dulce voz de Denise dejé de examinar a Nate. Ella se acercó a nosotros y me dispuse a presentarla ante mi acompañante, pero cuando lo vio dejó de caminar inmediatamente, atónita.
Denise: N-no puede ser. Nathaniel… oh por Dios. ¿Eres tú? (preguntó con los ojos llorosos).
Nate: Sí, tía. Su sobrino favorito esta de vuelta (se abrazaron emocionados).
Tú: Esperen un momento. ¿Ustedes son familia? (era imposible que estuviera más confundida).
Denise: Sí. Nate es hijo de mi hermano mayor. Aún no lo puedo creer… ¡hace más de cuatro años que no nos vemos! ¿Por qué habías estado tan desaparecido?
Nate: Eh… como viví con mi mamá desde que se divorció de papá no pasaba mucho tiempo con él, lo que me hacía más difícil visitarlos. Además, desde que terminé el colegio me he dedicado a viajar por el país haciendo distintas cosas.
Denise: ¿Y qué te hizo llegar a Los Ángeles? Porque no creo que estés aquí por nosotros (rió).
Nate: La verdad es que no. No tenía pensado encontrarme contigo y bueno… conseguí trabajo en una cafetería. Sólo vine a probar suerte.
Denise: Pues te quedaras una temporada con nosotros porque has sido bastante ingrato.
Nate: Pero tía… (reclamó).
Denise: Sin peros. Eres mi sobrino y ya lo dije. No permitiré que vivas en cualquier parte, por lo menos mientras estas acá. Y todos en casa van a estar felices. ¿Verdad, ______?
Tú: Sí, Nate. Va a ser genial.
Nate: Creo que no podré negarme…
Denise: A todo esto. ¿Por qué ustedes estaban juntos?
Tú: N-nosotros acabamos de conocernos.
Nate: Y de no ser por ello, dudo que nos hubiéramos encontrado, tía me sonrió).
Cuando nos dirigimos al auto, por accidente rocé la mano de Nate y una descarga eléctrica recorrió mi cuerpo. Esa no era una buena señal. Al parecer, la llegada del primo a la casa de los Jonas traería un par de problemas.

Llegamos a la casa y Denise llamó a sus hijos para darle la bienvenida a Nate. Los chicos se alegraron mucho al verlo, excepto Frankie, que apenas se acordaba de su primo. Nate se presentó con las chicas, Fran y Andre, y enseguida se agradaron. Él era un poco más grande que Nick. Tenía más o menos la edad de Joe, por lo que vía, y se mostraba sin problemas para relacionarse. Tenía una gran personalidad.
Joe: Nate, ¿qué has estado haciendo todo este tiempo?
Nate: Viajando…
Fran: ¡¿Sólo?!
Nate: Con mi Honda CB 750. (http://www.motosonline.net/fotosmotos/honda/hondacb750.jpg)
Kevin: Gran compañía.
Fran: ¿Con quién?
Joe: Es una moto, bebé.
Kevin: ¿Cuánto tiempo te quedarás primo?
Nate: ¡Acabo de llegar y ya me estas echando! (bromeó).
Kevin: ¡No! ¡No! Por favor, Nate. Es sólo curiosidad.
Nate: (rió) No sé. Denise me llamó ingrato, así que supongo que me quedaré por un buen tiempo aquí. Creo que lo voy a pasar muy bien… (sonrió mirándome).
Joe: ¡Poe supuesto! ¿Cómo no te vas a divertir con primos como nosotros?
Nate: Jajajajaja. No me olvido de todo lo que hacíamos, chicos.
Nick: Sí, yo tampoco. Nate y Joe juntos son un peligro público, sin exagerar. No me imagino lo que pueden hacer ahora… (Nate intercambió miradas con Joe).
Kevin: Nunca me ha gustado cuando se miran de esa forma.
Andre: Mmm… me recuerdan a Frankie cuando esta tramando algo.
Kevin: Exactamente por eso no me agrada.
Joe: ¿Tienes miedo?
Kevin: ¡Por supuesto que no!
Nate: Deberías, primo. Deberías… ¡y tú no te salvas Nick!
Fran: Sinceramente, me dan miedo…
Joe: Esa es la gracia, linda. Pero tranquila, que a ti no te hacemos nada.
Fran: ¡Más te vale, Joseph!
Kevin: ¡Hey! ¡Pobre de ustedes que se acerquen a ella! (dijo abrazando posesivamente a Andre).
Joe: Esta bien, esta bien. Pero tú no te salvas, ______.
Tú: Cuidado con lo que haces, Joe (respondí amenazante).
Joe: Eso te lo diría yo a ti, ______.
Tú: Sabes que no me das miedo.
Joe: Tienes razón, pero de todas maneras es divertido.
Entre habla y habla nos llamaron a comer. No teníamos mucho tiempo porque debíamos acompañar a Fran al aeropuerto, ya que tenía que volver a su casa en San Francisco. Después de la despedida cada uno se fue a su casa.
Estaba muy distraída, más de lo normal. La había pasado tan bien. Nate realmente me había alegrado el día, pero me sentía mal. Culpable… ¡no podía ser así!
Andre: ¿Te pasa algo? (preguntó cuando llegamos a nuestra casa).
Tú: No, nada. ¿Por qué lo dices?
Andre: Estas muy callada.
Tú: Soy así, Andre.
Andre: No me gusta verte así.
Tú: Estoy bien. No te preocupes.
Andre: ¿Es por Nick?
Tú: (suspiré. Esta niña era muy insistente). No, no es por eso. O sea sí… no. En parte sí… no del todo.
Andre: Explícate. Me confundes.
Tú: Es por… otra persona.
Andre: ¿Quién? ¡¿Joe?!
Tú: ¡No! ¡No! ¿Cómo piensas…? ¡NO!
Andre: ¡¿Kevin entonces?! (inquirió exaltada). ¡No puedes!
Tú: ¡Por Dios! ¡NO! Nunca se me pasaría por la mente ver a Kevin o a Joe como algo más que amigos.
Andre: ¡Dime quién es!
Tú: Es… Nate (dije mirando al piso).

Capítulo 24 (Segunda Temporada)

martes, 2 de junio de 2009
Narra Andre:

Ése día me levanté bastante temprano. Me duché, vestí y cuando salí a desayunar no creí que tendría compañía, pero al parecer Joe tampoco tenía sueño.
Andre: Buen día.
Joe: Hola. ¿Quieres jugo? (ofreció).
Andre: Esta bien. ¿Te caíste de la cama? Porque no acostumbras levantarte a esta hora.
Joe: Jajaja. No, no me caí de la cama. Sólo no podía dormir.
Andre: ¿Algo en especial que te lo impida?
Joe: No es algo malo, todo lo contrario. Simplemente… amo a mi novia (sonrió ampliamente). Ayer hablamos de eso con Fran. Me dijo que me amaba y me di cuenta que yo también estaba enamorado de ella.
Andre: Wow… ¡es genial! Estoy muy feliz por ustedes (lo abracé).
Mientras felicitaba a Joe alguien carraspeó a mi espalda. Volteé y vi a mi novio con expresión celosa.
Kevin: Creo que es mejor que me vaya, estoy sobrando.
Andre: No te vayas. Lo que pasa es que ayer Fran y Joe se dijeron que se amaban. ¿No es lindo?
Kevin: ¿Así que se reconciliaron? ¡Que bien! Estoy orgulloso por ustedes, hermano.
Joe: Muchas gracias a los dos. Ahora me voy al gimnasio. ¿Alguien me acompaña?
Kevin: Yo paso.
Andre: Quizás otro día.
Joe: OK. Si Fran despierta díganle que me busque.
Joseph se fue y Kevin preparó el desayuno. Era muy extraño el hotel porque como éramos mucha gente teníamos todo un piso, que estaba acondicionado para que pareciera una casa. Tenía cocina y salas de juego sólo para nosotros, aparte de las que había para todos los que se hospedaban en el hotel.
Andre: Que romántico. Es demasiado tierno que tú novio te diga que te ama.
Kevin: Eh… ¿es una indirecta? (preguntó preocupado).
Andre: ¡No! ¡Claro que no! Sólo creo que es dulce, pero estoy preparada para decirlo. ¿Tú sí? (me alarmé).
Kevin: Creo que no. No es que no te quiera, pero… es un gran paso. Y porque ellos se lo digan no quiere decir que nosotros también debemos hacerlo. Digámoslo cuando lo sintamos.
Andre: Tienes razón. Te quiero mucho.
Kevin: Yo también te quiero mucho, pequeña.

Narras Tú:

Estaba sola en la cocina poniendo los platos en la mesa para que cenáramos cuando unas manos se apoyaron en mis caderas y alguien depositó un beso en mi mejilla.
Tú: Nick, me asustaste (dije sobresaltada).
Nick: Lo lamento. No era esa mi intención.
Sus brazos me rodearon y comenzó a besar mi cuello suavemente.
Tú: No puedo terminar de ordenar la mesa si haces eso.
Nick: Entonces no termines de colocar los platos (sonrió contra mi piel).
Me volteó con un fluido movimiento y su boca se apoderó de mis labios, pero corrí la cara y me alejé de él.
Tú: Le dije a Denise que lo iba a hacer (respondía seria).
Nick: ¡¿Qué te pasa ______?! (preguntó molesto).
Tú: Nada, sólo quiero terminar esto para que podamos comer.
Nick: ¿Y por eso no dejas que te bese?
Tú: Tus hermanos tienen hambre y hay muchas cosas por hacer, no podemos perder tiempo.
Nick: ¿Así que si estás conmigo pierdes el tiempo?
Tú: No, pero no quiero que después nos regañen…
Nick: ¡Por favor! Deja de usar a los demás como excusa y dime la verdad.
Tú: ¿Y cuál es según tú la verdad?
Nick: Que ya no quieres estar conmigo.
Tú: Las cosas que dices Nick, es ridículo (di la vuelta pero él me sujetó el brazo obligándome a mirarlo).
Nick: ¿Entonces qué es lo que te pasa?
Tú: Nada.
Nick: ¡¿Por qué no puedes confiar en mi ______?! ¿Cómo quieres que te entienda si nunca me dices lo que sientes o piensas? Además ni siquiera has sido lo suficientemente valiente para decirme en que estamos, porque sinceramente esto no parece un noviazgo.
Tú: ¡Claro, ahora todo es mi culpa! Yo soy la que no confía y que está confundida. Por si no lo sabías, Nicholas, las relaciones son de dos personas (reclamé enfadada).
Nick: Pero el problema es que tú no cooperas. Yo siempre soy el que tiene que ceder, el que pide perdón y el que te busca. Estoy harto de esto.
Tú: Bien, entonces dejémoslo hasta aquí.
Nick: Es una perfecta idea, adiós.
Nick se fue a su habitación dando grandes zancadas y con la cara roja de furia.

Narra Nick:

Después de la comida fui al cuarto de ______. Me sentía terrible. Verla en la cena intentando hacer como si nada estuviera pasando para no tensar el ambiente. ¡Ni siquiera me miró! Pero yo en cambio no dejaba de fijarme en sus acciones. No debí hablarle así, me dejé llevar por el momento…
Toqué la puerta y cuando ______ abrió me miró sin ninguna expresión en el rostro. No pude descubrir nada en sus ojos y eso me puso aún más nervioso de lo que estaba.
Nick: ¿Puedo pasar? (pregunté despacio. Ella se hizo a un lado como respuesta). Necesitamos hablar, ______ (dije una vez adentro).
Tú: Pensé que ya lo habías dicho todo.
Nick: ¡No! Mira, yo no quise decir esas cosas…
Tú: Uno no dice las cosas que no quiere decir, Nick.
Nick: ¿A qué te refieres? ¿Tú no te arrepientes de lo que dijiste? (ella bajó la mirada). ¡Mírame, ______!
Luego de un suspiró volví a encontrarme con sus ojos. Me preocupé. Sentí un miedo en mi interior muy extraño. No quería que esto pasara…
Tú: Nick… yo… realmente creo que es lo mejor…
Nick: ¿Qué es lo mejor?
Tú: Sé que no fue la mejor manera de decirlo… (miró a la ventana que tenía a su lado apretando los labios. Sabía que estaba conteniéndose). Pero creo que ya no debemos estar juntos…
Nick: ¡¿Por qué?! ¿Qué pasa? ¿Ya no me quieres?
Tú: No, no. No es eso Nick. Yo te quiero (respondió mirándome fijamente a los ojos).
No entendía, absolutamente nada de lo que pasaba. Cuando vi sus ojos, ahora vidriosos, me quedé sin palabras. Conocía a ______ y sabía que no diría estas cosas sin estar segura, y eso precisamente era lo que más me dolía.
Nick: Entonces explícame, porque no estoy comprendiendo.
Tú: Es lo mejor para los dos…
Nick: ¡¿Cómo puedes decir eso?! ¡Tú no sabes...!
Tú: ¡No, no sé! No sé qué es lo mejor, pero intento hacerlo, Nick. ¡Míranos, no podemos estar un momento sin discutir! Yo te quiero, y mucho, pero eso no es suficiente. Esto nos hace mal a los dos, o por lo menos a mí, y no podemos seguir así. No quiero seguir así…
Nick: Podemos intentar, ______. Yo puedo poner más de mi parte.
Tú: No, Nick, no podemos mantener esta relación así. Un tiempo solos nos haría bien para pensar…
No sabía que decir. Me sentía tan mal… y no quería perderla. Aunque peleáramos o discutiéramos todo el día (aunque no era así) no me importaba, porque habían muchas cosas buenas en ella que no cambiaría. Pero tampoco te puede forzar a estar en una relación…
Nick: ¿Estás segura de esto? (me di cuenta que una lágrima caía por su mejilla mientras asentía con la cabeza). Entonces supongo que no hay nada más sobre que hablar… (______ mantuvo la mirada baja mientras caminaba lentamente hacia la puerta). Nos vemos mañana… (dije sin mirarla).
Cerré la puerta y caminé hasta mi habitación con las manos en los bolsillos y la vista en el suelo. Llegué a buscar un lápiz y una hoja para ver si salía algo bueno de todo esto.